martes, 6 de diciembre de 2016

Nuestras emociones



A lo largo de nuestra vida,  los minutos pasan como una abeja que solo se detiene por un momento para absorber el néctar de las flores.

Así nosotros pasamos de un lado a otro corriendo por esto y por aquello.
Nos olvidamos a veces hasta de nosotros  mismos y de lo bello que luce  la tierra cuando te llenas de paz.

Toma uno de esos minutos, y ve si puedes, respirar profundamente  y apreciar tal vez algo por lo que corres y esta tan  cerca, que tu prisa no te dejo verlo.

Ciao.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Niños con mucho carácter: 6 consejos para el autocontrol



¡Qué importante es dominar el carácter! Tener un temperamento fuerte no es malo, pero saber autocontrolarlo desde pequeños es fundamental para que no se convierta en un problema social que pueda perjudicar al niño con sus iguales o con su familia. El carácter de un niño se puede modelar. Un niño con mal carácter necesita atención y cariño por parte de los padres para cambiar su conducta, pero por supuesto, no podemos dejar de lado la autoridad.

Si nuestro hijo/a, en un enfado de los suyos, nos llama con algún taco o nos llega incluso a pegar, no debemos dejarlo pasar. El niño tiene que saber que no puede faltar al respeto a sus padres, hay que demostrar autoridad, aunque haya gente delante. Si no es así, se está entonces preparando un adolescente descarado, maleducado, que cuando llegue al colegio les faltará al respeto a sus profesores y hará lo que le venga en gana.

¿Cómo actuar ante los enfados de los hijos?

El enfado es la consecuencia de que algo le pasa, es su forma de decirnos que algo le va mal. Dediquémosle tiempo para hablar con él y saber qué le ocurre, la cercanía de los padres es fundamental para fomentar la confianza entre nosotros y nuestro hijo, así el niño no tendrá miedo a abrirnos su corazón y contar qué le pasa.

Esto ayudará a resolver futuros problemas, ya que no se los guardará para sí. No escatimemos en muestras de cariño hacia él: Digamósle lo mucho que le queremos y démosle besos y abrazos, aunque no en el momento de su mal comportamiento.

Hay que demostrar interés por sus actividades e invertir tiempo para hablar con él y reírnos en su compañía. Poniendo mucho cariño y buen humor, conseguiremos darle a nuestro hijo la serenidad que necesita y haremos de él una persona estable y optimista en el futuro.

Temperamento y carácter: Cosas distintas

Ante un enfado del niño es mejor no reprenderle en el momento sino esperar a que se calme y, en privado, hablar con él sobre lo sucedido. Cuando nuestros hijos se enfurruñan, automáticamente se les cierran los circuitos cerebrales, sobre todo si son niños de temperamento fuerte.

Es bueno recordar que temperamento y carácter son distintos: el temperamento se hereda, el carácter se forma. No se trata de machacarle por su mala actitud, sino de reconducir ese valioso genio y educar su carácter hacia un automodelado para que sepa controlar sus sentimientos. El dominio de sí mismo es fundamental para gobernar sus impulsos en el futuro y saber tomar decisiones importantes de forma razonada.

6 consejos para ayudar a autocontrolarse a los niños :

1.  A la hora de reconducir el mal carácter del niño, tenemos que pararnos a pensar cómo somos nosotros, los padres, ya que mucho de lo que hacemos es lo que transmitimos.

2.  Ante un enfado de nuestro hijo, no podemos caer en conductas como generar culpa, pena, vergüenza, dar sermones, acusaciones, ridiculizaciones, encasillamientos, amenazas y castigos injustificados o desmesurados. Esta actitud por parte de los padres genera en el niño una pérdida de coraje y autoestima.

3.   No es aconsejable hacerle caso inmediatamente y ceder ante sus requerimientos. Tiene que aprender que el mal carácter le perjudica a él en primer lugar. Dialogaremos con él cuando se le pase el enfado.

4.  Si el niño ve que somos inamovibles ante sus enfados, empezará a buscar métodos alternativos, como sonrisas, pequeños méritos, mimos, etc. Si pide bien las cosas y se muestra educado, no dudemos en recompensar su actitud.

5.  A veces, en niños muy pequeños, su carácter irritable puede ser fruto de una enfermedad que pasa desapercibida. En estos casos, tendremos que poner atención a su reacción después de comer determinados alimentos o si no puede conciliar el sueño porque se encuentra mal.

6.  Si tu hijo se enfada con frecuencia, una manera de manifestarle que los enfados no llevan a ninguna parte es adoptado la postura de "figura de sal": quedarnos quietos y no movernos mientras le pedimos "por favor, una sonrisa, que sino no me puedo mover". El niño se quedará bloqueado y ante nuestra insistencia, acabará cediendo.

Conchita Requero
Asesora: Maite Mijancos. Orientadora familiar.

Ciao.



domingo, 4 de diciembre de 2016

Segundo domingo de Adviento: NOCIÓN DEL ADVIENTO



“El Adviento es un tiempo de preparación para la Navidad, donde se recuerda a los hombres la primera venida del Hijo de Dios… Es un tiempo en el que se dirigen las mentes, mediante este recuerdo y esta espera a la segunda venida de Cristo, que tendrá lugar al final de los tiempos” (Misal Romano, Nº 39)

“El Adviento tiene una triple dimensión: Histórica, en recuerdo, celebración y actualización del nacimiento de Jesucristo; presente, en la medida en que Jesús sigue naciendo en medio de nuestro mundo y a través de la liturgia celebraremos, de nuevo, su nacimiento; y escatológica, en preparación y en espera de la segunda y definitiva venida del Señor”.

“El Adviento, en su mismo término, en su palabra, es y … El Adviento es tiempo de esperanza gozosa y espiritual. No es tanto un tiempo como la cuaresma de penitencia, sino de gozo, de espera y esperanza gozosa. Toda la liturgia de este tiempo persigue una finalidad concreta: Despertar en nosotros sentimientos de esperanza, de espera gozosa y anhelante”. 

“El Adviento es un tiempo atractivo, cargado de contenido, evocador, válido… Vivir el Adviento cristiano es revivir poco a poco aquella gran esperanza de los grandes pobres de Israel… Vivir el Adviento es ir adiestrando el corazón para las sucesivas sementeras de Dios que preparan la gran venida de la recolección, recolección exitosa para todos los que desde su lucidez o ignorancia aportan su lucecita de amor y de ternura… 
La vida es todo Adviento o hemos perdido la capacidad de que algo nos sorprenda grata y definitivamente… La esperanza es la virtud del Adviento. Y la esperanza es el arte de caminar gritando nuestros deseos”.

Vicent Ryan

Ciao.

sábado, 3 de diciembre de 2016

El tapiz



Somos un tapiz de hilos diversos. Hilos con los que se teje lo que somos. Hilos que vienen del pasado, de la memoria, de los recuerdos lindos y de los feos. Hilos que vienen de nuestros hermanos y hermanas, padre y madres, abuelos y abuelas, hijos e hijas, con los que convivimos, y de aquellos que ya se fueron pero están en nuestra vida resucitados. Hilos de la realidad compleja que nos toca. Hilos de emociones que van y vienen, de sentimientos, de carácter. Somos un tejido de hilos distintos que se entraman para darnos esto que vamos siendo.
¿Cómo tejer una vida feliz? 
Compartiendo los hilos diversos, siendo hilos para vidas rotas, quitando los hilos que estaban y acomodando la armonía de los colores en un concierto de paciencia.
La vida feliz es como un tapiz hecho con mano de artesano que, entre tiempo de hombres y tiempo de Espíritu, va recreando un rostro amigo en lo profundo de la propia historia.
Ese rostro que emerge del tejido revela que fuimos creados a imagen del Hilo fundamental y más bello que une a todos los hombres en el gran tapiz humano: Cristo, nuestro Señor y Liberador.

Espiritualidad Ignaciana
Ciao.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La ardilla y el gato montés


La ardilla corría presurosa, y detrás de ella la seguía un gato montés con intenciones nada amigables. La minúscula y asustada ardilla no miraba hacia atrás ni por equivocación. En su estrepitosa y alocada carrera por su vida, la ardilla esperaba encontrar un árbol lo suficientemente delgado y con ramas tenues y frágiles de modo que el gato no pudiese ascender, a riesgo de desplomarse por su propio peso.
Sin embargo todos los árboles eran de tallo grueso y de ramas bastante gruesas, e igual tanto ella como el gato ascenderían y sería difícil escapar de su predador. Sin darse cuenta, en el camino había arrojado todas las bellotas que había almacenado en su hocico.  Después de todo eso la ayudó apresurar el camino. Después de correr por mucho tiempo, la ardilla pareció desfallecer, mas el gato parecía intacto en su ánimo de atrapar a la presa, y aun mantenía las fuerzas suficientes para seguir avanzando a la misma velocidad. De pronto, la ardilla avizora desde lejos el árbol que tanto deseaba. Renace la esperanza de vida para la ardilla al ver en aquel tronco la salvación. Su cara se ilumina de felicidad y su cuerpo adquiere una vitalidad adicional, de modo que su velocidad se incrementa dramáticamente, y el gato veloz  lo advierte, cae en desánimo, disminuye el paso, y cuando observa que la ardilla se interna en el frágil palo de ramas endebles y quebradizas, renuncia a su propósito inicial de atrapar a la ardilla.

MORALEJA: Cuando la fe se debilita, somos presa fácil de la ignominia y la concupiscencia. Sin embargo, cuando la fe en Dios arde en tu corazón, el mal se aleja con más pena que gloria. Busca a Cristo en todo tiempo, no solo en el oprobio y en el sufrimiento.

Ciao.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Palabra de Vida Diciembre 2016



«Dios viene… y os salvará» (Is 35, 4).

El verbo está en presente: Él viene. Es una certeza de ahora. No tenemos que esperar a mañana o al final de los tiempos, o a la otra vida. Dios actúa inmediatamente; el amor no admite dilación o demora. El profeta Isaías se dirige a un pueblo que esperaba con ansia el final del exilio y el regreso a la patria. En estos días de espera de la Navidad, no podemos dejar de recordar que a María se le hizo una promesa semejante: «El Señor está contigo» (Lc 1, 28); el ángel le anunciaba el nacimiento del Salvador.

No viene para una visita cualquiera. Su intervención es decisiva, de la máxima importancia: ¡Viene a salvarnos! ¿De qué? ¿Estamos en grave peligro? Sí. A veces somos conscientes de ello y a veces no nos damos cuenta. Dios interviene porque ve el egoísmo, la indiferencia hacia quienes sufren y están necesitados, el odio, las divisiones. El corazón de la humanidad está enfermo. Él viene lleno de compasión por su criatura; no quiere que se pierda.

¡Nos tiende la mano como a un náufrago que se está ahogando! Por desgracia, en estos tiempos tenemos siempre ante los ojos esta imagen, que se repite cada día con los refugiados intentando cruzar nuestros mares, y vemos con cuánta presteza se aferran a la mano tendida, al chaleco salvavidas. También nosotros, en todo momento, podemos aferrar la mano tendida de Dios y seguirlo con confianza. Él no solo nos cura el corazón de un replegarnos en nosotros mismos que nos cierra a los demás, sino que además nos hace capaces de ayudar a quienes están necesitados, tristes o pasando una prueba.

Escribía Chiara Lubich: «Ciertamente no es el Jesús histórico o Jesús como Cabeza del Cuerpo místico quien resuelve los problemas. Lo hace Jesús-nosotros, Jesús-yo, Jesús-tú… Es Jesús en la persona, en esa persona determinada –cuando su gracia está en ella–, quien construye un puente o abre un camino… […] Todo ser humano, como otro Cristo, como miembro de su Cuerpo místico, da su propia aportación en todos los campos: en la ciencia, en el arte, en la política, en la comunicación, etc.». De ese modo el hombre es colaborador de Cristo. «Así la encarnación continúa, la encarnación completa, que atañe a todos los Jesús del Cuerpo místico de Cristo».

Precisamente eso le sucedió a Roberto, un exrecluso que encontró a alguien que lo «salvó» y se transformó a su vez en «salvador».
Contó su experiencia el 24 de abril en la Mariápolis de Villa Borghese, en Roma. «Al final de un largo encarcelamiento quería comenzar una nueva vida, pero, como se sabe, aunque hayas cumplido tu pena, para la gente sigues siendo un tipo poco recomendable. Estaba buscando trabajo y se me cerraban todas las puertas. Tuve que pedir por la calle, y durante siete meses ejercí de mendigo. Hasta que me encontré con Alfonso, quien, mediante la asociación creada por él, ayuda a las familias de los presos. “Si quieres volver a empezar –me dijo–, ven conmigo”. Ahora, desde hace un año, ayudo a preparar los paquetes de la compra para las familias de presos que vamos a visitar. Para mí es una gracia inmensa, porque en estas familias me veo a mí mismo. Veo la dignidad de esas mujeres solas con hijos pequeños, que viven en situaciones desesperadas, que esperan que alguien vaya a llevarles un poco de consuelo, un poco de amor. Dándome, he recuperado mi dignidad de ser humano; mi vida tiene sentido. Tengo una fuerza añadida porque tengo a Dios en el corazón; me siento amado…».

FABIO CIARDI

Ciao.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Algunas diferencias entre parroquias carcas y progresistas



1. En una parroquia normal los bancos tienen reclinatorio. El que quiere se arrodilla, y el que no le da la gana, no. En la parroquia progre el cura ha decidido que no hay que arrodillarse. Por tanto, todos los bancos sin reclinatorio.

2. En la parroquia normal el sacerdote ha explicado que se puede comulgar de pie o de rodillas y ha colocado unos reclinatorios para que cada cual pueda escoger cómo hacerlo. En una progre directamente no hay reclinatorios.

3. En la normal los curas tienen un horario de estar en el confesionario. El que quiere se confiesa, y el que no pues no lo hace. En la progre directamente no hay confesionarios.

4. En una parroquia corrientita se expone el Santísimo Sacramento en horarios determinados. Unos van a la exposición, otros no. En la progre no hay exposición.

5. En una parroquia normal –o carca según algunos- hay pilas de agua bendita a la entrada del templo. El que quiere, toma agua bendita y se santigua. El que no, pues nada. En la progre se han sustituído por decenas de carteles.

6.  En una parroquia llamada conservadora si un grupo de fieles lo pide, no hay problema en celebrar “ad orientem” o incluso acoger a los que desean celebrar por el rito extraordinario. En una progre solo existe el rito del cura Manolo, que es el romano pero adaptado por él.

7. En las parroquias que llaman tradicionales existen formas de cultivar la religiosidad popular. En las progres ha decidido el párroco que eso no sirve de nada y, en consecuencia, han desaparecido todas las imágenes.

8. En las parroquias que algunos denominan cavernícolas se reza el rosario y en ocasiones la liturgia de las horas. En las progres se ha suprimido todo eso, y, si acaso, a veces, alguna liturgia alternativa, aunque ya dice el cura que para qué.

9. En las parroquias carcas se pasa la colecta cada domingo y el cura cobra su sueldo a fin de mes. En las progres, también. En algo tenían que parecerse.

10. En las parroquias serias se advierte de la "no necesidad" de los teléfonos móviles. En las progres se sonríe la gracia cuando suenan.

11. En las parroquias devotas los fieles comulgan en la boca o en la mano. En las progres la gente sube al altar y recoge de la patena el pan como quien lo elige del supermercado.

12. En las iglesias con historia conocen el gregoriano y lo cantan. En las progres cantan las canciones del Padre Gregorio que toca la guitarra y lo hace en vaqueros.

13. En las parroquias con gusto litúrgico se llama al silencio. En las parroquias modernas se potencia el patio de vecinos.

14. En las parroquias carcas se abren las puertas para la visita al Santísimo. En las progres sólo se abren para la asamblea comunitaria.

15. En las parroquias carcas existen las velas de aceite. En las progres las lamparitas estilo monja.

16. En las parroquias carcas la comunión requiere su tiempo. En las progres se envían a decenas ministros extraordinarios aunque sólo comulguen treintaitantos.

17. En las parroquias carcas se potencia el fervor y la piedad a la Madre de Dios, altares y novenas. En las progres se hacen reuniones y excursiones con las mamás.

(Tomado y reformado del P.JOrge)

Ciao.