miércoles, 26 de agosto de 2026

Como el grano de mostaza


 Todo comienza por algo pequeño como un grano de mostaza.

Cualquier camino se inicia con el primer paso, la primera semilla.

Por eso, no hay que despreciar ni quitar valor a las cosas minúsculas ni a las menos brillantes.

El secreto consiste en hacer las cosas más sencillas con todo el amor del mundo.

En la semilla ya está el sueño del árbol. 

Desde lo pequeño sigue creciendo el reino.

Esa semilla se convirtió en árbol que cobija y abraza a tantas personas.

No te preocupes por tu pequeñez.

Dios es experto en hacer cosas grandes con los pequeños.

Fermín Negre

Ciao.

martes, 25 de agosto de 2026

"Las carreras se ganan en las curvas en la recta todos aceleran"


 "Las carreras se ganan en las curvas en la recta todos aceleran"
Esta frase dicha  por el gran piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna, nos enseña que el verdadero valor y la diferencia se muestran en los momentos difíciles, cuando hay problemas y cuando las cosas se ponen complicadas.

- La recta y los buenos momentos: 

* Camino fácil: Cuando todo marcha bien, avanzar es sencillo.

* Igualdad: En los buenos tiempos, cualquier persona puede avanzar o destacar.

* Falsa seguridad: Todos sonríen y parecen fuertes cuando no hay peligro.

- Las curvas y los retos de la vida:

*La prueba real: Las curvas son los problemas que ponen a prueba tu carácter y tu paciencia.

*El miedo: Es el momento en el que la duda te pide frenar o rendirte.

* La diferencia: Quienes tienen valor no se rinden; manejan el problema y salen adelante.

Ciao.

lunes, 24 de agosto de 2026

Sabiduría diaria

El camino es de gran sencillez. Fueron aquellos discípulos cristianos de segunda generación, a quienes llamamos las Madres y los Padres del Desierto, aquellos primeros monjes, quienes nos legaron este método tan simple de oración del corazón que todos podemos practicar. No es para una élite, no es para los santos; es para gente como nosotros. La meditación cristiana, tal como la practicamos, se fundamenta en la enseñanza de Jesús sobre la oración y su enseñanza sobre el discipulado; son inseparables. Debemos encontrar a Cristo en nuestro interior para poder seguirlo en nuestra vida diaria. Esto es lo que nos transmitieron aquellos primeros maestros del desierto, y esto es lo que descubrió John Main, el fundador de nuestra comunidad. Él simplemente descubrió o redescubrió esta enseñanza, pero también reconoció su inmenso valor para los cristianos modernos como nosotros, que intentamos ser discípulos en un mundo muy diferente, un mundo de grandes distracciones, de gran materialismo, de gran consumismo, de gran estrés...

Laurence Freeman OSB 

Ciao.

 

domingo, 23 de agosto de 2026

Mi vida es como un tapiz


 “Mi vida es como un tapiz trabajado entre Dios y yo. Yo no escojo los colores. Él trabaja incansablemente. A veces trabaja con el dolor y yo, con orgullo vano, me olvido que Él ve el derecho de tapiz y yo sólo el revés. Sólo cuando el telar se silencie y las agujas dejen de cruzarse, Dios desenrollará el tapiz y explicará la razón de su diseño: los hilos obscuros eran tan necesarios en las manos del Experto Tejedor como lo eran los hilos de oro y plata para embellecer el tapiz que El había diseñado.” 

La escritora holandesa, Corrie ten Boom, volvió famoso este poema, viajando y contando su historia de fe y esperanza tras sobrevivir a un campo de concentración nazi. ¿Su crimen? Haber dado refugio a judíos y a otras personas perseguidas. Su libro “El refugio secreto” describe en detalle sus vivencias. 

Diez años después de la prisión, Corrie se encontró con una mujer del hospital militar donde ella y su hermana estuvieron aprisionadas, de hecho, Betsie Ten Boom murió en aquel lugar. Aquella mujer, que se desempeñaba como enfermera, había sido muy dura con su hermana. Sintiendo rabia en su corazón, Corrie rogó a Dios que le diera amor por sus enemigos. No solo llegó a tener paz, sino que pudo compartir el amor de Dios con aquella mujer y llevarla a Cristo Jesús. ¡El cielo se llenó de gozo!

Ciao.

sábado, 22 de agosto de 2026

La Voz y la Palabra


 Una voz que grita en el desierto, que resuena en los valles, y anuncia en las montañas, que truena en las pampas y se proclama en las ciudades.

La voz que prepara la Palabra, y se reconoce medio no meta, cauce no desembocadura, comienzo, no llegada…

Y la voz se presta para el mensaje veraz, desafiante y comprometedor… Se hace dócil a la Palabra profunda, íntima y con proyección.

Palabra única y absoluta.

Te necesitamos Palabra, para que pongas en tensión nuestras vidas y permitas el cuestionamiento… Para que veamos tantas incoherencias y vislumbremos un cambio, para que experimentemos nuestras inconsistencias y humildemente, con la voz digamos:

«Palabra, eres imprescindible en nuestros labios y en nuestras decisiones…»

Hermana Viviana Romero

Ciao.

viernes, 21 de agosto de 2026

Escupir hacia arriba

Hay muchos modos de corregir a un niño. Desde el que le deja hacer sin intervenir, el que le explica si lo que está haciendo está bien o está mal -y las consecuencias que conlleva- y el que remite a la reprimenda de una autoridad mayor -y actúa por tanto por miedo o coacción-. Esto lo vemos en los niños, y ayuda a distinguir entre el buen y el mal educador. Pero también ocurre en nuestro día a día, cuando culpamos de nuestros problemas a la Iglesia, al estado o al jefe de campamento por poner solo un ejemplo.

Estas conductas suelen ocurrir por maldad, por ignorancia o por cinismo, pero todos nos hemos visto echando la culpa a una entidad superior por miedo a reconocer nuestros fallos, o sencillamente por salir al paso. Al fin y al cabo, la superestructura de arriba no va a sacar un comunicado desmintiendo tu mentirijilla ni el director del colegio va saber lo que has dicho en una conversación de pasillo.

Pero esto nos remite a nuestro modo de afrontar los problemas del sistema. Está el que siempre culpa a otros, o al sistema de turno, o a la comunidad, el que rompe la baraja provocando un cisma -la Historia provee de múltiples ejemplos- y el que se deleita espolvoreando cada problema, y acaban así dañando todos el bien común y robando la esperanza de propios y extraños. Pero también está el que intenta cambiar las cosas desde dentro, asumiendo responsabilidades -pero siempre desde la caridad-, como hizo el bueno de San Ignacio, de Santa Teresa o de San Juan de la Cruz.

En nuestras comunidades suele haber cosas que no funcionan y que nos duelen, pero también sabemos lo que suele ocurrir cuando escupimos hacia arriba.

Álvaro Lobo, SJ

Ciao.

 

jueves, 20 de agosto de 2026

El respeto por la vida humana


 ¿Y si te dijera que el rostro de Jesús está más cerca de lo que crees? 

Sí, se esconde en la fragilidad... En la sonrisa de un niño, en la mirada cansada de un anciano, en la lucha de un enfermo o en el día a día de una persona con discapacidad.

Ellos no son solo números ni estadísticas: Son rostros vivos de Jesús que nos piden una sola cosa... Cuidar con ternura. 

El respeto por la vida humana es un acto diario de amor y compasión. Es un principio moral y ético fundamental que reconoce el valor sagrado, único e irrepetible de cada persona. Exige proteger la dignidad, la integridad física y psicológica desde su origen hasta su fin natural, rechazando cualquier forma de violencia, discriminación o instrumentalización del ser humano. Este valor es la base de una convivencia pacífica y justa.

Ciao.