domingo, 22 de enero de 2017

Desde el silencio, Tú me llamas Señor


 Desde el silencio, Tú me llamas Señor...

No necesitas palabras, más que desde el precioso lenguaje del amor me hablas:

*Desde la ternura de la Virgen María al amarte hecho Niño en Belén.

*Desde la admiración y cuidados de San José.

*Desde la alabanza gloriosa de los ángeles aquella noche de Navidad.

*Desde la adoración tan sencilla pero tan amada que te dieron los pastores al saber de tu venida.

Así, Señor, me hablas del verdadero amor con que deseas te ame.
Me hablas del amor que me das, sencillo, sin vueltas innecesarias y portentosas demostraciones. Más hecho Niño, indefenso, humilde y sin reservas de nada me das todo tu amor.
¡Qué maravillosa enseñanza de amor me das!
Al nacer y al morir, "sin nada", entregándote hasta el extremo.
Enséñame a amarte así, abandonándome a tu Voluntad y solamente en todo amarte y dejarme amar.
¿Existe acaso mejor enseñanza de amor?
Desde el principio me das "Todo", y en tu aparente final, me entregas "Todo".
Petición para estos días de Navidad
Niño Jesús, enciende en mi corazón el deseo de amar como Tú, sin esperar nada a cambio ni recompensa, más que solo tu gracia me sostenga y el amor por Ti en las almas que me confías y que están a mi lado.

Padre Guillermo Serra, L.C.

Ciao.

sábado, 21 de enero de 2017

El amor busca el bien del ser amado


El amor busca el bien del ser amado. 

¿Qué amor sería el de Dios hacia nosotros si Él no buscara hacernos bien? Y a veces, para hacernos bien, Dios tiene que emplear castigos, que siempre son amorosos, porque a Dios nunca, jamás, lo puede mover el odio, sino siempre el amor y la misericordia. Por eso aunque a veces nos sintamos tristes porque Dios nos ha castigado, saltemos de alegría en medio de nuestra pena, porque es señal de que Dios nos ama, pues bien dice la Escritura que Dios corrige y castiga a quienes ama.

¡Ay de nosotros si todo nos fuera bien en este mundo! Sería la prueba cabal de que Dios nos ha olvidado y que no se interesa de nosotros, porque no permite que tengamos pruebas que nos hacen ejercitar en la santificación y nos hacen alcanzar el Cielo.
Recordemos esta gran verdad: Que todo lo que Dios quiere o permite en nuestra vida es por amor, siempre por amor.

Nunca acusemos a Dios de ser malo. En todo caso el malo es el demonio, que es quien nos atormenta y nos causa todas las desgracias, y que Dios a veces permite para hacernos mejores y más santos.

Dios ve el futuro, nosotros no, y lo que hoy puede ser una solución perfecta y deseable, tal vez en el futuro sea algo desastroso, y para la eternidad peor aún.

Entonces dejemos hacer a Dios, y en cuanto a nosotros recemos mucho, porque la voluntad de Dios es condicionada a nuestras oraciones, y hay gracias y dones que Dios nos quiere dar, pero a condición de que se los pidamos en la oración, de lo contrario jamás los recibiremos.

Judith Arias Sarmiento

Ciao.

viernes, 20 de enero de 2017

Disfrutar de la vida



Ante las ocupaciones cotidianas tendemos a desconectarnos de nosotros mismos, y a concentrarnos precisamente en aquello que deseamos evitar. Aunque esto tiende a ocurrir con relativa facilidad, también es muy sencillo revertir el proceso y reconectarnos para vivir vidas llenas de sentido y satisfacción. Para lograrlo basta con seguir unos sencillos pasos que al final terminarán transformándonos, veamos.

Estar Conscientes:

La conciencia es la llave para la transformación. Simplemente estar conscientes de cuales son nuestras convicciones y hábitos actuales, nos coloca en el punto de partida real para nuestra travesía por la vida.

En el momento que nos volvemos conscientes de, e identificamos, nuestras ilusiones y apegos, nos liberamos del poder que hasta ese momento ejercían sobre nosotros. Este descubrimiento nos lleva a recuperarnos de las ilusiones pasajeras e incrementa nuestra habilidad para permitir que las cosas sean tal como son.

Una de las decisiones más importantes que puede tomar en su vida es estar presente "aquí y ahora" en cada momento, y una vez tomada, conectar con su intención y comprometerse a manifestarse a si mismo. A partir de ese momento su viaje hacia el despertar habrá comenzado y eventualmente estará en un estado de iluminación continua.

Solo aquellos quienes están presentes y disponibles tienen la habilidad de responder conscientemente, los demás simplemente reaccionan inconscientemente.

Responsabilidad:

Mientras que la conciencia nos permite descubrirnos, la responsabilidad nos permite rescatarnos. En el mismo momento en que asumimos responsabilidad por nuestra vida nos rescatamos a nosotros mismos, recuperamos nuestro poder interno, nuestra dignidad, nuestro respeto y la seguridad y confianza en nuestra capacidad.

Este proceso a su vez nos hace volver a creer en nosotros, lo cual inevitablemente nos permite creer en los demás y en el proceso que es la vida.

La habilidad de responder conscientemente es una de las más grandes oportunidades que nos brinda la vida. Responder conscientemente significa estar dispuesto, el comportamiento opuesto sería reaccionar o lo que es lo mismo, estar indispuesto, ser compulsivo y estar apegado.

Asumir la responsabilidad absoluta de nuestra vida implica una tremenda ventaja, pues nos convierte en los creadores de nuestro propio destino, y así podremos darle forma a nuestro futuro de acuerdo con nuestros deseos e intenciones claras.

Esto nos permite organizar nuestros pensamientos y dirigir nuestras energías, para convertirlos en senderos que nos conduzcan hacía el éxito.

Intención:

Primero necesitamos decidir que es lo que queremos, y luego establecer metas realizables en las cuales creemos totalmente. Posteriormente visualizarlas en nuestra mente con todo el detalle posible, como si ya fueran realidad.

Así empleamos a nuestro favor el principio universal "Aquello en lo que se concentra, aumenta", al alimentar nuestra mente con esos pensamientos, lograremos que estos se expandan.

Cuando organizamos nuestros pensamientos para un propósito especifico, asumimos la responsabilidad de manifestar nuestra realidad. Comenzamos a organizar nuestros pensamientos al estar disponibles, presentes y conscientes.

Creamos por medio de nuestra intención, así es como el karma, o ley de causa y efecto actúa. En cualquier momento podemos asumir la responsabilidad de ejercer nuestra intención para crear nuestro futuro tal como lo deseamos.

Compromiso:

Comprometernos con nuestras verdaderas intenciones equivale a establecer un acuerdo con lo divino. Es solo a partir de ese momento de compromiso que el universo comienza a tomarnos en serio, y se adapta para acomodarnos.

Nuestra palabra es un voto sagrado. Cuando damos nuestra palabra no solo estamos comprometiéndonos con nosotros mismos y los demás, nos conectamos a un nivel más sutil con fuerzas vivas que se ponen en movimiento para hacer realidad nuestras intenciones más elevadas, y por medio de ellas nos relacionamos con la esencia que existe en todo y todos.

Por medio del compromiso nos comunicamos y conectamos energéticamente con los recursos infinitos del cosmos. El compromiso es el magnetismo que hace que todo permanezca unido y en armonía. A partir del momento en que definitivamente nos comprometemos con nuestro bienestar, el universo comienza a conspirar para hacerlo realidad.

Acción:

El compromiso debe ser expresado efectivamente en acciones. Ejecutar estas acciones diariamente nos acerca paso a paso a nuestras metas, las cuales se convierten en un sistema de navegación que guía nuestras acciones, por eso es importante ajustar nuestras coordenadas (mantenernos enfocados) constantemente para mantener el curso. Este viaje es un proceso, no un destino, recuerde disfrutar la travesía.

Actuar conscientemente activa las fuerzas de la naturaleza, y nos pone en contacto con nuestros poderes de manifestación y creación. Ejecutar acciones elevadas atrae abundancia a nuestras vidas, y de esa manera comenzamos a contribuir, enriquecer y servir a la humanidad al reflejar las más elevadas cualidades de nuestro ser interno.

Al servir nos volvemos merecedores y receptivos, así es como se asegura el ciclo de creación y transformación, potenciando nuestras vidas y las de quienes nos rodean con generosidad, amabilidad y compasión.

El deseo es la semilla de la acción, y cuando removemos los obstáculos a nuestra creatividad, y dejamos de coartar y racionar las fuerzas creativas, al ejecutar acciones conscientes y elevadas, permitimos que la abundancia fluya en nuestras vidas.

Liberar las áreas bloqueadas de su vida le permite vivir plenamente y disfrutar de la vida, sirviendo de la manera más elevada y dando y recibiendo generosamente sin apegos.

Intuición:

A medida que avanzamos comenzamos a ver más claramente la vida como realmente es, y nuestra intuición nos guiará con un significativo impacto en nuestras metas y acciones.

Es importante al alcanzar este nivel colocarnos en un estado receptivo que nos permita obtener el máximo beneficio de las intuiciones que recibamos, lo que nos permitirá aprovechar las oportunidades que se presenten para profundizar en nuestro propio descubrimiento.

En el camino afinamos y fortalecemos la practica, ensayamos las intenciones y compromisos, y creamos oportunidades para adquirir madurez y conocimiento. Al desenvolverse ese proceso cultivamos la sabiduría y a medida que obstáculos y retos se presentan, estamos disponibles y presentes para enriquecernos con la experiencia.

Esto provee la atención y conciencia necesarias para resolver las energías restringidas y expandirlas al ejercer el desapego.

Disfrutar:

Disfrutarnos totalmente desprovistos de apego es estar inspirados, esa es una meta elevada que puede brindar mucha satisfacción. Estar inspirados es estar en contacto con nuestra esencia, desde donde podemos armonizarnos con la esencia misma de la creación.

Cuando vivimos momento a momento permitiendo que la esencia fluya a través de nosotros, sin restringirla, permitiéndole derramarse sobre todo y todos los que nos rodean, es natural reconocernos como parte integral del todo.

En ese descubrimiento reconocemos que la sensación de estar separados era una ilusión de la mente que es desplazada por la maravillosa realidad de pertenecer a un universo lleno de armonía en el cual la creación, el creador y el creado son uno y el mismo, y en ese estado dar y recibir son también una y la misma cosa, después de la cual solo es posible disfrutar de maravillarnos con cada instante.

¡Que Disfrute su Maravillosa Vida!

http://www.helios3000.net/

Ciao.

jueves, 19 de enero de 2017

Ola de frío



Muy a propósito el artículo del Padre Javier Leoz que he encontrado en su perfil de Facebook. Espero que os guste.

En las almas, porque prefieren estar dormidas antes que despiertas.
En las entrañas, cuando nos echamos en brazos de la indiferencia.
En la conciencia, cuando nos dejamos congelar por el hielo del relativismo.
En el corazón, cuando lo cerramos y se queda paralizado por el frío polar del indivudualismo.
En el pensamiento, cuando el iceberg del "todo vale" puede con el blindado de lo más esencial.
En las palabras, cuando el cierzo de lo permisivo nos aturde y confunde.
En la vida, cuando la escarcha de los que todo lo quieren a su antojo nos inmoviliza y desactiva en nuestra forma de ver la vida.
En la fe, cuando el termómetro de "mínimos" nos desalienta y desmotiva nuestra existencia.
Hay "olas de frío" que se van y, otras, que llegan hasta dentro de nuestra sociedad, de nuestras personas y de nuestra cultura.
Cuánto me preocupan estas últimas. Entre otras cosas porque llegan para quedarse y, algunos, nos las presentan como "olas càlidas".

J.Leoz

Ciao.

miércoles, 18 de enero de 2017

A pesar de que...



A pesar de que el alboroto y la agitación invadan los remansos de silencio y de paz, hasta el punto que resulte difícil vivir dentro de uno mismo...

A pesar de que haya que pagar un elevado precio por la libertad de amar la belleza, la verdad y el bien...

A pesar de que nuestros miedo a la verdad se esconda bajo todo tipo de disfraces y esto engendre en nosotros, día tras día, un personaje que nos molesta hasta a nosotros mismos...

A pesar de que ya no sepa uno cómo librarse de la incomodidad de lo absurdo y se pierdan las ganas de vivir...

A pesar de que uno lo haya recuperado todo y las palabras le resulten demasiado inexpresivas para explicar adecuadamente lo que lleva en lo más hondo de sí mismo...

A pesar de todo...

Tal vez queden todavía:

Un camino que descubrir,
Una oportunidad que aprovechar,
Una luz en algún sitio,
Una tierra a la que amar.

Ciao.

martes, 17 de enero de 2017

Actitud de nuestra búsqueda



Cuando en tu vida concluye una etapa, cuando una cima logras conquistar, cuando obtenemos al fin lo que deseábamos alcanzar, cuando después de la euforia natural al deleitarnos con la victoria de un sueño convertido en realidad nos enfrentamos a un espacio vacío y nuestro espíritu busca con ansia realizar una nueva conquista, es cuando encontramos el tesoro que cada día podemos acrecentar y en la dimensión de nuestra búsqueda estará nuestra grandeza.

Buscar es un camino que nos lleva a la sorpresa diaria de algo diferente, así en cada amanecer debemos proponernos algo nuevo descubrir, con esta actitud jamás el aburrimiento nos alcanzará y mantendremos entonces nuestra capacidad de asombro, pues a cada instante de nuestra vida existirán dimensiones distintas por conocer, áreas no descubiertas en la ciencia o en la técnica, rasgos desconocidos en los seres vivos y en nosotros mismos.

Tu búsqueda será el pasaporte para vivir sin hastío, en un crecimiento continuo, sin más límites que los que tú quieras imponerte, en un camino sin final, un sendero de luz que jamás dejará en la oscuridad tu espíritu.
Conserva por siempre esa chispa para que ilumine por siempre tu ser, nunca ceses de buscar y siempre podrás encontrar. En ti mismo existe la grandeza infinita de Dios, en esa búsqueda la encontrarás y una vez conociéndolo, tus fronteras se convertirán en inmensidad no conocida del Creador.

Autor desconocido.

Ciao.

lunes, 16 de enero de 2017

Todos somos iguales



Todos somos iguales… Dios nos creó tal y como es Él,  a Su imagen y  semejanza, por eso no te puedes creer más que otros, porque todos somos iguales y nadie sera menos que el otro, así que espero que siempre tengas presente eso, que al final todos volvemos a ser polvo.

Podrás haber logrado muchas cosas, pero lo que Dios ve en cada uno de nosotros es como te has comportado con los demás, pues nadie es grande ante los ojos de Dios, todos somos iguales y él nos tratará por igual a todos, así que siempre debes tener presente que el hecho de ser alguien importante no te da derecho a tratar mal a las demás personas.

Ciao.