miércoles, 10 de junio de 2026

La rabia también es una emoción


 La rabia muchas veces no aparece sola, sino como una reacción a emociones más profundas que no siempre sabemos expresar. 

Comprender lo que sentimos ayuda a manejar mejor las emociones y fortalecer el bienestar emocional.

La tristeza, el dolor o la sensación de rechazo pueden esconderse detrás de momentos de enojo.

La frustración y el estrés acumulado suelen hacer que las emociones se intensifiquen rápidamente.

La soledad o sentirse incomprendido puede generar reacciones emocionales más fuertes de lo esperado.

Emociones como la vergüenza, los celos o la confusión también pueden manifestarse a través de la rabia.

Aprender a identificar lo que sentimos permite responder con más calma y comprensión.

Respirar, hablar sobre las emociones y tomar pausas ayuda a recuperar el equilibrio emocional.

Reconocer las emociones con empatía y conciencia es un paso importante para cuidar la salud mental y fortalecer las relaciones. 

Ciao.

martes, 9 de junio de 2026

“Los millennials”


 “Los millennials” 
y la llamada “Generación Z” son conocidos por la fijación por la tecnología. No pueden dormir sin antes ver Netflix, y hacen un dramón cuando se cae WhatsApp y es como si el fin del mundo estuviera próximo cuando se les va la conexión a Internet.

Y eso me hace pensar que soy de una generación que tuvo una infancia alejada del sedentarismo y de los teléfonos inteligentes, lo más tecnológico que teníamos eran los Tamagotchi, así que de niños salíamos a jugar con nuestros amigos de la cuadrilla hasta que nuestras mamás nos gritaban por la ventana para que nos metiéramos a bañar o a comer. ¡Qué tiempos!

Pequeños momentos… Grandes recuerdos. Hoy me he levantado nostálgico.

Ciao.

lunes, 8 de junio de 2026

Todos

Un anuncio, clavado en el portón cerrado, avisaba.

«Cuidado con el perro. Muerde. Acceso restringido».

Derechos reservados al pueblo elegido.

Podrán pasar los cuatro agraciados, los de paso perfecto, los intachables, los que nunca han caído, los de fachada brillante, los trabajadores de la primera hora, los hermanos mayores que nunca rompieron un plato, los campeones de la ley, los medallistas de ritos, los inmaculados.

Llegaste Tú, rompiste el cartel con tus manos desnudas. Empujaste la puerta y la dejaste abierta.

Llamaste:

«Venid todos, los desgraciados, los renqueantes, los que metieron la pata, los de rostro macilento, los que llegan tarde, los hijos pródigos, los que extraviaron el paso, los chapuceros, los manchados. Los de pase preferente te amenazaron de muerte. Y cumplieron.

Pero ya no pudieron cerrar la puerta.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.

 

domingo, 7 de junio de 2026

Comunión

Comunión...

¿Cómo es que quieres acercarte tú a mi casa?

¿Cómo, si yo apenas te visito?

¿Cómo, si muchas veces no entro siquiera a saludarte?

¿Cómo, si pienso que a nadie, a ti tampoco, le he importado?

Y, sin embargo, estás, día tras día,  esperando que quizás hoy cruce tu puerta, ansioso de que llegue a ti y te mire,  con tus brazos en cruz, de par en par abiertos.

Padre, ayúdame a encontrarte, en la mirada limpia de los niños, en las prisas de este mundo mío, en los esfuerzos que hacen los hermanos por llevar, cada jornada, la cultura y el pan hasta su casa.

En tu Casa, Señor, en la penumbra.

En las calles abiertas a la gente.

En la risa y el llanto de mi vida cotidiana.

En la respiración, el aire, el humo de la hoguera que arde en tu corazón…Ya sé que por mi causa.

Jaime Foces Gil

Ciao.

 

sábado, 6 de junio de 2026

El arte de vivir

Te invito 1 minuto a leer esta mini historia..."Es un poco del arte de vivir.

Un profesor le dio un globo a cada estudiante, que tuvo que inflarlo, escribir su nombre en él y tirarlo en el pasillo. El profesor entonces mezcló todos los globos. A los estudiantes se les dio 5 minutos para encontrar su propio globo. A pesar de una agitada búsqueda, nadie encontró su globo. En ese momento, el profesor les dijo a los estudiantes que tomaran el primer globo que encontraran y se lo entregaran a la persona cuyo nombre estaba escrito en él. En 5 minutos cada uno tenía su propio globo.

El profesor dijo a los estudiantes: "Estos globos son como la felicidad. Nunca la encontraremos si todo el mundo está buscando la suya. Pero si nos preocupamos por la felicidad de los demás... También encontraremos la nuestra".

Ciao.

 

viernes, 5 de junio de 2026

La Técnica de la Tortuga

Me lo acaban de mandar y me ha gustado mucho. Lo veo muy interesante para aprender de sus consejos ay os lo comparto, deseando te funcione y os sirva.

La Técnica de la Tortuga: Una herramienta poderosa para regular las emociones.

¿Sabíais que una tortuga puede enseñarnos a manejar mejor lo que sentimos? Esta técnica, usada en psicología y educación emocional, nos recuerda que antes de reaccionar… Podemos elegir hacer una pausa.

Así funciona:

1. Reconocer lo que sentimos:

Todo empieza por ahí. Antes de actuar, debemos identificar la emoción que está apareciendo. ¿Es enojo? ¿Miedo? ¿Frustración? Ponerle nombre a lo que sentimos ya es un gran paso.

2. Meterse en el caparazón:

Como la tortuga, haz una pausa. Encogernos, abracémonos, bajemos la cabeza. Este gesto físico ayuda al cuerpo a frenar el impulso y evitar reacciones de las que después nos podemos arrepentir.

3. Respirar y calmar el cuerpo:

Respiremos profundo. Contemos lento. Demos tiempo a nuestro sistema nervioso para que se regule. El cuerpo necesita unos segundos para salir del modo "alarma".

4. Salir y pensar una solución:

Cuando ya estamos más calmados, es el momento de pensar con claridad. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo queremos responder? Desde la calma, las decisiones son mucho mejores.

Regularse también se aprende. Y cada vez que elijamos la pausa en lugar de la reacción, estamos entrenando una de las habilidades más importantes de la vida.

Ciao.

 

jueves, 4 de junio de 2026

El perdón imposible

«¿Cuántas veces hay que perdonar?» –pregunto–.

Me dices «70 veces 7».

Y yo respondo…

«Eso es siempre, Señor».

¿Cómo hacerlo, si cada acto de perdón pesa más que el anterior?

Si cada vez que lo otorgo me siento derrotado.

Si el corazón se desangra por las deudas no cobradas.

Si el dolor manda en mí.

Si la mente vuelve, una y otra vez a la hora maldita de las heridas y las decepciones.

¿Cómo salir del laberinto de los agravios?

¿Cómo pasar páginas grabadas en la entraña?

Me cuentas que toda deuda tiene dos caras.

Que toda herida cuenta dos historias.

Que hay un perdón que aligera la carga.

Empieza –dices– por cambiar la mirada. Ve, más allá del sufrimiento que te atrapa, la vida que sigue.

Comprende la flaqueza de quien te hirió, y no dejes que su sombra te aleje de la Luz mayor, del Amor primero, de la Misericordia que Dios sembró en tu entraña hoy herida. 70 veces 7. Sea.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.