viernes, 28 de abril de 2017

6 pequeñas historias



Espero que os gusten estas seis pequeñas historias,  tan pequeñas que sólo te tomará un minuto leerlas. 

1.- Un día los hombres del pueblo decidieron rezar para pedir que lloviera. El día del rezo, toda la gente se reunió, pero solo un niño llegó con paraguas. Eso es FE.

2.- Cuando coges a un bebé en el aire y se ríe es porque sabe que lo atraparás de nuevo. Eso es CONFIANZA.

3.- Cada noche nos vamos a dormir, sin la seguridad de que estaremos vivos a la mañana siguiente, y sin embargo ponemos la alarma para levantarnos. Eso es ESPERANZA.

4.- Hacemos grandes planes para mañana a pesar de que no conocemos el futuro en lo absoluto. Eso es SEGURIDAD.

5.- Vemos el sufrimiento en el mundo y a pesar de ello nos casamos y tenemos hijos. Eso es AMOR.

6.- Había un anciano con la siguiente leyenda escrita en su camiseta: “No tengo 70 años, Tengo 16 con 54 años de experiencia”. Eso es ACTITUD.

Vive tu vida con Fe, Confianza, Seguridad, Amor y Actitud.

Ciao.

jueves, 27 de abril de 2017

Es hora de decidir



Cuando Dios te pide algo, toca decidir. Y muchas veces no es fácil, porque sucede como cuando alguien encuentra un tesoro muy valioso: Por una parte está deseando rescatarlo, acapararlo y mantenerlo en secreto, pero por otra nota que le gustaría librarse de él porque le encierra y le domina. Pues San Ignacio nos enseña igualmente que, cuando Dios nos pide, podemos reaccionar de varias formas distintas.
En primer lugar está quien mucho dice pero poco hace: "Yo querria, me gustaría...”; pero al final se queda con sus seguridades.
El segundo es aquel que se trae a Dios a su propio terreno, acomodándolo a su beneficio, y así se dice en su interior: "Dios está conmigo y yo estoy tranquilo".
En último lugar está quien se muestra dispuesto a amoldarlo todo –seguridades, beneficios, apegos, hábitos, decisiones, proyectos– solo para hacer lo que Dios quiera.
Es éste “tercer binario” el que se nos anima a desear y pedir en los Ejercicios Espirituales [149], pues es ésta la manera de irnos haciendo cada vez más libres para amar.

Espiritualidad Ignaciana

Ciao.

miércoles, 26 de abril de 2017

Los padre de hoy


¡Es tan obvio que casi nadie lo ve!

"Los padres de hoy lo tienen más difícil que nunca. Porque se les junta que es verdad que están muy preparados a nivel profesional pero luego tienen un nivel de exigencia altísimo. A los padres de hoy en día se les exige prácticamente que sean perfectos en todas las facetas de su vida, incluida la paternidad. Pero es que la sociedad también exige a los niños que sean perfectos.
Los niños desde bien pequeños ya tienen que estar apuntados a idiomas, a algún deporte, sacar unas notas estupendísimas… Creo que debemos relajarnos, intentar disfrutar de la paternidad, y que los niños disfruten de la niñez.
Los padres deben ya no solo trabajar ese sentimiento de culpabilidad, sino también que somos imperfectos. Deben asumirlo. Lo van a hacer lo mejor posible, pero nunca hay que buscar ser el padre perfecto, porque el padre perfecto y la madre perfecta no existen".

Ciao.

martes, 25 de abril de 2017

Aprender a vivir


Cada día estamos llamados a aprender a vivir entre dos polos que San Ignacio conocía muy bien, por propia experiencia.
Por un lado está la tentación de crearnos una imagen, sin querer admitir que puede que no seamos tan perfectos como pensábamos.
Ignacio vivió mucho tiempo así,«dado a las vanidades del mundo» hasta que descubrió que esta vida lo dejaba seco, infecundo y, en lo profundo, triste.
Pero también cayó en el otro extremo y pasó a una imagen demasiado negativa de sí mismo, donde todo era escrúpulo y agobio por falta de espacio en el que la relación con Dios pudiese abrirse a los demás.
Cuando los Ejercicios Espirituales nos proponen «ofrecer toda la persona al trabajo» por el Reino [189], nos invitan a hacerlo poniendo todo lo que somos: En una llamada a desenmascararnos.
La tarea no es fácil porque supone ir a contracorriente y enfrentarnos con lo que nos inquieta y no nos gusta de nosotros mismos. Pero la propuesta para conocerme siempre permanece, ya que de otro modo no podré conocer a Jesús, que se ha hecho hombre como yo, por mí.

Espiritualidad Ignaciana

Ciao.

lunes, 24 de abril de 2017

La madurez no viene con la edad



Una de las señales de la madurez es la capacidad de una persona de aceptar la responsabilidad de su propio talento, de desarrollar diligentemente las habilidades inherentes que le fueron dadas por Dios, y de utilizarlas al máximo con gozo y acción de gracias. La persona que haga esto podrá tener éxito a cualquier edad…

Víctor Hugo escribió su primer drama a los 15 años.

Juan de Medeci tenía 15 años cuando se convirtió en cardenal.

Rafael pintó sus obras maestras antes de morir a la edad de 37 años.

Tennyson escribió su primer volumen de poesías a los 18 años.

Pascal escribió sus grandes obras entre los 16 y su muerte a los 37.

Juana de Arco hizo toda su obra y fue quemada en la estaca a los 19 años.

Rómulo fundó Roma a los 20.

Calvino se unió a la Reforma a la edad de 21 años y escribió sus famosos Institutes a los 27.

Alejandro el Grande había conquistado su mundo cuando tenía 23 años.

Isaac Newton tenía 24 cuando dio a conocer la ley de gravedad.

McCormick inventó la segadora a los 23 años.

Charles Dickens escribió Oliver Twist a los 25.

La edad no tuvo nada que ver con el genio de estos grandes personajes.
Ellos simplemente aceptaron la plena responsabilidad de los dones que Dios les había dado y no perdieron el tiempo mientras usaban cada oportunidad en su máximo potencial.

La madurez no viene con la edad; viene con la aceptación de la responsabilidad.

1 Corintios 13:11
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño.

Fuente: El libro devocionario de Dios para los Hombres, Editorial Unilit

Ciao.

domingo, 23 de abril de 2017

¡No eres Dios! ¡Por suerte!


Cierto día se encontraron frente a frente dos personas. Una (altiva, segura y engreída) le dijo a la otra:
- ¿No recuerdas aquel día en que hiciste aquello mal? Y, por cierto, ¿Has olvidado aquella mentira que salió de tus labios? ¡Ah! ¿Recuerdas cuando no estuviste a la altura en esta circunstancia? ¡Parece mentira!
La otra persona, con los ojos clavados en el suelo, los levantó para escuchar la última "perla" del supuesto amigo: - ¿Qué me dices?
Es entonces cuando, poniendo una mano sobre "el juez" en que se había convertido aquel viejo conocido le contestó:
- ¿Sabes lo qué te digo? ¡Que si Dios me ha perdonado me importa muy poco lo que tú pienses! Y, por cierto; ¡Qué suerte que no seas Dios! ¡Suerte de que no lo seas! Contigo, todos los que caen en algún error, definitivamente estarían condenados.
Moraleja: ¿Por qué, Dios -siendo Dios- olvida nuestras pequeñeces o no tan pequeñeces y algunos -siendo humanos y no dioses- nos gusta tanto recordar lo que cicatrizó?

Padre Javier Leoz Ventura

Ciao.

sábado, 22 de abril de 2017

Diez consejos para vivir la fe cristiana con alegría



Diez consejos para vivir la fe cristiana con alegría:

1. No tengas miedo.
Dios nos quiere y está con nosotros. Jesucristo es el único Salvador.
Los diosecillos del momento no han de poder con El.

2. Intenta consolidar tus convicciones.
¿Quién las ataca? ¿Con qué argumentos? ¿Con qué resultados?
Jesús es verdad y es la Verdad, ayer, hoy y siempre. Contra Él
no hay progresismo que valga.

3. No cedas terreno.
No te acobardes. Preséntate como cristiano. Prepárate para dar
razones y explicaciones de tu fe. Ten la seguridad de que nadie
puede presentar otra cosa mejor.

4. Descubre el valor de lo que has recibido.
Conoces la grandeza y la bondad de Dios, cuentas con su perdón
y sus promesas de vida eterna. Tienes contigo a Jesús.
Eres miembro de su Iglesia, con muchos pecadores, pero también
con muchos santos, hermanos y servidores de los pobres.
¿Hay quién dé más?

5. Reza más que antes.
A solas. En casa. En los templos. Asegura por encima de todo
la Misa de los domingos.

6. Honra con buenas obras tu nombre de cristiano.
No hagas daño a nadie ni de palabra ni de obra. Haz todo
el bien que puedas. Pon en ello el primer valor y la principal
preocupación de tu vida.

7. No te dejes engañar por las propagandas del momento.
que siempre sirven a los intereses de los poderosos de este mundo.
Jesús nos amó hasta el fin y nos dejó la verdad definitiva.

8. El fundamento de nuestra vida y de todo cuanto existe
es el amor y la bondad de Dios.
Confía en Él, déjate llevar por Él. Responde a su amor
con tu amor y tu obediencia. Vive feliz como un hijo en casa
de tu Padre, como Jesús, con Él y por Él.

9. Fortalece los vínculos con la Iglesia,
con alguna lectura, con tus amistades, con la celebración
del domingo. Que la Iglesia sea como tu familia a lo grande.
Con el amor, la fidelidad y la ternura de la Virgen María.

10. Vive con alegría tu relación de fe y amor con Jesús.
Él te llama cada día. Es tu mejor tesoro. Pon en Él tu corazón.
Trata de conocerlo mejor. Ámale apasionadamente, Déjale ser
el Salvador de tu vida. En Él tenemos la fuerza, la belleza
y la alegría de la vida verdadera.

Por Mons. Fernando Sebastián Aguilar
Arzobispo Emérito de Pamplona y Tudela

Ciao.