miércoles, 18 de marzo de 2026

El Catecismo de la Iglesia Católica


 * Es la exposición de la fe, doctrina y moral de la Iglesia católica. Se estructura en cuatro partes: profesión de fe bautismal, sacramentos de la fe, vida de fe y oración del creyente.

* Profesión de fe. Aborda la Revelación de Dios y la respuesta humana mediante la fe. El Símbolo de la fe o Credo resume los dones divinos y se centra en los tres capítulos del bautismo: fe en Dios Padre, en Jesucristo y en el Espíritu Santo.

* Sacramentos de la fe. Detalla cómo la salvación de Dios se actualiza en la liturgia y en los siete sacramentos, medios eficaces de gracia instituidos por Jesucristo, nuestro Señor.

*Vida de fe. Nos muestra el propósito último del ser humano: la felicidad plena (bienaventuranza), y los medios para alcanzarla (conducta correcta y libre), contando con la ayuda de la ley y la gracia de Dios. Relacionándonos desde el «doble mandamiento de la caridad», el amor a Dios y al prójimo, que se desarrollan en los diez mandamientos.

- Oración. Destaca el sentido y la importancia de la oración en la vida del creyente. Se cierra con un breve comentario de las siete peticiones del padrenuestro, que resumen los bienes que debemos esperar de Dios.

Ciao.

martes, 17 de marzo de 2026

Reiniciar tu vida



Reiniciar tu vida no significa huir ni borrar el pasado. Significa reconocer con honestidad qué ya no funciona y dejar de repetirlo. Un reinicio real comienza cuando asumes responsabilidad por tus decisiones, no cuando cambias solo el escenario.
Implica soltar hábitos que drenan tu energía, revisar las historias que te cuentas y elegir con más conciencia a qué le das tu tiempo y atención. No todo merece tu desgaste. 
Reiniciar también es aprender a poner límites sin culpa y a escucharte antes de romperte.
No es un acto dramático, es un proceso sobrio y constante. 
Pequeños cambios sostenidos crean una vida distinta. Cuando dejas de sobrevivir en automático y empiezas a vivir con intención, el reinicio ya está ocurriendo.
Ciao.



 

lunes, 16 de marzo de 2026

¿Quién dijo que la santidad tiene que ser aburrida?


 ¿Quién dijo que la santidad tiene que ser aburrida? 

A veces caemos en la trampa de pensar que para estar cerca de Dios debemos estar siempre serios, preocupados o solemnes. Pero miramos alrededor y vemos que el Creador pintó las flores de colores escandalosos, diseñó animales que parecen chistes y nos dio la capacidad de reír hasta que nos duela la panza.

La alegría no es una distracción de lo sagrado; es una de sus formas más puras. Disfrutar de un buen café, reír con un amigo, maravillarse con algo pequeño... Eso también es adoración. Eso también es decir "Gracias".

Hoy, date permiso para ser feliz sin culpa. Tu sonrisa también glorifica a Dios.

Reflexiones con Fray Martín

Ciao.

domingo, 15 de marzo de 2026

Cuarto Domingo de Cuaresma:


 El Cuarto Domingo de Cuaresma, conocido como Laetare (alegraos), marca una pausa de alegría en la penitencia para celebrar el amor incondicional de Dios. Centrado en la parábola del Padre Misericordioso (el hijo pródigo), invita a la conversión, al abrazo del perdón y a la reconciliación con el Padre, quien nos espera siempre. 

Reflexiones clave para este domingo:

- El Padre Misericordioso: El núcleo no es solo el pecado del hijo, sino la alegría del Padre al perdonar, invitando a confiar en su amor más grande que nuestras faltas.

- Domingo de la Alegría (Laetare): Se cambia el color morado por el rosa, simbolizando la esperanza de la resurrección cercana.

- Conversión y Reconciliación: Es una invitación a dejar la "casa del pecado" y volver a casa, reconciliándose con Dios y los hermanos.

- La libertad como regalo: Se destaca que es nuestra libertad la que nos permite alejarnos, pero también la que nos permite volver al abrazo divino. 

Este domingo es un llamado a no vivir con el corazón endurecido, sino a ser instrumentos de perdón y esperanza, como el Padre de la parábola, en un mundo a menudo fragmentado. 

Ciao.

sábado, 14 de marzo de 2026

La terapia de los abrazos

Cuando tenemos un mal día, atravesamos un momento duro o simplemente sentimos cierta tristeza sin motivo aparente nos gusta recibir un abrazo. Uno de esos fuertes y duraderos que nos llenen de energía y nos reconforten. Aunque pueda parecer muy sentimental, la explicación viene respaldada por la ciencia.

Normalmente, los abrazos de las personas suelen durar unos tres segundos, pero los investigadores han descubierto que cuando un abrazo se alarga al menos hasta los 20 segundos, se produce un efecto terapéutico que influye tanto en nuestra mente como en nuestro cuerpo.

Un abrazo sincero produce una hormona conocida comúnmente como la hormona del amor, científicamente denominada "oxitocina", que ayuda a la relajación y hace que nos sintamos más seguros. También es eficaz para superar nuestros miedos y ayuda a paliar la ansiedad.

Además, los abrazos hacen que las personas ganemos confianza entre nosotras y fortalecen las relaciones interpersonales. Por ello, es recomendable dejar la vergüenza a un lado y no tener miedo a mostrar los sentimientos. Un abrazo, además de mejorar nuestra propia autoestima, es una buena forma de conectar con otra persona y reforzar los vínculos entre las seres queridos.

Ciao.

 

viernes, 13 de marzo de 2026

Del “por qué” al “para qué”

Muchas veces nos estancamos en el porqué de nuestra existencia. Aunque sepamos que Dios nos ha creado por amor, volvemos una y otra vez a cuestionar: “¿Por qué me hizo así?”, intentando entender sus razones desde nuestra limitada lógica. Dios nos invita a cambiar el enfoque, a ponerle a Él en el centro. Nos invita a abrirnos agradecidos al regalo de la vida y a querer vivirla desde la búsqueda de su propósito y no desde la razón de nuestra creación.

Quedarnos solo en el “porqué” nos inmoviliza, nos atrapa y nos encierra en nosotros mismo. En cambio, cuando pasamos a preguntarnos el “para qué”, pasa lo contrario. Esa pregunta nos saca del bloqueo, y nos orienta hacia el sentido y la misión que Dios ha soñado para nosotros. Preguntar por el “para qué” de nuestra existencia es un acto de fe. Es ponernos delante del Señor, a tiro, con el deseo de servirle y de preguntarle: “Señor, ¿Qué quieres de mí?”. Es sabernos pensados y creados por Él con un propósito. Vivir desde el agradecimiento es precisamente eso: abrazar nuestra vida como el regalo que es y querer vivirla al servicio del Plan de Dios.

Y cuando lleguen los momentos de duda, cuando no entendamos por qué Dios nos ha creado como somos, abracemos este misterio con humildad. Para poder vivir desde el agradecimiento y la confianza en Él y para querer poner nuestra vida al servicio de su Plan.

Cas Baldasano

Ciao.

 

jueves, 12 de marzo de 2026

Talentos

Talentos...

Si el pintor entierra sus pinceles y la bailarina sus zapatillas.

Si el cantor se calla y el sabio olvida.

Si se apaga el fuego.

Si muere el viento.

Si se seca el pozo.

Si el novelista deja de imaginar y el fotógrafo cierra los ojos…

…¿Quién dibujará las olas?

¿Quién trazará, con su cuerpo, siluetas imposibles?

Nadie cantará.

Se disipará la memoria, maestra de niños y roca de ancianos.

Huirá el calor de la piel, y del alma.

Se detendrá el molino.

Se extenderá la sed por el mundo.

Los pobladores de relatos eternos no llegarán a nacer.

Nadie apresará la magia fugaz de un instante.

¡No bajes los brazos!

¡No entierres el talento en la tierra amarga de la inseguridad y el desaliento!

¿Cuándo descubrirás la grandeza que hay en tus manos, el poder que hay en tus sueños?

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.