domingo, 30 de agosto de 2015

Los cuatro miedos de la vida



Estos son los cuatro miedos de la vida: Cómo vencerlos.

1. MIEDO A LA SOLEDAD
Hay dos opciones que se pueden considerar:
La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.
La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.
Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. MIEDO A LA ESCASEZ
Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo.
Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.
Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.
Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias Dios por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias Dios por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de cafe. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

3. MIEDO A LA ENFERMEDAD
La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.
El filosofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo.
La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.
Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el Amor. Te daras cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.
Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.
Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

4. MIEDO A LA MUERTE
Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida:
Qué dirían de ti? Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?; Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar?
Qué diste? Qué cediste? Qué donaste? A quién ayudaste? De qué te privaste?
Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.

Tomado de Kapulli y Temazcal, antigua sabiduría Tolteca 

Ciao.

sábado, 29 de agosto de 2015

“Aprender a pensar sintiendo"



Muchas veces a lo largo de nuestra vida, hemos escuchado o leído la necesidad de pensar antes de hablar o hacer tal o cual cosa guiados solo por la razón o por la emoción.
Dividiendo en muchos casos, sentir por un lado y pensar por el otro. Emoción y razón.
¿Es posible que nuestras emociones nos engañen y compliquen nuestra equilibrada y racional vida?
Hasta donde las decisiones que tomamos son o no impulsadas por nuestros sentimientos?
¿Somos realmente pura racionalidad?
Son pura y simple emoción irracional la alegría, el amor, la tristeza, el gozo y tantos sentimientos que colorean nuestra vida?
“Es con el corazón como vemos correctamente; lo esencial es invisible a los ojos” (Antoine de Saint-Exupery).
Hoy gracias a las nuevas investigaciones y aportes de distintos especialistas, podemos comprender que al momento de decidir y actuar nuestros sentimientos cuentan tanto como el pensamiento.
No hay elementos racionales o emocionales puros. No somos pura emoción o pura razón. Somos una amalgama de ambos.
Y en ultimo termino somos en esencia inteligencia emocional.
Una inteligencia que ve mas alla de la apariencia y las circunstancias.
Descubre y ve lo esencial de la vida en cada momento y así busca lograr una existencia feliz.
Una inteligencia tal que supera todo frío y calculador entendimiento porque lo guía la fuerza del amor, que es mucho mas que una simple o desgastada emoción. Es la razón de ser de nuestra existencia y el motor de toda inteligencia emocional para ver lo esencial.
“Ama y haz lo que quieras” (San Agustin)

Fabián Nuñez

Ciao.

viernes, 28 de agosto de 2015

Las 20 cosas que necesitas dejar ir para ser feliz



Todo el mundo tiene un objetivo común en la vida: Lograr la verdadera felicidad. El factor más grande que nos frena de la consecución de nuestros sueños es, simple y tristemente, nosotros mismos. Nos ponemos límites todos los días, ya sea con o sin intención. Hay muchas maneras en que podemos aliviar estas restricciones.
Recuerda, la vida puede ser algo que aceptas o algo de lo que te escondes. Deja de hacer cosas complicadas y sólo vive tu vida. Sería mucho más simple y más agradable si aprendiéramos a librarnos de ciertas limitaciones.
Echemos un vistazo a las cosas que hay que dejar de lado con el fin de convertirse en una persona más feliz.

1. La aprobación de los demás
¿A quién le importa lo que otros piensan? Si eres feliz con las decisiones que has tomado, entonces ¿es asunto de alguien más? Piensa en cuánto puedes lograr si pararas de dejar que las opiniones de otras personas dicten la forma en que vives tu vida. Hazlo, y adopta las acciones que crees que pueden mejorar tu vida.

2. Rabia / Resentimiento
La ira te comerá por dentro. Aprende a hacer la paz con aquellos que te han hecho daño. No se trata de dejar que la otra persona se salga con la suya; se trata de aliviar el dolor que resuena dentro de ti. Ten en cuenta que el que te enoja, te controla.
“La vida se vuelve más fácil cuando aprendes a aceptar una disculpa que nunca recibiste.”

3. Imagen corporal
La opinión de sólo una persona debería preocuparte cuando se trata de tu cuerpo, y es la tuya. Ninguna persona puede determinar cuál es el tipo de cuerpo “correcto”. Si te sientes cómodo con tu cuerpo, y estás sano, entonces eso debe ser la única cosa que importa. No dejes que otros te digan que no eres hermoso, porque si crees que lo eres, entonces lo eres.

4. Idea de una pareja perfecta
No existe tal cosa como una pareja perfecta, así que lanza tu lista por la ventana.En la vida, lo que nos impide avanzar es buscar la imagen perfecta de una pareja que inventamos en nuestras mentes. Encuentra a la persona adecuada para ti: una que puedas amar con todo el corazón, una con la que te sientas cómodo y una que te acepte por la persona que eres. Mientras más pronto te des cuenta de que no existe una persona perfecta por ahí para ti, mejor estarás.

“Él no es perfecto. Tu tampoco lo eres, y los dos nunca serán perfectos. Pero si él puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, y si él admite ser humano y cometer errores, aférrate a él y entrégale lo máximo que puedas. Él no va a citar poesía, no está pensando en ti cada momento, pero te dará una parte de él que sabe que podrías romper. No le hagas daño, no lo cambies, y no esperes más de lo que puede dar. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te vuelva loca, y échalo de menos cuando no está allí. Ama con todo tu ser cuando recibas amor. Porque no existen los chicos perfectos, pero siempre hay un chico que es perfecto para ti.” – Bob Marley

5. Vida perfecta
Al igual que no hay una pareja perfecta, tampoco existe una vida perfecta. La vida es lo que pones en ella, así que si no estás dispuesto a trabajar duro y esforzarte, lo más probable es que acabarás siendo miserable. Las decisiones que tomes reflejarán directamente la vida que llevas. Depende de ti crear el mejor mundo posible para ti mismo.

6. Serás rico
Hay demasiadas personas que viven sus vidas con la idea de que van a ser millonarios. Si bien esto puede ser una meta realista para algunos, no es algo que se pueda lograr sin trabajo duro y dedicación. Deja de permitir que el dinero sea tu única motivación; encuentra una carrera que te apasione y sumérgete en ella por completo.

7. La idea de que la buena fortuna llegará a tu puerta
¡Tienes que salir al mundo y buscar activamente tu realización! No puedes pasar a segundo plano en la vida y esperar que las cosas sucedan solas. Aprecia la vida que vives, y está agradecido por lo que tienes. Valora cada minuto de cada día. Vive como si no hubiera un mañana, y saca el máximo provecho de cualquier situación.

8. Excusas
No hagas tiempo para excusas. Quieres hacer ejercicio, ¿pero no tienes el tiempo? Levántate temprano y consigue ir al gimnasio. Las excusas son sólo racionalizaciones que te hacen sentir mejor contigo mismo por no hacer algo que quieres o necesitas hacer. ¿Deseas resultados? Deja de alegar, y empieza a hacer.

9. Pensamientos sobre tu ex
Esta persona es tu ex por una razón. Si vas a pensar en él o ella, trata de pensar sólo en las lecciones que la experiencia te dejó. No te quedes en las viejas sensaciones, ya que esto sólo te impedirá ser feliz con alguien más en el futuro.

10. Terquedad
Sé que es difícil de admitir, pero a veces simplemente no estás en lo correcto. Otras personas tienen tanta capacidad como tú para tener la respuesta correcta, por lo que deja de ser terco y solo acéptalo. Mientras menos obstinado actúes, más abierto estarás a aprender cosas nuevas.

11. Postergación
Deja de pensar que finalmente harás cualquier tarea que esté a la mano mañana. Vive en el presente, y consigue hacer las cosas cuando se necesitan hacer. Maximiza tu tiempo de la mejor manera posible. Completa cada tarea que necesites tan pronto como sea posible. Conseguir hacer las cosas lo más pronto posible permite que te sientas libre de la preocupación y el estrés. También te permite más tiempo libre para disfrutar de las cosas que te gustan.

12. Tu equipaje
Todos hemos sido lastimados de una manera u otra por alguien que amamos, o pensábamos que amábamos. Llevar sentimientos negativos a las relaciones futuras sólo podrá ser desastroso. No hay dos personas iguales, por lo que es injusto mantener a una futura pareja bajo un estándar establecido por un ex. Trata de comenzar cada nueva relación desde cero.

13. Negatividad
Lo que pongas en el universo se te devolverá, por lo que cambia tu manera de pensar, de inmediato. Deja de pensar en la vida como un vaso medio vacío, sino medio lleno. Tienes mucho que agradecer, si sólo tomaras un momento para apreciarlo. Todo es posible en la mente de un pensador positivo.

14. Juicios
¿Por qué la gente siente la necesidad de preocuparse constantemente sobre lo que está pasando en la vida de otras personas? Si pasáramos igual de tiempo preocupándonos acerca de nuestros propios comportamientos como el que pasamos preocupándonos por los demás, nuestra vida sería mucho más significativa. No tienes ni idea de lo que está pasando en la vida de otra persona, así que ¿quién eres tú para juzgar su forma de actuar?

15. Celos
La felicidad no es tener lo que quieres; es querer lo que tienes. Deja de envidiar a otros y aprende a apreciar lo que tienes. La vida de cada persona es única; tú tienes ciertas cosas que ofrecer que otros no pueden. Cuando actuamos de una manera celosa, todo lo que hacemos es traer sentimientos negativos a nuestras vidas. No hay absolutamente nada que ganar al comportarse de esta manera.

16. Inseguridad
Las personas felices tienden a tener niveles extremadamente altos de autoestima.Aceptan lo que son y trabajan en ello todos los días de sus vidas. Ellos irradian confianza, hacen alarde de su orgullo y emiten vibraciones positivas. No hay ninguna razón para ser inseguro en la vida. Si hay cosas de las que eres consciente, sal al mundo y trata de cambiarlas. Sólo tú tienes la capacidad de crear la mejor versión de ti mismo.

17. Depender de otros para la felicidad
Al final del día, la única persona con la que puedes contar el 100%de las veces es contigo mismo. No cometas el error desafortunado que muchas personas hacen de poner su felicidad en las manos de otros. Una relación no va a llenar el vacío si no puedes hacerte feliz a ti mismo. Necesitas alcanzar la felicidad por tu propia cuenta antes de encontrar a alguien más para compartirla. Esto crea una dependencia perjudicial que te impide convertirte en autosuficiente.

18. El pasado
¡Deja de vivir en el pasado! No hay prácticamente nada que puedas ganar si te revuelcas en errores que has cometido anteriormente. Toma los errores del pasado como lecciones aprendidas, y sigue adelante. No te puedes mover de todo corazón a un futuro mejor si estás constantemente buscando detrás tuyo. Las cosas sucedieron, y eso es todo. Sigue adelante.

19. La necesidad de control
A veces sólo tienes que dejar que la vida suceda de la manera en que está destinada.No puedes pasar tu vida haciendo hincapié en las cosas que están fuera de tu control. Trata de relajarte, y deja que las cosas pasen de forma natural. Acepta lo desconocido, ya que es donde te sorprenderás al máximo.

20. Expectativas
Manejar tus expectativas es la clave de la felicidad. Si dejas ir las expectativas, nunca te decepcionarás. A menudo, tendemos a creer que la manera en que tratamos a los demás será la forma en que seremos tratados de vuelta. Desafortunadamente, esto no siempre sucede. No esperes un determinado resultado de ninguna situación dada. Anda a la experiencia con una mente abierta. Esto te permitirá sumergirte completamente, sin la presión de estar a la altura de las nociones preconcebidas.

Elite Daily

Ciao.

jueves, 27 de agosto de 2015

"Los poetas vivos" de Walt Whitman



No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
No caigas en el peor de los errores: El silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman.

Ciao.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Hacer familia


Ideas para mantener la familia unida.

La familia unida trabaja en conservarse unida. No sólo se trata de anhelar una unión familiar; la familia unida requiere un esfuerzo constante.
Estas ideas propuestas por el autor Aníbal Cuevas apuntan a conseguir este objetivo.
Como en toda relación, la familia necesita ser nutrida todos los días. Sus lazos serán tan fuertes como cada quien se proponga y así lo trabaje. Y para ello es fundamental lograr un buen ambiente familiar, un clima de intimidad donde se viva una verdadera armonía, donde todos se sientan valorados, amados y comprendidos, donde todos trabajen de forma sistémica por un objetivo común.
En ese esfuerzo por lograr una unión familiar, es fundamental la misión que realicen los padres, son ellos los que se encargan de fundar las bases para que esa consolidación como familia salga adelante y sea replicada en los hijos.

Así lo reitera el experto en el tema, Aníbal Cuevas:

“Considero básico y fundamental que el padre y la madre se amen y sean uno. Como ya se ha dicho, el mejor regalo que se le puede hacer a un hijo es que vea y perciba que sus padres se aman, ello genera una gran seguridad y tranquilidad. 
Sin lugar a dudas la unidad de la familia se basa en un matrimonio unido. Su comportamiento y forma de actuar va a incidir profundamente en la unidad familiar.”

Partiendo de este primer punto como eje cardinal de la unión familiar, el autor brinda las siguientes ideas:

* Tratar a cada hijo con respeto y cariño. Dedicar un tiempo exclusivo a cada uno de ellos. Evitar comparaciones o que se sientan mejores o peores que los otros. Evitar las etiquetas (mentiroso, desobediente, vago …) y permitirles actuar de acuerdo a su edad y cultivar la virtud de la paciencia no gritando o insultando. Evitar el tono cínico o irónico al hablarle y escuchar, escuchar, escuchar.

* Enseñar a pedir perdón cuando se ha hecho algo mal, cuando se ha molestado. La forma más eficaz de enseñar a pedir perdón es que lo hagan el padre o la madre cuando sea necesario.

* Lucha personal ¿Qué puedo hacer yo? Si bien es cierto que la lucha por vivir las virtudes es personal, anima mucho saber que los demás miembros de la familia están en la misma onda. Un hijo que sabe que su padre y su madre no se consideran perfectos y que aunque les cuesta, se esfuerzan cada día por ser mejores afronta mejor su propia mejora.

* Comidas familiares y tertulias. Considero que son el eje fundamental para que la familia permanezca unida, casi me atrevería a afirmar que una familia que no come junta es prácticamente imposible que pueda permanecer unida.
Son cada vez más los estudios que demuestran el poder de la comida familiar no sólo para que la familia permanezca unida sino en la prevención de enfermedades, adicciones, fracaso escolar, etc. (Ver: Cenar en familia reduce problemas emocionales en los adolescentes).
Dada su importancia y trascendencia para la vida familiar conviene cuidar las formas y presentación en la mesa, preparar temas para charlar si se crean “silencios incómodos”.

* Aprovechar sobre todo para escuchar y también para dar criterio, contar cosas, preocupaciones, alegrías, comentar temas de actualidad, libros, películas, música.

* Por supuesto la televisión y los teléfonos móviles o gadget electrónicos deben situarse muy lejos del espacio vital del comedor.

* Compartir el ocio con actividades familiares. El tiempo libre es una gran escuela unidad familiar. Por eso es muy bueno compartir aficiones, hobbies, cultura, deportes, etc… Los padres deben proporcionar ocasiones para compartir el tiempo libre, deben saber hacer atractivo, dependiendo de la edades, hacer deporte juntos, acompañarles a verles jugar con su equipo, asistir a un concierto de música, oír con ellos en casa la música que les gusta (aunque a uno de guste poco), pasear por el campo, disfrutar de una puesta de sol, visitar el zoo, comentar un libro….

He dejado para lo último lo que considero lo fundamental como nexo de unión entre los hombres en general y la familia en particular, compartir la fe y una visión trascendente de la vida. 
Cuando se está en la misma onda porque los valores son los mismos se tiene mucho terreno ganado a la unidad familiar.
Esto tiene su comienzo a la hora de elegir la persona con la que voy a formar una familia, se fortalece en el noviazgo y llega a su punto más alto cuando se comienza a tener hijos a los que transmitir la fe.
Creo que como en todo lo familiar, es fundamental que los hijos vean luchar cada día a los padres por ser consecuentes con lo que creen, también que les vean rezar y practicar juntos.
La transmisión de la fe debe hacerse de una manera atractiva y amable, nunca imponiendo, siempre explicando.

Ciao.

martes, 25 de agosto de 2015

Ser feliz es encontrar la fuerza en el perdón


Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa del mundo. Solo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchas personas que te precisan, admiran y te quieren.
Me gustarla que siempre recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es apenas tener alegría con los aplausos, sino encontrar alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su proprio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de sí, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de si mismo.
Es tener coraje para oír un “No”.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir “Me equivoqué”.
Es tener la osadía para decir “Perdóname”.
Es tener sensibilidad para expresar “Te necesito”.
Es tener capacidad de decir “Te amo”.
Deseo que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades
para ser feliz…
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría.
Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.
Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.
Y descubrirás que…
Ser feliz no es tener una vida perfecta; sino…
Usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
¡Jamás desistas!
Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz.

Irene Villa

Ciao.

lunes, 24 de agosto de 2015

Explicaderas y entendederas



Hay toda una serie de actitudes esenciales para mejorar la comunicación con las personas. Las ideas que se expresan, se transmiten y se reciben.

Todos hemos observado cómo algunas personas poseen unas cualidades que les hacen conectar más fácilmente con los demás. No me refiero a los grandes líderes, o a esas personalidades geniales que poseen un carácter tan singular que poco podemos aprender de ellos las personas corrientes. Me refiero más bien a esas personas que viven a nuestro alrededor y tienen una buena capacidad de congeniar con los demás, saben captar sus sentimientos y logran mantener una buena relación habitual con casi todo el mundo.

La capacidad que las personas tienen de entenderse guarda una profunda relación con la educación afectiva, pues las personas no expresamos verbalmente la mayoría de nuestras ideas o sentimientos, sino que emitimos continuos mensajes emocionales no verbales, mediante gestos, expresiones de la cara o de las manos, el tono de voz, la postura corporal, o incluso los silencios, tantas veces tan elocuentes. Cada persona es un continuo emisor de mensajes afectivos del más diverso género (de aprecio, desagrado, cordialidad, hostilidad, etc.) y, al tiempo, es también un continuo receptor de los mensajes que irradian los demás.

Explicarse y entender

Por esa razón, muchos de los problemas de comunicación entre las personas suelen tener su origen en una deficiente percepción de los mensajes emocionales que se reciben (podríamos hablar de problemas de entendederas) o en una deficiente emisión de los que se quieren expresar (problemas de explicaderas).

Es verdad que tanto los problemas de entendederas como de explicaderas pueden ser nuestros o de los demás (de hecho, lo más habitual en la práctica es que ambos problemas vayan unidos), pero normalmente podemos actuar mucho más sobre lo que está más a nuestro alcance, que son nuestros propios defectos.

La posibilidad de estar equivocado

Por ejemplo, como sugería Antonio Machado, cuando no acertamos a enseñar algo es porque quizá nosotros no lo sabemos bien todavía, y es probable que tengamos que aprender a comprenderlo y expresarlo mejor.

Y si observamos que otras personas suelen ver determinado asunto de modo distinto a como nosotros lo vemos, sería poco inteligente desdeñar por sistema la posibilidad de que los demás tengan razón, o al menos una parte de ella. Si tendemos de inmediato a considerar con rotundidad que están equivocados, y además lo manifestamos de tal manera que esas personas perciben que hay desagrado en nuestra actitud, entonces lo más probable es que levanten una barrera ante nosotros y nos consideren como personas ante las que no deben mostrar receptividad. Como es natural, no se trata de dudar constantemente de nuestros principios o de nuestro modo personal de ser, puesto que la inseguridad en ese sentido puede llegar a ser un defecto ciertamente peligroso, pero sí es preciso aprender a captar mejor el pensamiento de los demás y expresar mejor el nuestro.

Actitudes convenientes en el buen entendedor

 Hay toda una serie de actitudes esenciales para mejorar la comunicación con las personas. Es preciso, en primer lugar, partir de una actitud de deseo de conocer los puntos de vista del otro y enriquecerse con ellos. Eso supone estar abierto a ser influido y a cambiar, lo cual es perfectamente compatible con tener convicciones firmes y serias. Después, es preciso concretar esas actitudes siempre en comportamientos. Por ejemplo, escuchar mucho y con atención; hablar sin despertar defensividad en el otro; procurar partir de puntos de acuerdo común y avanzar progresivamente hacia las áreas de desacuerdo; etc.

Nuestro entendimiento —vuelvo a citar a Antonio Machado— tiene una escala gradual: primero, entender las cosas (o creer que las entendemos); segundo, entenderlas bien; tercero, entenderlas mejor; cuarto, entender que no hay manera de entenderlas mejor sin mejorar nuestras entendederas.

Alfonso Aguiló | Fuente: www.interrogantes.net

Ciao.