domingo, 26 de octubre de 2014

¿Cómo afrontar el: "hoy no puedo más"?



Hay días y días. Y todos nosotros hemos vivido esos en que sin saber muy bien cómo, no podemos salir de la cama para ir a trabajar. Para salir de casa y vestirnos con esa cotidianidad tan común donde uno es persona y avanza con tranquilidad con sus responsabilidades.

Nuestro cuerpo, y ante todo nuestro cerebro, disponen de magníficos mecanismos de defensa que nos permiten a menudo esconder nuestros problemas, heridas y debilidades mediante una férrea coraza donde aparentar sencillamente, “que no ocurre nada”.
Ponemos el “piloto automático” y funcionamos con más o menos eficacia a lo largo de las semanas e incluso los meses. Pero llegará. Finalmente llegará ese instante en que aparecerá el verdadero problema y nuestro cuerpo deje de reaccionar. Perdemos las fuerzas y la debilidad nos impide ponernos en pie.

Esta vez nuestro cerebro ya es incapaz de aportarnos ese sedante suave donde se disimulan los problemas. En esa ocasión abre las ventanas y deja emerger todo lo que hay escondido.
¿Qué hacer entonces? ¿Cómo superar eso días en que, sencillamente, “no podemos más”?

1. APRENDER A ESCUCHARNOS

Son muchas las razones que están detrás de estas realidades. La más común sin duda son las situaciones asociadas a un alto nivel de estrés. A la ansiedad. A problemas no afrontados. Una de las finalidades que tiene el estrés en nuestro organismo es la de ponernos en alerta, la de avisarnos que existe algún hecho que nos obliga a ir más deprisa, a elevar nuestro nivel de energía para reaccionar, defendernos y actuar.
Esta situación  podremos soportarla durante un periodo limitado de tiempo. Mientras, el cortisol irá haciendo ligeros cambios en nuestro cuerpo: eleva la tensión, acelera nuestro corazón, estimula nuestro cerebro, perdemos la capacidad de concentrarnos… todo ello, poco a poco y día a día, irá dañándonos por dentro. Dispondremos de nuestro “piloto automático” particular y funcionaremos, pero tarde o temprano, caeremos.
Lo mismo ocurre con cualquier problema afectivo.

Puede que tengamos un problema con nuestras parejas, puede que hayas perdido a alguien y aún no hayas tenido tiempo de afrontarlo. Hay personas que prefieren, sencillamente, volver a su vida normal sin haber experimentado el duelo. Es mejor no pensar, se dicen a ellas mismas. Hasta que evidentemente acaba llegando ese momento en que ya no pueden. En que caen. En que algo les bloquea y les impide funcionar.

Debemos pues permitirnos el don de escucharnos a nosotros mismos. De atender todo eso que acontece en tu interior. Esconder una realidad no puede traernos más que problemas a largo plazo. Hay que tenerlo en cuenta... nadie puede aparentar eternamente que está bien.

2. Claves para superar el “ya no puedo más”

Como ya te hemos comentado, lo esencial sin duda es evitar llegar a estas situaciones. Aprender a gestionar el estrés, a establecer prioridades y asumir todo acontecimiento afectivo o emocional que se suceda en nuestras vidas. Sin desplazarlo. Pero cuando experimentes esta sensación amenazante que nos quita el aire con su  hoy no podrás salir de casa y enfrentarte a tu vida”, vale la pena que pongas en marcha las siguientes pautas.

1. No te obligues. Si tu cuerpo y tu mente te indica que no vas a poder, escúchate y no fuerces lo inevitable. Si te inclinas por hacer el esfuerzo, coger el coche e ir a trabajar, lo más probable es que tu cuerpo reaccione con mareos y vómitos. Ha llegado el momento de obedecer y quedarte quieto/a. Es el momento de afrontar algo y de pensar en ti.

2. A partir de ahora tú vas a ser la prioridad en tu lista de obligaciones. Ha llegado el momento de atenderte y escucharte, lo mereces y necesitas hacerlo. Necesitas tiempo para ti. Averigua que ha desencadenado ese estado en el que te encuentras. ¿Es el trabajo? ¿Es alguien de tu círculo afectivo? ¿Ocurre algo contigo mismo/a?  Analízalo con calma. Piensa en cómo te sientes y expresa tus sentimientos. Si necesitas llorar llora, si necesitas enfadarte, enfádate. El desahogo es esencial para después, iniciar el cambio.

3. Cuando hayas entendido qué origina tu estado, con calma, piensa en posibles soluciones. Piensa en cómo deseas sentirte de verdad y qué deberías hacer para conseguirlo. Piensa en objetivos asumibles. “Deseo estar tranquilo, llegar a casa y no pensar en nada más que en mi familia. Entonces ¿hace falta que siga teniendo las mismas responsabilidades en el trabajo?” “Deseo dejar de preocuparme, ser yo misma y recuperar mi autoestima. Entonces ¿no sería mejor que dejara a mi actual pareja que tan infeliz me hace?”. Vale la pena que hagamos estos razonamientos.

4. Una vez esclarecido a qué se debe nuestro estado, y conociendo cuales pueden ser los pasos para mejorar, es el momento de tomar decisiones. En ocasiones, dependiendo del problema en sí, hará falta tomar actuaciones dástricas. En otros casos, podemos ir poco a poco para ir cogiendo confianza y seguridad.
Convéncete a ti mismo, que todo en esta vida tiene solución.

Piensa que lo más importante es tu felicidad, tu tranquilidad, el despertarte cada mañana con una sonrisa y no con miedo. Nadie debería llegar a este estado. Si está en nuestra mano el volver a sentirnos bien, no lo dudes, hazlo. Tienes todo el derecho a ser feliz y sin duda lo mereces.

Valeria Sabater

Ciao.

sábado, 25 de octubre de 2014

5 Recomendaciones prácticas de como hablar de Dios en las redes sociales



Hoy en día muchos de nosotros invertimos bastante tiempo de nuestra vida en las redes sociales y creo que está de más recodar el nombre de ellas ya que las conocen perfectamente.
El caso es que estos espacios se han convertido en el segundo medio de comunicación masivo mas importante, desfalcando inclusive a la radio  y teniendo solo a  la Televisión sobre ellos como el primer lugar, aunque no sabemos  hasta cuando.

La pregunta que surge de todo esto es:

¿Cómo  hablar de Dios en este ambiente,sabiendo y tratando de cumplir la misión de la Iglesia que Cristo nos encomendó “Predicar el Evangelio a todas las naciones”?

Aquí te dejamos 5  recomendaciones para  mejorar esa interacción (y mas para aquellas personas que trabajan al igual que nosotros en la difusión del evangelio por estos medios):

1.- ¿A quién va dirigidos tus tweets o actualizaciones de estado?

Es importante que hagas un análisis de a quien van dirigidos. Hablando metafóricamente no puedes estar constantemente tirando “Flechas” para ver  a quien “cazas” o quien se digna a  dejarse enterrar la flecha que lanzas . Ten  en claro a quien diriges tus publicaciones ( Adolescentes, jóvenes, universitarios, personas solteras, casados, etc).

2.- Busca tener en claro que quieres transmitir.

Es importante tener en claro que buscas al hacer tus publicaciones. No basta  publicar por publicar el evangelio.  Se da el caso  que  publicas una imagen de  ” vengan a mi los sedientos y los que sufren…” y 2 minutos después ” Publicas ” No al aborto” , 4 minutos después “Una imagen de rechazo de la corriente New Age”, etc.. y así va pasando hasta que tu muro o timeline se convierten en un especie de caldo con varios sabores que no se disfruta de ninguno por tanta saturación.  Al final a tus amigos y seguidores les indigesta tu contenido. Mucho cuidado  porque terminarán por ignorar tu contenido por muy bueno que sea.

3.- Busca la manera de dosificarlo y de tener una linea por donde seguir.

Te puede servir el año litúrgico para organizar tu contenido, o el  crecimiento vivido en tu formación catequética. Incluso puedes hacer un itinerario semanal, por ejemplo los lunes publicas acerca de la alegría de vivir,  los martes el evangelio de día, etc. Esto también te puede ayudar.

4.- El Evangelio es el mismo lo que hay que cambiar es la manera de transmitirlo.

Es muy importante hacer un análisis de a quiénes estamos dirigiendo el mensaje. Quizá a las personas de 23 años en delante  por ser una generación mas visual le resulten más las imágenes que las frases. O quizá  tus amigos sean mas intelectuales  y la lectura sea su fuerte.
Busca la manera de diversificar la manera de llevarlo. Incluso busca una manera propia de transmitirlo, aunque el mensaje no sea tuyo en primera instancia, es esencial que lo hagas tuyo para poderlo compartir con los demás. Créeme, resulta mucho mejor escuchar un consejo de un amigo, un consejo de alguien que conoces a escuchar palabras y consejos de un desconocido.

5.- Haz el mensaje claro de comprender. 

El problema con las redes sociales es que  tienes que simplificar toda una enseñanza en un pequeño fragmento, en una frase, vídeo o imagen. Entonces busca que lo que quieras transmitir sea claro y sencillo.
Las publicaciones llenas de letras o que presentan dificultad para verse ( entiéndase por imágenes super pequeñas y pixeladas, o vídeos con mal audio, mal grabados, con tipografías incomprensibles, colores extraños,  etc) en muchos de los casos pasarán desapercibidos.  Me atrevo a decir que es casi una regla de la internet:

Contenidos largos = Pasar desapercibidos .Ya sean noticias, vídeos, etc.

En fin,  lo importante es  hacer mas conciencia de  lo que publicamos y de como lo hacemos. Es tiempo  de que pasemos de la superficialidad que se vive en las redes sociales  a que mejor sean “portales de verdad y de fe (BXVI)“

Cumpliendo lo que Su Santidad Benedicto XVI pide:

“Ya no es suficiente la adecuación superficial de un lenguaje, sino que es preciso poder presentar el Evangelio como respuesta a una perenne exigencia humana de sentido y de fe, que emerge también de la red y se abre camino en ella”

Seamos faros para los que no viven su Fe o que la viven a medias. Busquemos mejorar en la transmisión del Evangelio  de Jesucristo para llegar  cada vez a más  y cumplir mejor la tarea de llevar la buena Noticia de Cristo.

¡Así que animo!

Autor: Ricardo Pérez
Fuente: Catoliscopio.com

Ciao.

viernes, 24 de octubre de 2014

¿El "Pequeño Nicolás? ¡No, el gran timador!


Hola amigos:
Llevo toda la mañana pensando si escribo ésto o no. Al final he decidido que sí, porque es tanta la saturación de noticias que hay del mal llamado "pequeño Nicolás", que ha hecho que me esté planteando algunas preguntas sobre este caso.
Para empezar, yo no le llamaría "pequeño Nicolás", ni "Paquito" como lo llaman en su barrio. Yo le llamaría "el gran sinvergüenza timador" que se ha aprovechado de un montón de incautos, que vencidos por su gran ego, o por sus sospechosos negocios, les interesaba hacerse la foto con este niñato para engordar su vanidad.
Conozco a algún que otro "nicolasito", y casualmente amigo de éste, aunque ahora no quiera saber nada de él. Niñatos que con un gran endiosamiento para su edad, mucha pose de persona mayor y mucha labia,  se van colando como serpientes en actos, para hacerse la "foto con el famoso de turno" y después mostrarla con gran orgullo en sus redes sociales pudiendo sacar fruto si su estrategia de trepa profesional ha colado en ellos.
Pero las noticias no cesan todos los días y cada vez conocemos más cosas de este tonto timador y ésta saturación  hace que me plantee varias preguntas.

1ª: ¿Qué clase de país tenemos que nos fiamos de niñatos bien vestidos y de palabra fácil, que acuden a la facultad en coches de alta gama y con escoltas, sin que nadie sospeche nada? ¿Que pensamos de esos "estudiantes universitarios" que están todo el día de juerga, de fiesta en fiesta y de sarao en sarao, o acudiendo a todos los actos que se enteran, sin acudir a la Universidad y sin tocar un libro, haciéndose fotos, con todo el mundo que tenga un "carguillo" o con el/la "famosill@" de turno?

2ª: ¿Porqué no hablan de la familia de este niño? Me refiero al padre y la madre, y si tiene hermanos. Pienso yo que, aunque viviera con la abuela, algún control sobre él deberían de tener sus padres ¿No? Al fin y al cabo el niño "solo tenía 20 añitos de nada".

3ª: ¿Qué pretendía esa madre, cuando a los 16 años lo llevó al PP, "para que hiciera carrera, sin tener casi estudios"? ¿Tanto amaba la política el "niño" como para querer implicarse ya en política? Tengo que reconocer, que a mi esto me huele muy mal.

4ª: ¿Que clase de juventud estamos creando a través de estos jóvenes figurones, que su único deseo es "hacer carrera" al precio que sea?

5ª: ¿Que sienten los padres de estos "niños trepas"? ¿Sienten orgullo de las relaciones que tienen sus hijos? O tal vez ¿Se avergüenzan y tienen sentimientos de culpa por no haber educado a sus hijos de otra manera?
Pienso que los padres, no debemos ponerles a los hijos las cosas tan fáciles como para que piensen que todo se puede conseguir sin ningún esfuerzo. Soy de opinión que nuestra responsabilidad es hacerles ver, que lo que quieran conseguir, deben lucharlo y trabajarlo, porque en la vida, nada se nos regala, y que sepan valorar el esfuerzo que hacen sus padres por darles unos estudios universitarios que tal vez ellos no tengan, por no haberlos podido hacerlos en su tiempo.

6ª: ¿Qué clase de incautos tenemos en este país que se dejan engañar y estafaar con miles de euros por una carita inocente, una gran sonrisa, unas cuantas palabras y una buena presencia? ¿Es que somos tontos? O ¿Es que nos gusta tanto que nos regalen el oído que nos dejamos embaucar por cualquiera?

7ª: ¿Que clase de seguridad tienen nuestras fuerzas políticas, nuestra Casa Real, o nuestros empresarios importantes, que se le cuelan personajes como éste sin pedir una acreditación oficial en cualquier acto?

Muchas preguntas que sigo preguntándome sin cesar, porque tengo que reconocer que noticias como ésta me revuelven el estómago. y lo peor es que no sé si tendré la respuesta algún día.
Esta vez ha sido el coladero de un timador sonriente, pero ¿Y si hubiera sido un asesino o un terrorista? Habrá que pensarlo y sobre todo revisarlo.
Las últimas noticias son que está recluido en su casa muy avergonzado por todas las noticias que están saliendo sobre él y que le han arruinado su vida.
Confieso que me alegro de que sienta la vergüenza que se merece y pienso que debe recibir su castigo por ello. Ya es hora de "bajarles los humos" a estos trepas, que aprovechándose de la buena o mala voluntad de las personas, se dedican a engañar a todo el que se le ponga en su camino.
¡De esta clase "listillos" está el mundo lleno. Una sonrisa, un traje, una poca gomina y una corbata les basta para pegarse al famoso de turno,  y presumir delante de sus amistades de lo bien posicionado que se está en esta sociedad de apariencias y poca moral.
¡Madre mía, cuánto pardillo hay en este país! Seguro que si se les preguntáramos por su profesión dirían: Trepas"!
Para pensarlo.

Ciao.


jueves, 23 de octubre de 2014

22 de octubre....San Juan Pablo II


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Ayer por primera vez celebramos a San Juan Pablo II, el Papa de la familia. Un santo más en el cielo al que todos debemos rezar para que interceda por nosotros.


ORACIÓN A SAN JUAN PABLO II

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de Satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios.
Amén.

Ciao,

miércoles, 22 de octubre de 2014

Que nadie los engañe con el lema de "pro–opción"


Que nadie los engañe con el lema de "pro–opción"...

Suena bien pero si no se habla de lo que se está eligiendo, no se ha dicho verdaderamente nada.

¿Es una decisión particular correcta o equivocada?

¿Buena o mala? ¿Debería ser permitida o prohibida? ¿Acaso no depende de qué es lo que se está optando?

¿Tenemos el derecho de golpear los vehículos de nuestros vecinos? Por supuesto que no. La ley protege a sus vehículos de cualquier persona que elija golpearlos.

Ahora ¿Cuál es la opción en cuanto al aborto? Algunas personas dicen que es optar por tener o no un bebé.
Ciertamente la opción de si uno quiere ser mamá o papá es una opción muy propia, no es ni mía ni tampoco del gobierno, es de cada quien. También podemos entender que hay circunstancias en las cuales hay gente que no deberían tener hijos.

Pero ¿Acaso no es ésa la gran diferencia entre optar por tener o no tener un hijo y matar o no matar a un hijo?

Cuando hablamos de abortos no hablamos si tal vez vengan niños al mundo, estamos hablando de que ya están en este mundo.
La pregunta no es si debería traer un niño a este mundo, la pregunta es ¿Puedo descartar a un niño?

www.sacerdotesporlavida.org

Ciao.

martes, 21 de octubre de 2014

¿Eres de los que te sorprendes?


¡Qué maravilloso sería que tengamos un corazón capaz de sorprendernos por el amor!
Ese amor de Dios que cada día cual enamorado busca mimarnos con sus detalles siempre nuevos de su Amor.
Aprende a descubrirlos día a día. Dios es el perfecto enamorado de nuestras almas que siempre sabe cautivar nuestros corazones si se lo permitimos.
Haz la prueba y ejercíate en el sencillo arte de dejarte amar por Dios a través de sus detalles. ¡Descúbrelos!

¿Te animas?

Padre Guillermo Serra, L.C.

Ciao.

lunes, 20 de octubre de 2014

La caridad


A pesar de que lo políticamente correcto es hablar de solidaridad, sobre todo porque la izquierda se siente más cómoda con este concepto que le suena a laico, lo cierto es que la caridad, en su sentido cristiano, es la base de toda solidaridad.
Personalmente, quizás porque he sido lectora de Las confesiones de san Agustín, creo que la caridad es un concepto que los engloba todos, porque implica empatía, entrega y sacrificio. El propio san Agustín lo expresó en una frase que es todo un tratado ético e, incluso, podría ser un tratado político: “En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad”.

Sin embargo, en parte por los abusos que la imposición dogmática de la Iglesia representó durante siglos, en parte por el dogmatismo que también palpita en muchas ideologías de progreso, el concepto de caridad fue quedando obsoleto e, incluso, se consideró retrógrado. Y fue así como, en un pispás, después de siglos de gentes de Iglesia practicando la caridad por el mundo, pareció que esta, renombrada como solidaridad, era un invento de la izquierda. En el relato del progre cabían los médicos sin fronteras, las oenegés, los periodistas con su cámara al hombro, pero no tenían cabida las monjas y sacerdotes que habían llegado antes que cualquiera, jugándose la piel en las heridas abiertas del mundo. Lo políticamente correcto no podía aceptar la solidaridad con la cruz al cuello, porque les rompía demasiados esquemas.

Lo cual es, además de una estupidez, una gran injusticia porque el mundo es mejor por esa cantidad ingente de personas, cuya fe en Dios las ha impelido a dedicar la vida a los demás. Muchas de ellas en las esquinas más rotas del planeta, viviendo en condiciones infrahumanas, arriesgando la vida diariamente. Y muchas de ellas, muriendo. La última ha sido el misionero Manuel García Viejo, víctima del voraz y letal ébola que está sangrando las entrañas de África.
Ha muerto en Madrid, después de haber sido repatriado desde Sierra Leona, donde dirigía un hospital. Pocas semanas antes había muerto otro sacerdote de la misma orden, Miguel Pajares, que también dedicó su profesión, su esfuerzo y su tiempo a las zonas más castigadas del continente negro. Su último destino, Liberia. Y si hiciéramos la lista completa de los sacerdotes y monjas que dan su vida al prójimo sin otro objetivo que vivir su fe como un servicio, necesitaríamos mucho papel. Son gentes de fe cuya fe da luz a las tinieblas, iluminando las zonas oscuras del mundo, allí donde habitan el olvido y la desesperación. Sirva este humilde artículo para expresar un hondo agradecimiento y una profunda admiración hacia todos ellos, creyentes cuyo Dios tiene alma humana.
Retorno a san Agustín, y es palabra de santo: “Donde no hay caridad, no puede haber justicia”.

Artículo de Pilar Rahola, publicado el 28 de septiembre de 2014 en La Vanguardia

Ciao.