“Le dije:
‘Muéstrame la escalera para subir al cielo.’
Y Él respondió:
‘Tu cabeza es la escalera. Pon tu cabeza bajo tus pies.’”
El ego quiere subir siendo más grande.
Pero el alma asciende volviéndose humilde.
Cuando colocas el orgullo debajo de tus pies… Aparecen caminos que antes estaban ocultos.
Y aquello que parecía lejano, de pronto, comienza a abrirse como el amanecer.
(The Persian Mystics: Jalálu’d-dín Rúmí, F. Hadland Davis, Project Gutenberg)
Ciao.






