miércoles, 25 de marzo de 2026

Atado a la Ley

¿Por qué, frente a tu libertad, elijo las cadenas?

¿Por qué no veo a mi hermano, sino un reo y un veredicto?

¿Quién me ha nombrado su juez, si tú me llamas amigo, si tú le llamas amigo?

¿Por qué conjugo el cumplimiento sin amor, la obligación sin servicio, la perfección sin misericordia y la exigencia sin esperanza?

La salvación es tu regalo, no nuestra conquista.

Hacer el bien es la respuesta, no una cláusula previa.

Seguirte es aprender de ti, sin creer saberlo todo.

Qué fácil es esconderse en la ley para no arriesgarse a tomar en serio tu justicia.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.


 

martes, 24 de marzo de 2026

Soltar la piedra


 Vivimos con prisa, con ruido, con mil cosas en la cabeza… Y muchas veces también con un peso que no se ve, pero se siente. Preocupaciones que no nos dejan dormir, miedos que nos frenan, pensamientos que se repiten una y otra vez. Y así, casi sin darnos cuenta, vamos tirando… Pero no avanzando de verdad.

Hoy quizá es un buen momento para parar un segundo y preguntarnos: ¿Todo esto que llevo encima es realmente mío? Porque hay cargas que no nos pertenecen, culpas que no nos corresponden, exigencias que nos hemos impuesto sin darnos cuenta. Y vivir así no es vivir, es sobrevivir.

Soltar no es rendirse. Soltar es liberarse. Es decidir que no todo va a poder conmigo. Es decir: “Hasta aquí”. Es volver a respirar hondo, levantar la mirada y dar un paso, aunque sea pequeño, pero hacia adelante.

"Sal fuera" (dijo Jesús a Lázaro)… Pero por medio había una piedra que hubo que quitar.

Javier Leoz Ventura

Ciao.

lunes, 23 de marzo de 2026

Levántate y anda


 Levántate y anda, cuando no encuentres horizonte, porque siempre hay un camino que recorrer, y no hay razón para dejar de intentarlo.

Levántate y anda, aunque te rodeen las sombras.

La luz se abre paso por resquicios insospechados, y al iluminar la realidad la llena de posibilidades.

Levántate y anda, aunque te opriman las vendas.

Puedes quitarte muchos estorbos que te impiden avanzar, y avanzarás más liviano, más libre, más alegre.

Levántate y anda, aunque te sientas sin fuerzas.

Es Dios el que te impulsa, quien te lleva de la mano, quien te llena de espíritu.

Deja atrás las sombras y tumbas, los silencios y miedos, las parálisis y vendas que te aíslan y entristecen.

Deja atrás las pequeñas muertes que adulteran la vida.

Vamos, Lázaro, levántate y anda.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.

domingo, 22 de marzo de 2026

Quinto Domingo de Cuaresma


 El Quinto Domingo de Cuaresma nos invita a pasar de la condena al perdón, centrando la reflexión en la misericordia divina y la conversión interior. Basado en el pasaje de la mujer adúltera (Jn 8, 1-11), Jesús desafía a mirar el propio pecado antes de juzgar, ofreciendo una nueva oportunidad de vida sin caer en la desesperanza. 

- Misericordia sobre Juicio: El evangelio destaca que la misericordia de Dios es más grande que cualquier pecado. Jesús no condena a la mujer, sino que transforma su corazón, demostrando que Dios siempre da una nueva oportunidad.

- Mirar el propio corazón: Antes de juzgar las faltas ajenas, se invita a examinar la propia conciencia y reconocer la necesidad de redención.

- Una llamada a la conversión: La frase "¿Quién de ustedes esté sin pecado...?" nos enfrenta a nuestra fragilidad. Se nos llama a dejar el pasado y vivir una vida nueva, transformando el arrepentimiento en un cambio real.

- Esperanza en el perdón: Dios nunca se cansa de perdonar, somos nosotros quienes nos cansamos de pedirlo. La misericordia de Dios nos invita a reconciliarnos y a no juzgar a los demás. 

Este domingo prepara el corazón para el Triduo Pascual, recordándonos que el amor de Dios cambia las vidas.

Ciao.

sábado, 21 de marzo de 2026

Discutir

Discutir con alguien que no tiene madurez es como intentar jugar ajedrez con una paloma: Tirará las piezas, ensuciará el tablero y luego se irá inflando el pecho como si hubiera ganado. No desperdicies tu energía intentando explicar lo evidente a quien ha decidido no entender. Hay personas que no buscan diálogo, buscan ruido; no quieren claridad, quieren conflicto..

El silencio no es omisión ni cobardía: Es la última frontera de tu paz. Es la decisión consciente de no seguir entregando palabras a oídos cerrados ni emociones a manos torpes. Callar, en estos casos, no es perder; es retirarse a tiempo antes de que el desgaste te robe lo que tanto te costó construir.

Frente a berrinches, provocaciones y juegos emocionales, la única respuesta verdaderamente digna es la indiferencia absoluta. No todo merece réplica, no todo merece explicación. A veces, el vacío enseña más que mil argumentos. Deja que la ausencia haga el trabajo que tus palabras nunca pudieron hacer, y guarda tu energía para quienes sí saben escuchar, sentir y crecer.

José Chuc

Ciao.

 

viernes, 20 de marzo de 2026

La gratitud silenciosa

Antes del fuego de artificio.

Antes de la proclama estruendosa.

Antes de multiplicar la historia en ecos y leyendas.

Antes del relato épico y la adhesión repentina.

Antes del entusiasmo súbito y el compromiso vehemente hace falta silencio.

Que sea oración búsqueda y espera.

Hasta comprender la luz que rompe las sombras.

Hasta encontrar el modo de compartir la buena noticia.

Hasta entender lo ocurrido más allá de lo aparente.

Y cuando llegue el momento de hablar las palabras serán puente, las promesas, alianza, y la vida entera hablará del amor con que un Dios nos envuelve.

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Libres para dudar

Vivimos en una sociedad donde debemos tenerlo todo claro. A qué partido político votar, dónde posicionarte ante un tema concreto, la vocación en nuestra vida, incluso la propia fe de cada uno. Cuando avanzamos en nuestra vida, surgen diferentes situaciones que nos hacen dudar, pensar si donde estamos o por lo que estamos pasando es bueno, si creo en lo que me rodea, en cómo me comporto… ¿Esto es bueno? San Ignacio se refiere a dudar como el discernimiento, y esto es, en pocas palabras, la capacidad para ver qué es de Dios y qué no es de Dios. Por ello pienso que, si no dudamos, no adquirimos esa perspectiva para poder ver dónde está Dios en el camino de cada una de nuestras vidas. 

Durante mi vida, he tenido momentos donde he necesitado dudar. De mi fe, de cómo me comporto en mi vida, de dónde me quiere Dios profesional y personalmente, etc. Han sido momentos difíciles, unos más largos y otros más cortos, donde poco a poco siento que he ido avanzando junto a Él. Es por ello, que creo que el lema de este curso puede resonar también en “libres para dudar”. Sin embargo, en el dudar (así como en el discernimiento) hay un elemento que considero importante: Vivirlo acompañado.

De las dudas se puede salir solo, pero la ayuda, consejos, lecturas, formación o testimonios de otros te pueden ayudar a resolver esas dudas y seguir avanzando. El apoyarse en otros forma parte de este proceso y te da aún más libertad sobre cómo abordar cualquier asunto, pues como dijo el Papa Francisco: “Confrontar nuestra vida con otra persona que tenga experiencia, es de gran ayuda para conocernos a nosotros mismos”.

Pablo Valdés

Ciao.