miércoles, 12 de agosto de 2026

Deseo


 Sencillo quiero ser como Tú eres.

El alma transparente como el día.

La voz sin falsear y la mirada profunda como el mar, pero serena.

No herir, pero inquietar a cada humano que acuda a preguntarme por tus señas.

Amar, amar, amar, darme a mí mismo de balde cada día y sin respuesta.

Ser puente y no llegada, ser camino que se anda y que se olvida, ser ventana al campo de tus ojos y quererte.

Descanso quiero ser, vaso de vino de Dios para los hombres cuando vengan con polvo sobre el alma de buscarte.

Valentín Arteaga

Ciao.

martes, 11 de agosto de 2026

Tormenta


 Sin Ti me hundo, Señor.

Por más que te cite, que te evoque.

Por más versos que bosquejen tu rostro y tu vida.

Sin ti se abren a mis pies las aguas del desconcierto.

Y me ahogo en un mar de nostalgias, de intrascendencia, de propósitos inútiles.

Sin Ti no hay prójimo, ni amor, solo egoísmo confundido.

Sin Ti vence el miedo, manda el desconcierto, el desaliento se impone.

Pero, Contigo, bailo sobre las aguas, tu mano me alza por encima de las dudas.

Tú fortaleces mi fe vacilante, la tormenta se desvanece y los versos se vuelven plegaria.

Al acoger Tu Palabra descubro, en los otros, misión y refugio.

Contigo se disipan las nubes y tu horizonte se me hace destino. 

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.

lunes, 10 de agosto de 2026

No tengáis miedo

No tengáis miedo. Porque el miedo aparece cuando sentimos que no podemos más, cuando no sabemos qué va a pasar, cuando nos preocupa el futuro o cuando la vida nos pone delante una tormenta que no esperábamos.

Todos tenemos nuestros miedos: a estar solos, a perder a alguien, a enfermar, a equivocarnos, a no llegar a todo…

Pero Jesús no nos dice: «No habrá tormentas». Nos dice: «Estoy contigo».

Quizá hoy no necesitas que desaparezcan tus problemas. Necesitas simplemente saber que alguien camina contigo en medio de ellos.

Por eso, aunque tengas miedo, sigue adelante. Jesús está tendiéndote la mano.

Sursum corda! ¡Adelante!

Javier Leoz Ventura

Ciao.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Preciosa versión del Padrenuestro

Padre nuestro, que habitas en la belleza de las flores, en el canto de los pájaros, en cada momento y en cada corazón que aún sabe amar.

Santificado sea tu nombre en todo lo bueno, en todo lo justo y en cada acto de bondad que ilumina este mundo.

Llena nuestra vida de paz cuando haya incertidumbre, de fe cuando aparezcan las dudas y de esperanza cuando el camino parezca difícil.

Perdona nuestras faltas y enséñanos a perdonar, aun cuando las heridas intenten quedarse en nuestro corazón.

Líbranos del orgullo, del rencor y de todo aquello que nos aleje de tu luz. 

Danos fortaleza para afrontar las pruebas y sabiduría para aprender de cada una de ellas.

Y cuando la vida no salga como esperamos, ayúdanos a confiar en que cada experiencia tiene un propósito y cada día una enseñanza. 

Así sea. Amén. 

Que esta oración no solo salga de nuestros labios, sino también de nuestras acciones.

Ciao.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Descenso

Descenso... Sin embargo, es necesario regresar.

Sería maravilloso quedarse aquí, montar tres tiendas (aunque yo no me refugie en ninguna de ellas), recostarme en Tu regazo, escucharte hablar para siempre, enmudecer a Tu contacto y presencia, permanecer en Ti, ajeno a todo.

Pero me miras, sonríes, y acaricias mi ingenuidad.

- «Hay que bajar», dices.

- «Lo entiendes, ¿Verdad?»

A mi pesar, asiento.

Hay que bajar, me repito, a la piedra y al barro, al polvo del camino, y al humo de las ciudades.

Para experimentar el delicioso placer de encontrarte por sorpresa en el rincón más insospechado de la batalla cotidiana.

Así pues, está decidido; tomo un poco de aire y emprendo el descenso.

Ximo Cerdá

Ciao


 

viernes, 7 de agosto de 2026

Transfigúrame...


 Es necesario dejarnos transfigurar.

Transfigúrame, Señor...

Transforma, Señor, mis miedos en fe, mi orgullo en humildad.

Transfigura, Señor, mis divisiones en unidad, mis sombras en luz.

Cambia, Señor, mis malos modos en ternura, mis perezas en prontitud.

Convierte, Señor, mi egoísmo en generosidad, mis decepciones en esperanza.

Transfigura, Señor, mis guerras en paz, mi desánimo en fortaleza.

Transfigúrame, Señor...

Fermín Negre 

Ciao.


jueves, 6 de agosto de 2026

Esperanza

La noche de la humanidad se va cerrando impenetrable.

Pero ella está ahí firme, fuerte, fiel; iluminada y luminosa.

La esperanza…Que sostiene y que hace crecer.

La esperanza…Que tiene forma de cruz, pero también de piedra corrida.

Que tiene el sabor amargo de la hiel, pero también el aroma del mejor vino.

Que nos sumerge en lo rutinario, pero con la novedad de lo creativo.

Que sangra, pero desde la rugosidad de la herida cicatrizada.

Que es agua para el sediento, pan para el hambriento, descanso para el extenuado.

Que es justicia para los olvidados, prole para los estériles, y corazón abierto para los hermanos, porque late en el silencio, el germen de una nueva humanidad.

Hermana Viviana Romero

Ciao.