lunes, 26 de junio de 2017

46 Pensamientos que te harán meditar y entrar a un nuevo nivel de sabiduría.



1. Nunca te quejes de lo que tú permites.

2. El secreto de tu futuro está escondido en tu rutina diaria.

3. Tus recompensas en la vida están determinadas por los problemas que tú les resuelves a otros.

4. Cuando quieres algo que nunca has tendido, tienes que hacer algo que nunca has hecho.

5. Todos los hombres caen… Los más grandes se levantan.

6. La intolerancia hacia tu presente crea tu futuro.

7. Dale a alguien lo que no puede encontrar en ningún otro lugar y esa persona siempre volverá.

8. Si lo que tienes en tu mano no es lo suficiente para que sea tu cosecha, hazlo tu semilla.

9. Nunca cambiarás lo que tú crees hasta que tu sistema de creencias no pueda producir algo que tú quieres.

10. Tú solo serás buscado por aquellos problemas que puedas resolver.

11. Los campeones están dispuestos a hacer cosas que odian para crear algo que aman.

12. Deja de ver dónde has estado y comienza a ver a dónde puedes llegar.

13. Tú sólo serás recordado por dos cosas: los problemas que resuelvas o los que creas.

14. La falsa acusación es el último paso antes de la promoción sobrenatural.

15. Lo que oyes constantemente lo terminarás creyendo.

16. Dios nunca consulta tu pasado para determinar tu futuro

17. Satanás siempre ataca a aquellos en la cola a la próxima promoción.

18. El poder es la habilidad de huir de algo que tú deseas para proteger algo que tú amas.

19. Cualquier cosas que no te cambia es innecesario en tu vida.

20. El hombre decide sus hábitos… sus hábitos deciden su futuro.

21. No puedes corregir lo que estás dispuesto a enfrentar.

22. La crisis siempre aparece en la curva del cambio.

23. El favor empieza a fluir en el momento en que resuelves un problema a alguien.

24. Los campeones toman decisiones que crean el futuro que ellos desean… Los perdedores toman decisiones que crean el presente que ellos desean.

25. La creatividad es la búsqueda de opciones, la concentración es la eliminación de ellas.

26. Las estaciones de tu vida cambiarán cada vez que decidas utilizar tu fe.

27. Lo que fallas en conquistar en tu vida te conquistará a ti.

28. Ve a donde eres celebrado en vez de ir a donde eres tolerado.

29. Tú siempre buscarás la amistad de aquel que resuelve tus problemas más inmediatos.

30. El valor de cualquier relación puede medirse por sus contribuciones a tus prioridades.

31. Nunca podrás conquistar lo que te niegas a odiar.

32. Cada relación en tu vida te mueve hacia tus sueños o más lejos de ellos.

33. El dinero no es más que una recompensa por resolver problemas.

34. Tu reacción hacia alguien en problemas determina la reacción de Dios cuando tú estés en problemas.

35. Lo que toleras no lo puedes cambiar.

36. Aquellos que no respetan tu asignación se descalifican a si mismos para una relación.

37. Nunca llegarás al palacio hablando como mendigo.

38. Nunca discutas tu problema con alguien que no es capaz de resolverlo.

39. Nunca reescribas tu teología para acomodar una tragedia.

40. La atmósfera que tú permites determina el producto que produces.

41. La prosperidad es simplemente tener lo suficiente de la provisión de Dios para completar sus instrucciones para tu vida.

42. Aquellos que no respetan tu tiempo tampoco respetarán tu sabiduría.

43. El descontento es el catalizador del cambio.

44. Aquellos que crearon el dolor del ayer no pueden controlar el placer del mañana.

45. Cuando cambies tu enfoque cambiarás tus sentimientos.

46. Lo que haces que le pase a otros Dios hará que te pase.

Ciao.

domingo, 25 de junio de 2017

Hoy… Quiero Ser Limpio De Corazón...



Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8

La limpieza de corazón es uno de los fines principales que debemos perseguir. Importa mucho que seamos purificados interiormente por el Espíritu Santo y por medio de la Palabra, y en verdad lo seremos exteriormente por una mayor consagración y obediencia. Existe una relación íntima entre el corazón y la inteligencia. Si amamos el mal, jamás podremos comprender el bien.

Si el corazón está manchado, el ojo estará oscurecido. ¿Cómo podrán estos hombres ver al Dios Santo, si aman el pecado?
¡Cuán singular es el privilegio de ver a Dios en la tierra!
Una sola mirada sobre Él constituye para nosotros un verdadero paraíso.

En Cristo Jesús contemplan al Padre los limpios de corazón. En Él vemos a Dios, la verdad, su amor, su santidad, sus designios, su soberanía, su alianza. Empero estas cosas solamente se perciben cuando se impide la entrada del pecado en el corazón.

Sólo quienes aspiran a la santidad pueden exclamar: «Mis ojos están siempre hacia Jehová».
El deseo de Moisés: «Ruégote que me muestres tu gloria», solamente puede tener cumplimiento en nosotros cuando estemos limpios de toda iniquidad. Nosotros «le veremos como Él es»; y «cualquiera que tiene esta esperanza en Él, se purifica».

El gozo de la presente comunión y la esperanza de la visión beatífica son dos poderosas razones para que andemos en pureza de corazón y de vida.

¡Crea, Señor, en nosotros un corazón puro para que podamos ver tu rostro!
Hoy quiero acercarme más a Dios para que mi corazón puede estar limpio y al estar limpio disfrutar de la bienaventuranza de poder ver a Dios. Dios es Santo y si él es Santo yo necesito estar limpio en mi corazón.
Señor, en este día estoy ante tu presencia porque deseo tener mi corazón limpio. Ya el pecado me ha devastado bastante. Me vuelvo a ti.
Amén.

Charles Spurgeon.
Libro de Cheques del Banco De La Fe.

Ciao.

sábado, 24 de junio de 2017

Pequeñas reflexiones para los diferentes momentos de la vida.



La vida está hecha de momentos: Algunos buenos y  otros no tanto.  Lo importante es saber vivir esos momentos y darles nuestra mejor cara; hay que aprender de cada perdida y de cada triunfo. Pero, sobre todo, hay que saber levantarnos y acompañar esa experiencia de  reflexiones cortas que serán el recuerdo de aquel momento.

Aquí  te presento las 10 mejores reflexiones cortas para los momentos de tu vida.

1. Reflexiones cortas de oportunidad. ”La oportunidad no se presenta en la rutina diaria, ni a quienes ven la vida de color gris, es como una franca sonrisa en un rostro desconocido”. Anónimo.

2. Reflexiones cortas de optimismo.” Una persona optimista al enfrentar un problema sabe separar la parte que lo beneficia dejando de lado aquella que lo perjudica”.  Anónimo.

3. Reflexiones cortas de destino. “Nuestro destino no es donde estamos ahora, si no donde estaremos mañana después de haber vivido el ahora…”. CanciónXti.

4. Reflexiones cortas de belleza. “La vida del ser humano es como la hierba del campo que florece por las mañana mas cuando llega la tarde su belleza se marchita y todo se desaparece”. Zantiago.

5. Reflexiones cortas de perdón. “El día que tu aprendas a perdonar tus propios errores, podrás perdonar a quien más te ha herido, y comprenderás que tal vez más daño hiciste tú y ese alguien aún no te ha perdonado”. Anónimo.

6.Reflexiones cortas de carácter. “El carácter no se desarrolla en la serenidad y la tranquilidad. Solo a través de experiencias de sufrimientos podemos fortalecer el alma, aclarar nuestra visión, obtener inspiración para nuestras ambiciones y alcanzar el éxito”. Anónimo.

7.Reflexiones cortas de amor. “Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido; y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él”. José Ortega y Gasset.

8. Reflexiones cortas de cambio. “Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas”.  Louise Hay.

9. Reflexiones cortas de recuerdos. “¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo”. Amado Nervo.

10. Reflexiones cortas de inicio.  “Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré”. Gabriel García Márquez.

Ciao.

viernes, 23 de junio de 2017

Comenzar por casa



¿Amarse a sí mismo es egoísmo? En realidad, solo podremos hacer felices a los demás en la medida en que nosotros lo seamos. Y ser feliz es, en buena parte, estar libre de sufrimientos.

A la primera observación del misterio humano, saltarán a nuestros ojos una serie de evidencias como éstas: Los amados aman. Sólo los amados aman. Los amados no pueden dejar de amar. Sólo los libres liberan, y los libres liberan siempre. Un pedagogo modelo de madurez y estabilidad hace de sus discípulos seres estables y maduros, y esto sin necesidad de muchas palabras. Lo mismo sucede con los padres respecto de sus hijos. Y, por el contrario, un pedagogo inseguro e inhibido, aunque tenga todos los pergaminos doctorales, acaba envolviendo a sus discípulos en un halo de inseguridad.

Es tiempo perdido y pura utopía el preocuparse por hacer felices a los demás si nosotros mismos no lo somos. Los que sufren hacen sufrir. Los fracasados necesitan molestar y lanzar sus dardos contra los que triunfan. Los resentidos inundan de resentimiento su entorno vital. Sólo se sienten felices cuando pueden constatar que todo anda mal, que todos fracasaron. El fracaso de los demás es un alivio para sus propios fracasos; y se compensan de sus frustraciones alegrándose de los fracasos ajenos y esparciendo a los cuatro vientos noticias negativas, muchas veces tergiversadas y siempre magnificadas.
Una persona frustrada es verdaderamente temible. Los sembradores de conflictos, en la familia o en el trabajo, siendo perpetuamente espina y fuego para los demás, lo son porque están en eterno conflicto consigo mismos. No aceptan a nadie porque no se aceptan a sí mismos. Siembran divisiones y odio a su alrededor porque se odian a sí mismos.

Es tiempo perdido y pura utopía el preocuparse por hacer felices a los demás si nosotros mismos no lo somos; si nuestra trastienda está llena de escombros, llamas y agonía. Hay que comenzar, pues, por uno mismo. Sólo haremos felices a los demás en la medida en que nosotros lo seamos. La única manera de amar realmente al prójimo es reconciliándonos con nosotros mismos, aceptándonos y amándonos serenamente. No debe olvidarse que el ideal bíblico se sintetiza en “amar al prójimo como a sí mismo”. La medida es, pues, uno mismo; y cronológicamente es uno mismo antes que el prójimo.

La única manera de amar realmente al prójimo es reconciliándonos con nosotros mismos, aceptándonos y amándonos serenamente.Ya constituye un altísimo ideal el llegar a preocuparse por el otro tanto como uno se preocupa por sí mismo. Hay que comenzar, pues, por uno mismo. Al respecto, no faltarán quienes arguyan alegremente: eso es egoísmo. Afirmar esto, sin mayores matizaciones, no deja de ser una superficialidad. Evidentemente, no estamos propiciando un hedonismo egocéntrico y cerrado. Si así fuera, estaríamos frente a un enorme equívoco, que podría resultarnos una trampa mortal.

Efectivamente, buscarse a sí mismo, sin otro objetivo que el de ser feliz, equivaldría a encerrarse en el estrecho círculo de un seno materno. Si alguien busca exclusiva y desordenadamente su propia felicidad, haciendo de ella la finalidad última de su existencia, está fatalmente destinado a la muerte, como Narciso; y muerte significa soledad, esterilidad, vacío, tristeza. En sus últimas instancias, el egoísmo avanza siempre acompañado e iluminado por resplandores trágicos; egoísmo es igual a muerte, es decir, el egoísmo acaba siempre en vacío y desolación.

Ser feliz quiere decir, concretamente, sufrir menos. En la medida en que se secan las fuentes de sufrimiento, el corazón comienza a llenarse de gozo y libertad.Estamos hablando, pues, de otra cosa. Mi propuesta es dejar al hombre en tales condiciones que sea verdaderamente capaz de amar; y sólo lo será —volvemos a repetirlo— en la medida en que él mismo sea feliz. Y ser feliz quiere decir, concretamente, sufrir menos. En la medida en que se secan las fuentes de sufrimiento, el corazón comienza a llenarse de gozo y libertad. Y sentirse vivo ya constituye, sin más, una pequeña embriaguez; pero el sufrimiento acaba bloqueando esa embriaguez.

Después de todo, no queda otra disyuntiva sino ésta: agonizar o vivir. El sufrimiento hace agonizar al hombre. Eliminando el sufrimiento, el ser humano, automáticamente, recomienza a vivir, a gozar de aquella dicha que llamamos vida. En la medida en que el hombre consigue arrancar las raíces de las penas y dolores, sube el termómetro de la embriaguez y del gozo vital. Vivir, sin más, ya es ser feliz.

Si conseguimos que la gente viva, la fuerza expansiva de ese gozo vital lanzará al hombre hacia sus semejantes con esplendores de primavera y compromisos concretos. Vámonos, pues, lenta pero firmemente tras esa antorcha. En el camino salvaremos los escollos uno por uno, y caerán las escamas. Y, desde la noche, irá emergiendo palmo a palmo una figura hecha de claridad y alegría: el hombre nuevo que buscamos, reconciliado con el sufrimiento, hermanado con el dolor, peregrino hacia la libertad y el amor.

Tomado del libro “Del sufrimiento a la paz”, de Ignacio Larrañaga.

Ciao.

jueves, 22 de junio de 2017

Los tiempos del verano


Después de un intenso curso, para los que contamos los años acudiendo al calendario escolar, el tiempo de verano nos brinda una oportunidad para profundizar en aspectos de nuestra vida que la actividad diaria, a veces un poco desenfrenada, no nos permite.
Las vacaciones pueden ser un momento para acordarnos del relato del Génesis. Dios Padre, después de finalizar su obra y ver que era muy buena, al séptimo día, descansó. Podemos convertir nuestro tiempo estival en ese séptimo día que nos ayuda a contemplar lo realizado durante el año y ver que “ha sido muy bueno”.

Quizá, por miedo a caer en la vanagloria, no nos paramos a contemplar lo que hacemos, pero hemos de dar gracias a Dios, no sólo por lo que hacen los demás sino también por lo que nosotros mismos hacemos, porque así contribuimos al plan de Dios. Todos hacemos cosas buenas. El verano puede ser un tiempo para volver la vista atrás y hacer balance del año, comenzando siempre por dar gracias.

Este tiempo que ahora comenzamos nos lleva de la mano a un ritmo distinto. El comienzo puede ser para parar y descansar, recuperar horas de sueño y, sobre todo recuperar una mirada que vaya más allá de lo inmediato. Esa mirada que nos ayuda a fijarnos en lo bueno de nuestra vida, en tanto bien recibido este año y a lo largo de nuestra vida.

El verano es también tiempo de profundidad. En ese bucear en lo profundo puede ayudarnos la contemplación de la naturaleza. La playa con sus atardeceres, el monte con tanta variedad de vida, el campo que prepara sus frutos para la cosecha… Nos hablan de la presencia misteriosa de Dios en su creación.

El verano, si lo vivimos con generosidad, puede ser también tiempo para los reencuentros. Podemos recuperar relaciones con amigos o familiares que las prisas del año han ido erosionando. Una buena conversación por la mañana con un buen café o por la noche mientras compartimos la mesa, son regalos que nos traen este tiempo.

Y el verano, además, puede ser tiempo para reencontrarnos con Dios. Hemos de partir de la máxima ignaciana “buscar y hallar a Dios en todas las cosas” y saber que todo lo anterior podemos vivirlo como búsqueda y relación con el Señor. Sin embargo, podemos encontrar en las vacaciones tiempos privilegiados para la celebración tranquila de la Eucaristía y para la oración personal. Oración que podemos hacer paseando, o contemplando el paisaje, leyendo la Palabra de Dios o en el silencio de nuestra habitación…

El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». (Mc.6, 31).

Antonio Bohórquez, SJ

Ciao.

miércoles, 21 de junio de 2017

No hay excusa



(Un amigo me mandó esto)

La próxima vez que sientas que Dios no puede usarte, solo recuerda…

NOÉ estaba borracho…

ABRAHAM era muy viejo…

ISAAC era un soñador…

JACOB era un mentiroso…

LEA era fea…

JOSÉ se aprovecharon de él…

MOISÉS no podía hablar…

GEDEÓN tenía miedo…

SANSÓN tenía el cabello largo y era un mujeriego…

¡RAAB era una prostituta!

JEREMÍAS y TIMOTEO eran muy jóvenes…

DAVID tuvo una aventura y era un asesino…

ELÍAS era suicida…

ISAÍAS predicó desnudo…

JONÁS huyó de Dios…

NOEMÍ era viuda…

JOB se fue a la bancarrota…

JUAN el Bautista comía insectos…

PEDRO negó a Cristo

LOS DISCÍPULOS se quedaron dormidos mientras que Él oraba…

MARTHA se preocupaba por todo…

MARÍA MAGDALENA estaba poseída por demonios…

La MUJER SAMARITANA era divorciada… ¡más de una vez…!

ZAQUÉO era un bajito…

PABLO era muy religioso…

TIMOTEO tenía una úlcera… Y

¡LAZARO ESTABA MUERTO!

…Ya no hay más excusas. Dios está esperando para usar tu potencial completo.

Ciao.

martes, 20 de junio de 2017

6 consejos geniales para aprender a hacerlo bien


¿Rezas mecánicamente? 6 consejos geniales para aprender a hacerlo bien.

Si a ti al igual que a mí, te llama profundamente la atención, incluso te incomoda un poco, ver a tanta gente compartiendo fotos, cadenas de oración y hashtags del tipo #PrayForJuanito y te preguntas: ¿Será que esta gente realmente reza o solo comparte una imagen? Y después de unos minutos te vuelves a preguntar: ¿Será que rezaron por todas las otras tragedias que han ocurrido desde hace años con las mismas ganas con las que lo hacen ahora?
Te invito a tomar aire, tranquilizarte un poco y juntos mirar con calma esta situación.  Hay algo bueno detrás de todo esto. El Señor siempre se aprovecha de lo que ocurre a nuestro alrededor para darnos una lección.

Te propongo una tesis: La gente en general (creyentes, practicantes, observantes, católicos de palabra, etc.) creen en la efectividad de la oración y creen que si elevan alguna plegaria a Dios, ésta tendrá efectos en los destinatarios.
Sabemos que la oración no consiste en enviar buenas vibras para que el cosmos se ponga a favor de alguien o que los astros se alineen generando las condiciones necesarias para que ocurra algo. Creemos que nuestra oración a Dios tiene efectos reales que afectan la vida de los demás, incluso creemos que Dios puede cambiar las situaciones si rezamos pidiendo por ellas. Eso es un signo esperanzador. Las personas siguen creyendo en el poder de la oración. Nadie puede negar que esto es un don.

¿Qué te parece si tomamos ese salvavidas que nos regala el Señor y aprovechamos la oportunidad de aprender, enseñar y motivar en la práctica de la oración? ¿Qué te parece dejar de ser parte de la policía de Facebook que critica a todo el mundo (como lo hago yo), y ser más bien de los pastores de Facebook que toman las buenas intenciones y las convierten en santas intenciones? 

Aquí te dejamos algunas reflexiones con respecto a esto:

1. Incluso en quienes menos lo esperamos, hay fe. Aprendamos a distinguirlo:

En el mundo hay fe. Dios se manifiesta en la vida de las personas, incluso en la de aquellos en los que nosotros no tenemos puestas nuestras expectativas espirituales y que no etiquetaríamos en los afiches de nuestros eventos evangelizadores. El Señor es bueno y pone en sus corazones la intención de rezar. Aunque se quede en la intención, esto ya es un primer paso, un paso positivo.

2. Dios no quiere el sufrimiento en ninguna de sus formas:

No podemos culpar a Dios por las cosas que los hombres hacemos mal y nadie puede decir que Dios permite que pasen estas cosas para que nosotros aprendamos una lección. Dios no quiere las tragedias, y quizás sufre más que nosotros. Estos momentos (no deseados por Él ni por nadie) son oportunidades de encuentro y de conversión.
"Dios no ha venido a suprimir el sufrimiento. Ni siquiera ha venido a explicarlo. Ha venido a llenarlo con su presencia. Quedan muchas cosas oscuras; pero hay una cosa, al menos, que no podemos decirle a Dios: ‘Tú no sabes lo que es sufrir’ ".Paul Claudel

 3. No dejemos que se acabe el impulso:

Ver tanta gente motivada, inspirada y conmovida es un tremendo impulso de oración, y aunque muchos realmente no se hayan detenido a hacer una plegaria real, podemos aprovechar su intención y seguir animándolos. La oración no es una campaña que tiene una fecha de término: Es una forma de relacionarnos con Dios y estas “campañas” pueden ser el momento de inicio de esa relación para muchos. Aprovechemos la oportunidad, aprendamos y enseñemos a rezar.

4. Visibilicemos al invisible:

Muchos han aprovechado para visibilizar otras situaciones terribles argumentando que ocurren desde hace mucho tiempo y que nadie rezaba por ellas, pero lo hacen de forma incómoda, morbosa, haciendo que no den ganas de rezar. El Apóstol en su rol de profeta, anuncia y denuncia. Valgámonos de estas oportunidades y sigamos mostrando el rostro sufriente de Cristo, no solo para informar, sino para ayudar a los demás a comprender que nuestra oración como Iglesia es importante. El Señor espera que nos sumemos a esta batalla espiritual con una actitud espiritualmente activa.

5. Detengámonos primero:

¿Cuántas veces nos hemos comprometido en las redes sociales y en vivo y en directo a rezar por alguien? Detente. Sinceramente haz una parada en el día y ofrece esa oración que tantos necesitan de ti. El territorio más difícil de misionar es el propio corazón.

6. Recordemos que no le estamos hablando al aire:

Esta es la tesis que fundamenta este post. Creemos que cuando rezamos pasan cosas, no porque nuestras buenas vibras y deseos se teletransporten, sino porque Dios pone su mirada y atención en nuestros deseos y anhelos; en la generosidad y en la rectitud de nuestros corazones y, si es su voluntad, nos concede las gracias que tanto le pedimos.  Es con Dios con quien entablamos esta conversación. Creer en esto, ponerlo en práctica y confiar en la respuesta de Dios, es un don que no debemos dejar de compartir.
¡A rezar!

 Sebastian Campos : Catholic-link.com 

Ciao.