sábado, 27 de agosto de 2016

La princesa y el soldado



 Érase una vez, en un reino lejano, que un soldado muy valiente se enamoró de la princesa y cuando ésta lo trató y le conoció, también se enamoró de él, de manera, que al cabo de un tiempo se casaron.

Los dos se sentían muy felices y dichosos y emprendieron su viaje de novios. Iban navegando por el mar, cuando se desató una gran tormenta. La princesa tenía mucho miedo, su amado la veía sufrir e intentaba animarla, cobijarla...pero ella seguía asustada y cada vez sufría más. Entonces, el soldado desesperado por no poder hacer nada para tranquilizarla, se le ocurrió una idea: cogió su espada, y se la puso en el cuello a la princesa.

Ella se quedó sorprendida mirándolo fijamente, entonces él le preguntó:
¿Acaso tienes miedo de mi, de que te haga daño?
 Y ella le respondió:
¡Como voy a temer nada malo de ti! Yo se que tú me amas, sé que ningún arma que esté en tu mano puede hacerme daño.

Entonces, ¿Por qué tenemos miedo de las tormentas que algunas veces padecemos en nuestra vida? Ahora estamos en manos de Dios, y de Él no vamos a temer nada malo.

Ciao.

viernes, 26 de agosto de 2016

Cómo saber si aún estás dormido



Despertarse es la espiritualidad, porque sólo despiertos podemos entrar en la verdad y descubrir qué lazos nos impiden la libertad. Esto es la iluminación. .
¿Y cómo sabré si estoy dormido? El estar despierto es cambiar tu corazón de piedra por uno que no se cierre a la Verdad.
Si estás doliéndote de tu pasado, es que estás dormido. El pasado está muerto y el que se duerme en el pasado está muerto, porque sólo el presente es vivo si tú estás despierto en él.
Metanoia quiere decir despertarse y no perderse la vida. Es vivenciar el presente.
Para saber esto hay un criterio: ¿Tú sufres? Es que estás dormido. El sufrimiento no es real, sino una obra de tu mente. Si sufres es que estás dormido porque, en sí, el sufrimiento no existe, es un producto de tu sueño.
Si tienes problemas es que estás dormido. La vida no es problemática. Es el «yo» (la mente humana) el que crea los problemas. A ver si eres capaz de comprender que el sufrimiento, no está en la realidad, sino en ti. Tú pones los problemas.
El dolor existe, y el sufrimiento sólo surge cuando te resistes al dolor.  Es una lucha inútil como es inútil su resultado: el sufrimiento. No se puede luchar por lo que no existe.
No hay que buscar la felicidad en donde no está, ni tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que sólo es el resultado de nuestra ceguera y, con él, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad... Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acabó.

Anthony de Mello
Extracto de "La iluminación es la espiritualidad"

Ciao.

jueves, 25 de agosto de 2016

La máscara



-¿De qué te vas a disfrazar hoy? 
- De mí mismo 
- Te costará encontrar una máscara 
- No, me costará quitarme todas las máscaras.

“Cada vez que me pongo una máscara, lo hago para tapar mi realidad fingiendo ser lo que no soy. Lo hago para atraer a la gente. Luego descubro que sólo atraigo a otros enmascarados y alejo a los demás, debido a un estorbo: La máscara.

Cada vez que me pongo una máscara lo hago para evitar que la gente vea mis debilidades. Luego descubro que como no ven mi humanidad, al no ver lo que soy, sólo ven la máscara.

Cada vez que me pongo una máscara lo hago para evitar ofender a alguien y ser diplomático. Luego descubro que aquello que ofende a las personas con quienes quiero intimar, es la máscara.

Cada vez que me pongo una máscara lo hago convencido que es lo mejor que puedo hacer para ser amado. Luego descubro la gran paradoja… Lo que más deseo lograr con mi máscara, es precisamente lo que impido con ella”

Gilbert Brenson 

Ciao.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Indra y los cochinitos



El siguiente texto ha sido tomado del capítulo VI del libro "Ser Consciente de lo inconsciente"

La mitología hindú es muy rica en símbolos y metáforas. Una historia cuenta que Indra, el dios del trueno, bajó a la Tierra encarnado en la forma de un cochino.
Él debía cumplir una misión con ese cuerpo para luego regresar a su forma original y volver al cielo. Pero después de llevar por cierto tiempo la vida de un cochino, olvidó que era un dios y tenía una misión que cumplir.
Indra se unió con una cerdita y se pasaban el día comiendo sobras y revolcándose en el lodo. Era una vida muy placentera para él.
Después tuvieron una camada de cochinitos a los cuales amaba el dios con todas sus fuerzas. Pero el padre de los dioses necesitaba que Indra regresara al cielo a cumplir su función.
Entonces bajó a la Tierra y habló con el cochino, pero este no quería escucharlo. Él amaba su vida de cochino, amaba a su cochina y a todos sus cochinitos. Así que le dijo al padre de los dioses que lo dejara en paz porque él había decidido quedarse para siempre en la Tierra.
Brahma, al ver esto, tomó una decisión drástica, hizo que uno a uno sus cerditos fueran muriendo hasta que finalmente murió la cerda también.
Indra lloró de dolor largo tiempo pero finalmente, al ser despojado del objeto de su apego, escuchó a Brahma y recobrando su forma divina regresó al cielo a cumplir sus funciones como dios del trueno.
Esta historia nos muestra el inmenso poder que tiene la identificación. Cuando nos identificamos con la mente nos hacemos presa de sus recuerdos, creencias y programaciones. Cuando nos identificamos con el ego perdemos de vista nuestra verdadera identidad en Dios y quedamos atrapados en los múltiples juegos que tiene el ego para sobrevivir.
En cambio, cuando nos convertimos en el Observador de la mente y el ego, nos liberamos de la creencia de que somos el ser mortal y entramos en el campo de lo infinito, el campo de la Consciencia.
Otra cosa que podemos hacer es observar nuestro cuerpo, hacernos conscientes de sus movimientos y sus procesos. Sentir sus movimientos desde adentro como si fuéramos el observador de una película.
Esto hace que nos desidentifiquemos con el cuerpo y nos reconozcamos como el vacío en el cual danzan los átomos que componen la materia del mismo. Observemos el cuerpo durante sus diferentes actividades, incluso cuando excretamos los desechos del mismo, esta es también una actividad sagrada.
Cuando vivimos identificados con los pensamientos quedamos presa del ego como le sucedió a Indra en su cuerpo del cerdito.
La auto observación nos lleva a recordar que somos mucho más que eso, nos libera de la prisión de los pensamientos.

Ciao.

martes, 23 de agosto de 2016

Todo cambia


Una de las trampas más comunes del ego es la de crear una imagen mental estática de una persona y mantenerla por mucho tiempo. 
Cuando hacemos esto ignoramos que todo, incluyendo la gente, está en constante cambio. 
Cuando mires a alguien no lo hagas basado en la imagen mental que has guardado. Míralo en el Ahora, así podrás descubrir aspectos que jamás podrías ver a través de los lentes oxidados del pasado.

Para ilustrar esto quiero dejaros una historia de Buda:

Buda tenía un primo perverso, se llamaba Devadatta, siempre estaba celoso y se empeñaba en desacreditarlo.
Un día, mientras Buda paseaba tranquilamente, Devadatta arrojó a su paso una pesada roca con la intención de acabar con su vida. Sin embargo, la roca cayó al lado de Buda y no le hizo daño.
Buda se dio cuenta de lo sucedido pero permaneció impasible, sin perder la sonrisa.
Días después, volvió a cruzarse con Devadatta y lo saludó afectuosamente. Muy sorprendido, este le preguntó:
- ¿No estás enfadado?
- No, claro que no.
Sin salir de su asombro, Devadatta le preguntó el por qué.
Buda le dijo:
- Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada.

Ciao.

lunes, 22 de agosto de 2016

La enseñanza del plátano

Un hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal. Cierta tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo.

Le preguntó por qué sonreía.
- “Porque entiendo el significado de los plátanos”, fue su respuesta.
Dicho esto, abrió la bolsa que llevaba, extrayendo de ella un plátano podrido.
- “Esta es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento adecuado; ahora es demasiado tarde.”
Seguidamente, sacó de la bolsa un plátano aún verde, lo mostró y volvió a guardarlo.
- “Esta es la vida que aún no sucedió, es necesario esperar el momento adecuado.”
Finalmente tomó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con él.
- “Esta es la vida en el momento presente. Aliméntate con ella y vívela sin miedos y sin culpas.”

Historia Zen

Ciao.

domingo, 21 de agosto de 2016

La negatividad del pensamiento positivo



“El incesante optimismo acerca del futuro sólo genera un mayor shock cuando las cosas salen mal; a través de luchar por mantener sólo creencias positivas acerca del futuro, el pensador positivo está menos preparado, y suele angustiarse más cuando aquello que sucede no puede convencerlo de que se trata de algo bueno."
- Oliver Burkeman

Es hora de que la humanidad despierte del trance de lo positivo-negativo. El pensamiento positivo es sólo la versión psicológica de la cirugía plástica del cuerpo. A largo plazo simplemente no funciona, y sólo crea más sufrimiento.
El pensamiento positivo es realmente un pensamiento completamente obsesionado con la negatividad, enfocado en la negatividad, en guerra con la negatividad… Lo que resulta bastante negativo, si lo pensamos bien.
El pensamiento positivo es la mejor manera de distraernos y desconectarnos de nosotros mismos, de los defectos, de las imperfecciones, de las peculiaridades, de las singularidades que percibimos en nosotros, y de los oscuros rincones que intentamos ocultar con tanto esfuerzo. Luchamos por esconder los aspectos ‘malos’ de nuestra experiencia sin convivir realmente con ellos, sin enfrentarlos, sin abrazarlos, sin sanarlos, sin amarlos.
Dejamos de ver la belleza, y tal vez incluso el increíble potencial que contiene lo 'negativo’. Rechazamos una mitad de la vida, y no es de extrañar que nos sintamos incompletos.
Lo 'negativo’ es sólo un aspecto de nosotros mismos buscando desesperadamente amor, no rechazo ni más sofocación. Podríamos sentirnos mejor momentáneamente a través de distraernos de lo 'negativo’, pero en realidad, no hay ninguna fuente externa de felicidad.
Todo gira en torno a un malentendido primordial. La división positivo/negativo es tan sólo una creación de la mente dual. El pensamiento divide la luz de la oscuridad, la vida de la muerte, el bien del mal, lo santo de lo profano, y después hace el intento de sanar esas heridas auto-impuestas a través de más división, más guerra, más actividad dual. Pero no importa a qué tanta cirugía plástica mental o física te sometas, seguirás sintiéndote incompleto y lejos de Casa.
La guerra no puede terminar con la guerra. La oscuridad no puede terminar con la oscuridad. La luz es el único poder.
¿Qué pasaría si tú no fueras la mente? ¿Qué pasaría si el pensamiento no pudiera definirte? ¿Qué pasaría si ambos aspectos de la vida, lo positivo y lo negativo fueran admitidos en la inmensidad que eres, como nubes en el cielo, como olas en el océano? ¿Qué pasaría si ninguna cantidad de cirugía plástica, si ningún 'cuerpo perfecto’, si ninguna 'mente perfecta’, pudiera conducirte hacia tu verdadera naturaleza, la cual está brillando en medio de toda la aparente imperfección, iluminando de igual manera tanto lo bueno como lo malo?
El pensamiento positivo no sana realmente en el sentido más profundo de la palabra, el pensamiento positivo crea el pensamiento negativo, y después, se opone a él. De esto puedes estar positivamente seguro.

Jeff Foster

Ciao.