Dios no abandona, siempre acompaña. Pidamos sensibilidad, escucha, corazón abierto, confianza y claridad, para percibir su presencia, escuchar su voz y sentir su fiel abrazo.
Vendrán desalientos...
Inúndanos con la fuerza de tu Espíritu.
Vendrán contratiempos...
Danos tu paciencia y resistencia para vencerlos.
Vendrán cansancios...
Tócanos y restáuranos con tu bálsamo de vida.
Vendrán desilusiones...
Siembra en nosotros tu esperanza ilimitada.
Vendrán cobardías...
Danos tu valor para combatirlas.
Vendrán decepciones...
Infúndenos tu ánimo para no rendirnos.
Transita, Señor, cada tramo de nuestro camino.
Confiamos en ti, esperamos en ti.
Haz de nosotros buen perfume de tu amor.
Seguiremos esparciendo tu fragancia y frescor por todas las calles de la humanidad.
Fermín Negre
Ciao.






