lunes, 9 de febrero de 2026

Quien no es para ti, no lo será nunca...


 Quien no es para ti, no lo será nunca. Por más que insistas, por más que te esfuerces, por más que te quedes cuando ya no te eligen. Hay vínculos que no florecen porque no están destinados a hacerlo, no porque tú no hayas sido suficiente, sino porque simplemente no era el lugar, ni el momento, ni la persona correcta.

A veces confundimos amor con apego, y esperanza con costumbre. Nos aferramos por miedo a la soledad, por temor a empezar de nuevo, por creer que insistir cambiará las cosas. Pero la verdad es que nadie se convierte en lo que no quiere ser. Nadie aprende a amar a fuerza de ruegos.

Por eso, no te aferres a nadie. Aferrarte solo alarga el dolor y te aleja de lo que sí podría llegar a ser. Soltar no es rendirse, es comprender. Es elegirte cuando el otro ya no te elige. Es aceptar que quedarte donde no te quieren no es amor, es olvido de ti mismo.

La vida siempre trae más caminos. Llegarán más amigos que te abracen sin condiciones, más amores que se queden sin dudas, más personas que te elijan con hechos y no con excusas. El mundo no se acaba porque alguien se va; a veces empieza cuando se va quien ya no sumaba.

Nunca mendigues amor a quien no tiene tiempo para ti. El amor que vale la pena no te hace sentir una carga, no te hace esperar siempre, no te deja en segundo plano. El amor verdadero encuentra espacio, crea tiempo y cuida sin que se lo pidan.

Duele aceptar que alguien no era para ti, pero duele más traicionarte quedándote donde tu presencia no importa. Mereces vínculos donde seas prioridad, no opción. Donde tu cariño sea recibido con gratitud y no con indiferencia.

Y aunque hoy el corazón se sienta cansado, recuerda esto: Quien es para ti, se queda. Quien no lo es, se va. Y dejarlo ir...También es una forma de amor propio.

José Antonio Blanco Pazos

Ciao.


domingo, 8 de febrero de 2026

Los infames

Quejicas que solo ven peros.

Insultadores con malas noticias.

Jueces sin otra medida que su propio ego, fascinados por el sonido de su voz.

Blogueros de corazón de piedra, siempre buscando la interpretación más hiriente.

Directores de pista en un circo de miserias, más pendientes de insultar a los diferentes que de escuchar a ver si hay verdad en sus anhelos.

Borrachos de adulación y del aplauso de los palmeros, tan vacíos, tan absurdos y tan desquiciados unos como otros.

Buitres que se alimentan de las sombras, aferrándose a un instante de popularidad.

Creen que la descalificación es su arte, cuando es su manera de pervertir el evangelio.

Su fe no es amor a Dios, sino odio al prójimo, al que han vuelto distante.

Menos mal, y por su bien, que Dios no es como ellos piensan.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.

 

sábado, 7 de febrero de 2026

Lo que la edad nos da

Si hay algo que te da la edad es el entender que no era tan difícil esto de ser feliz. 

Que uno puede equivocarse cada día. 

Que los errores los comete el que toma decisiones y que es divertido así porque el mundo pertenece al que hace la llamada.

Que no hay que preocuparse más de lo necesario. 

Que los problemas se afrontan y las soluciones llegan. Y a veces hay que elegir la menos mala y que incluso estas veces tampoco pasa nada.

Que no debes esperar recibir en la misma medida que das. 

Que cada uno es dueño de lo que tiene y de lo que regala, y que no hay nada como entregar con los ojos cerrados. 

Que no se puede obligar a querer y que el desamor tiene cura. 

Que nadie es insustituible y que hay millones de personas en el mundo para darle tanta importancia a una.

Que debemos disfrutar cada momento y coger cada oportunidad. Pero que la felicidad a menudo no es un dónde ni un cómo, es tan solo un con quién. Y que a veces el con quién no eres más que tú. 

Que hay quien llega a tu vida y se queda y quien estaba se va. 

Que el amor y el respeto no son inquebrantables y que a menudo hay que soltar las cuerdas.

Que debes hacer lo que quieras. 

Que vivir es una aventura donde tú pones las normas, pero que si vas acompañado tendrás que saber turnarte para llevar el timón. 

Que nunca debes dar todo por sabido, que no hay nada para siempre y que los años te van borrando los ‘esto nunca’.

Que el mundo está lleno de valientes plagados de moratones y de cobardes intactos, pero que cada herida cuenta una historia que ha merecido la pena. 

Que el verdadero valor está en lo que ha sido luchado aunque, en ocasiones, no todo esfuerzo tenga su recompensa. 

Que no hay que subestimar a nadie, que de todo el mundo se aprende, pero que hay que pararse a escuchar para poder hacerlo. 

Que algunas personas se quedan cuando todos se van y que puede que no sean las que tú esperabas, pero que perdonar es sin duda el mejor de los caminos. 

Que cada uno es de su padre y de su madre, tiene sus motivos y sus motores, y que es solo uno mismo el que puede dar explicaciones. 

Que siempre hay más preguntas que respuestas y que es tan importante no necesitar las segundas como no dejar nunca de hacerse las primeras.

Que la vergüenza es absurda, los yo no puedo mentira y los algún día solo excusas... 

Que la cama por la noche no recibe bien los problemas, pero que la luz de un nuevo día nos descubre siempre que al final no eran tan graves. 

Que no todo lo que sube baja, ni el tiempo pone todo en su sitio, ni a todo cerdo le llega su San Martín, pero que el mejor descanso es apoyar la cabeza sobre una conciencia tranquila.

Que la vida va de ir y de venir, de sitios y de personas. Y que cuando vayas procures hacerlo siempre con las manos llenas. Y que cuando te marches, lo hagas solo sabiendo que dejas un buen recuerdo.

Isasaweis

Ciao.



 

viernes, 6 de febrero de 2026

Sin alforja


 Uno va por la vida cargándose de por si acasos.

Acumulas el doble de todo.

Por si falta, por si se tuercen los días, por si empeora el tiempo, por si se acaban las fuerzas.

Intentas capturar el amor con cadenas.

Tratas de asegurar el futuro con garantías, buscas una guía infalible contra el extravío.

Apuntalas el bienestar con apariencias.

Hasta que un día, desde la pobreza primera, te dice Dios que no tienes nada y lo eres todo.

Que sin alforjas entramos en la historia y ligeros de equipaje pasaremos por ella.

Te enseña a conjugar la libertad y el abrazo, el vértigo y la pérdida.

Entonces te despojas de tanto peso inútil, te haces más liviano, y al erguirte te ves libre al mirarte en otros ojos que estaban esperando

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.


jueves, 5 de febrero de 2026

Ven a mí


 Ven a mí, tú que a veces te agobias, te fatigas, te desesperas. Ven, que yo prepararé para ti una mesa, cada día, si quieres. Para que te alimente un festín de vida. Disfruta del amor sencillo, concreto, cotidiano. Ven, y yo te aliviaré, con palabras de esperanza, de justicia y de paz. Aparca, por un momento, las inquietudes, siéntate en la vereda de tu camino, para reposar, conmigo. Ven, y encontrarás, en mi compañía, otros muchos caminantes mecidos por mi abrazo. Ven y aprende de mí, que a todos acojo, porque todos merecen una oportunidad, una palabra de calma y una mano sobre el hombro que les recuerde que no andan solos. Ya verás cómo algunos problemas pesan menos, y te das cuenta de que el evangelio se lleva con facilidad, porque lo llevas escrito en tu entraña. Estoy aquí, en la mesa, en la calle, en el silencio, en el prójimo, en tu interior, en cada gesto de amor… Anda, ven, pues quiero compartir contigo todo lo que soy.

(Rezandovoy, sobre Mt 8, 12-14)

Ciao.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Envíanos locos

¡Oh, Dios! Envíanos locos, de los que se comprometen a fondo, de los que se olvidan de sí mismos, de los que aman con algo más que con palabras, de los que entregan su vida de verdad y hasta el fin.

Danos locos, chiflados, apasionados, hombres capaces de dar el salto hacia la inseguridad, hacia la incertidumbre sorprendente de la pobreza.

Danos locos, que acepten diluirse en la masa sin pretensiones de erigirse un escabel, que no utilicen su superioridad en su provecho.

Danos locos, locos del presente, enamorados de una forma de vida sencilla, liberadores eficientes del proletariado, amantes de la paz, puros de conciencia, resueltos a nunca traicionar, capaces de aceptar cualquier tarea, de acudir donde sea, libres y obedientes, espontáneos y tenaces, dulces y fuertes.

Danos locos, Señor, danos locos.

L.J. Lebret

Ciao.

 

martes, 3 de febrero de 2026

Tu dicha

¿Cuál es tu dicha, Señor?

Porque quiero hacerla mía.

Probármela, llevarla puesta todo el día.

¡No me escondas tu dicha!

¿Será tu dicha ese amor que Jesús entregó al ser humano?

Un amor de compasión, un amor de compañía, un amor para que viva, un amor que nunca muere, un amor que no lo olvida, y de nunca echar el freno.

¿Será tu dicha esa fe fuerte que tuvo tu madre, María?

Una fe alegre y esclava, que vuelve humilde y engrandece, de esas que operan en lo oculto, de esas que no tienen grietas, de esas que nunca se rinden, de esas que siempre confían.

¿Será tu dicha ese aliento que tu Espíritu dejó en este mundo?

Ese aliento que traza futuros, ese aliento que abre caminos.

Un aliento novedoso, un aliento de osadía, de esos que desatan nudos de aquellos que quieren vivir juntos.

Seve Lázaro, SJ

Ciao.