No esperéis de mí mentiras o adulación.
No escucharéis palabras fáciles, pero engañosas, ni os envolveré en silencios cómodos, pero cómplices.
No os ofrezco todas las ventajas al menor de los costes, cómodos plazos para la justicia, o triunfo sin batalla .
No tendréis, en mí, una caricatura del amor a medias.
Os llamo amigos, y al hacerlo, os prometo hondura, pasión, y verdad.
Os ofrezco mi cruz y mi cielo, mi amor y mi fuego, mi luz y mi tiempo.
Os presento mi camino, mis pasos y mi evangelio.
Cuando os sintáis preparados, os espero...
José M. Rodríguez Olaizola, SJ
Ciao.






