miércoles, 28 de septiembre de 2016

Emociones


A poco que mires tu vida te das cuenta de que hay muchas cosas que se te mueven por dentro. Según la situación puedes sentirte tranquilo, alegre, temeroso, inquieto, gozoso, triste, disgustado, nervioso, enfadado, ilusionado, ansioso, en paz… A veces las notas con fuerza y otras de forma más sutil. Pero las emociones tienen eso: Que siempre están ahí.
Para algunos poseen un punto adictivo; y entonces necesitan sentir y sentir. Cada vez más, cada vez distinto. Y da igual que sea alegría, entusiasmo, tristeza o desamor. Para otros constituyen un incordio o un quebradero de cabeza; y ojalá pudieran hacerlas desaparecer. Pero la realidad es que son mucho más.
En ocasiones estos movimientos interiores van siendo más hondos y dejan una huella que dura. Son las mociones. Pues el caso es que si te lanzas de algún modo a detectarlas y aceptarlas dentro de ti, a ponerlas en palabra e interpretar qué quieren decir –a «sentir y conocer»–, tendrás en ellas un aliado que te ayudará a elegir, a saber de qué fiarte, a intuir por dónde quieres tirar, a reconocer por dónde va pasando Dios (Ejercicios Espirituales, 313).

Espiritualidad Ignaciana

Ciao.

martes, 27 de septiembre de 2016

Junto a la Cruz


JUNTO A LA CRUZ 
se descansa
se aprende a amar
se olvida de uno mismo
se entrega todo
se purifica el corazón
se descubre el valor de lo eterno
se abraza al verdadero amor
se espera aunque todo parezca perdido
se entrega hasta la misma vida
se espera contra toda esperanza
se confía sin medidas
se sueña junto a Dios
Junto a la cruz
Las lágrimas hallan consuelo
La mirada se purifica
El corazón aprende a amar
La santidad se alcanza
por mérito de Quien un día lo dio todo allí.
Espera todo
Confía todo
Junto a ella...
Es el mejor lugar.

Ciao.

lunes, 26 de septiembre de 2016

"Vivir es el arte de ser feliz"





PADRE IGNACIO LARRAÑAGA NOS RECUERDA:

"La dispersión es la desintegración de la unidad interior, y su efecto inmediato es el desasosiego. Los mil impactos exteriores debilitan los nervios, perturban el sueño, arruinan la digestión, alteran la presión arterial y el sujeto es presa de nerviosismo en que el vivir mismo no causa agrado.
Por dentro, el hombre arrastra consigo esperanzas y desconsuelos, euforias y frustraciones en confusa contradicción. Las preocupaciones lo inquietan, las ansiedades lo perturban, los fracasos lo amargan, los presentimientos se le fijan obsesivamente.
Es una enorme carga vital en que no sólo hay desorden, sino descontrol total. Es la dispersión. Nuestros libros ofrecen soluciones."

Ciao.

domingo, 25 de septiembre de 2016

"La esperanza..."



La esperanza no es fingir que no existen los problemas.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán y las dificultades se superarán.

Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación en nuestro interior, que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor de tu vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas... el mensaje no es que no te lo mereces... el mensaje no es que no eres importante... el mensaje es que tu mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas o esperas, no lo veas como rechazo o mala suerte... simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas.

La vida esta está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras diferentes. Algunos buscamos amor, paz, armonía. Otros, sobrevivimos día a día. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos que la vida, con sus alegrías y sus penas, debe ser vivida día a día.

Más plenos que aquél en el esta es el conocimiento que nos otorga la verdad más maravillosa. Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riqueza y siervos; o luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder de estas totalmente satisfecho y vivir una vida con verdadero significado.

Ciao.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Prometo...



Os invito a que las leáis en voz alta pensando detenidamente en lo que significa cada una: 

1. Prometo mostrar en mi vida lo que realmente soy y no la imitación de alguien más.

2. Prometo evitar menospreciarme y describirme con la palabra "simplemente". Por ejemplo, no diré: "Soy simplemente una madre", o "soy simplemente una estudiante" o "soy simplemente una persona normal".

3. Prometo darme 10 minutos de silencio y calma cada día para conectarme con mi corazón y poder oír mi voz interior.

4. Prometo usar mis palabras para conectar mis sueños con mis acciones.

5. Prometo usar mi voz para fortalecerme a mí y a otros.

6. Prometo servir a mi comunidad de forma voluntaria por lo menos una vez al año de alguna manera que beneficie a otras mujeres.

7. Prometo preguntarme "quién soy", "en qué creo" "de qué estoy agradecida" y "qué es lo que defiendo".

8. Prometo sentarme a escribir cuál es mi misión en la vida.

9. Prometo vivir con la conciencia de dejar un legado.

10. Prometo compartir estas promesas con otras mujeres.

Seáis mamás, hijas, hermanas, esposas, tías o abuelas nacistéis para entregarle algo valioso a vuestra familia, donarle algo positivo a la comunidad en que vivís y dejar vuestra huella impresa en el planeta. Si tos atrevéis a cumplir con lo que habéis leído, definitivamente marcaréis una gran diferencia en esta vida. Todas tenemos el poder de cambiar el mundo.

Ciao.


viernes, 23 de septiembre de 2016

La espiritualidad



Seguro que conoces a más de una persona de la que puedes decir que “tiene por dentro algo especial”, que “vive como con una fuerza interior” o que “transmite un algo distinto”. 
Son personas que atraen por lo que hacen y que nos cuestionan por cómo son.
A veces nos seducen, otras nos hacen vibrar. Pero casi siempre invitan a que nos preguntemos por qué viven así. Pues bien, podemos decir que ese “algo” que les late dentro es su espiritualidad. Y hay muchas. De hecho, cada uno tenemos la nuestra.
Hay una espiritualidad tramposa y enfermiza. Es la “espiritualidad del bienestar”.
Con ella todo gira a mi alrededor para que yo me sienta cómodo, tranquilo –¡anestesiado!–, seguro y con una enorme paz. Y así, al final vivo encerrado –quizás en nombre de Dios–, no sea que alguien me venga a molestar.
Hay otra espiritualidad que tiene mucho más que ver con la de Ignacio. Es la “espiritualidad del ayudar”. Esa fuerza que brota de “contemplar a Cristo nuestro Señor” (Ejercicios Espirituales, 47) y que nos dispone a aceptar una vida en ocasiones accidentada, herida y deshilachada en el trabajo por nuestros hermanos.
Porque al mirar a Jesús escuchamos hoy también su voz que nos dice: “Quien quisiere venir conmigo […] ha de trabajar conmigo en el día y vigilar en la noche” (Ejercicios Epirituales, 93).

Y bien, ¿Cuál es tu espiritualidad?

Espiritualidad Ignaciana

Ciao.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Procuraré...



Procuraré Señor, en mis momentos de angustia y amargura, recordar tu nombre y alabarlo por ponerme a prueba.

Procuraré Señor, a la hora de pedirte, tener más fe que el día anterior.

Procuraré Señor, al encontrarme en crisis, pedirte de la mejor forma la luz para encontrar la solución.

Procuraré Señor, recordar que en el desaliento, Tu eres el consuelo y el impulso para seguir viviendo en medio de injusticias y sinsabores.

Procuraré Señor, la relación en comunidad con mis semejantes.

Procuraré Señor, dar amor en vez de odio, ayudar y no hundir, tender la mano y no empujar.

Procuraré Señor, perdonar y no juzgar, la caridad y no la avaricia.

Procuraré Señor, la amistad a la enemistad, la unión y no la desunión.

Procuraré Señor, la paz y no la guerra.

Procuraré Señor, en los momentos de más controversia tener paciencia y esperanza.

Procuraré Señor, alentar a los demás y no desalentarlos.

Procuraré Señor, ser humilde como Tu Hijo y aceptar con fortaleza tu voluntad.

Ciao.