lunes, 2 de febrero de 2026

Palabra de Vida Febrero 2026


 «Mira que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21, 5).

El libro del Apocalipsis, del que está tomada la Palabra de Vida, cierra la compilación de los escritos del Nuevo Testamento. El título significa revelación, y la intención del autor es dar a entender las cosas últimas, el retorno de Jesús a la tierra, la derrota definitiva del mal y el surgimiento de un cielo nuevo y una tierra nueva.

No es un texto fácil de entender. Son los años 81-96 d. C. La persecución de los cristianos es feroz. El clima de las comunidades cristianas es de miedo: ¿Qué será de nosotros y del mensaje que se nos ha encomendado? ¿Por qué Dios no interviene?

En estas circunstancias, el autor es mandado al exilio por los romanos, a la isla de Patmos. Es aquí donde empieza a tener una serie de visiones y recibe la orden de escribirlas.

«Mira que hago nuevas todas las cosas».

El libro del Apocalipsis quería dar esperanza a las comunidades perseguidas: A pesar de que el presente es difícil y lleno de violencia, a pesar del futuro incierto, al final el bien triunfará y Dios hará nuevas todas las cosas.

También hoy, mirando «el telediario o la portada de los periódicos, hay muchas tragedias, donde se encuentran noticias tristes ante las cuales todos corremos el riesgo de acostumbrarnos. […] Pero hay un Padre que llora con nosotros; hay un Padre que llora lágrimas de infinita piedad por sus hijos… Un Padre que nos espera para consolarnos, porque conoce nuestros sufrimientos y ha preparado para nosotros un futuro distinto. Esta es la gran visión de la esperanza cristiana, que se dilata todos los días de nuestra existencia y nos quiere levantar».

«Mira que hago nuevas todas las cosas».

No podemos saber cuándo ni cómo sucederá esto, y es inútil querer indagar. Pero es seguro que ocurrirá.

«Las páginas finales de la Biblia nos muestran el horizonte último del camino del creyente: la Jerusalén del Cielo, la Jerusalén celestial, imaginada ante todo como una inmensa tienda en la que Dios acogerá a todos los hombres para habitar definitivamente con ellos (Ap 21, 3). Y esta es nuestra esperanza. Y ¿Qué hará Dios cuando por fin estemos con Él? Tendrá una ternura infinita con nosotros, como un padre que acoge a sus hijos que durante mucho tiempo se han esforzado y han sufrido. “Esta es la morada de Dios con los hombres […] Él enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado […] ¡Mira que hago un mundo nuevo!” (21, 3-5). ¡El Dios de la novedad!».

«Mira que hago nuevas todas las cosas».

¿Cómo vivir la Palabra de Vida de este mes?

«Esta nos asegura que nos encaminamos hacia un mundo nuevo que preparamos y construimos ya desde ahora. O sea, es todo lo contrario de una invitación a despreocuparnos y huir del mundo. De hecho, Dios quiere renovarlo todo: nuestra vida personal, la amistad, el amor conyugal, la familia; quiere renovar la vida social, el mundo del trabajo, la educación, la cultura, el tiempo libre, la sanidad, la economía, la política…, en una palabra, todos los sectores de la actividad humana. Pero para hacer eso, Él nos necesita. Necesita personas que dejen vivir en sí mismas su Palabra, que sean su Palabra viva, otros Jesús en sus ambientes».

Alice, una joven cristiana, comprendió que seguir su vocación requería un cambio profundo para permitir a Dios actuar plenamente en su vida y hacerla nueva. Como un «don inmenso», tuvo la oportunidad de vivir una experiencia en la India. Allí saboreó una alegría auténtica y se sintió inmersa en la gracia de Dios, incluso en los momentos difíciles. Así, dedica sus días a la oración, a la vida comunitaria y al servicio de voluntariado. Los niños del orfanato la impresionaron profundamente: aun sin poseer nada, mostraban un entusiasmo increíble y le enseñaron mucho de la vida. No fue un simple viaje, sino una peregrinación, un camino a base de «subidas y bajadas», en el que tuvo que «vaciar la mochila» y se encontró enriquecida y liberada.

Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de Vida

Ciao.

domingo, 1 de febrero de 2026

No hay que temer


 
No hay que temer al fracaso, a la lucha, al dolor, a los pies de barro  o a la debilidad.

No hay que temer a la propia historia, con sus aciertos y tropiezos; ni a las dudas; ni al desamor; que la vida es así, compleja,  turbulenta, hermosa, incierta.

Pero luchemos  contra la tristeza perenne, esa que se instala en el alma y ahoga el canto. Alimentemos la semilla de alegría que Dios nos plantó muy dentro.

Que surja, poderosa, la voz esperanzada, esa que clama en desiertos y montes, en calles y aulas, en hospitales, en prisiones, en hogares y en veredas.

Cantemos, hasta la extenuación, la vida del Dios hecho niño, del Niño hecho Hombre, del Hombre crucificado que ha de vencer a la cruz, una vez más.

Nadie va a detener al  Amor que se despliega, invencible, en este mundo que aguarda. Aunque aún no lo veamos.

José María Rodríguez Olaizola. SJ

Ciao.

sábado, 31 de enero de 2026

El tiempo es prestado, úsalo bien..


A veces nos olvidamos de algo tan simple como doloroso: Nada de lo que tenemos es realmente nuestro, ni siquiera el tiempo que creemos infinito. Cada segundo que pasa es un regalo que no vuelve, un préstamo silencioso que algún día tendremos que devolver.
Y aun así, lo desperdiciamos en personas que no se quedan, en preocupaciones que no importan, en heridas que ya no deberían doler. Vivimos como si mañana estuviera asegurado, como si la vida fuera a esperarnos cada vez que la ignoramos.
Pero el tiempo no espera. No pregunta. No perdona.
Se lleva momentos, oportunidades, abrazos que no dimos, palabras que guardamos, sueños que dejamos para “después”. Y un día, sin darnos cuenta, ese “después” ya no llega.
Por eso úsalo bien…
Invierte tu tiempo en quien te escucha, en quien te quiere, en quien se queda. Gástalo en lo que te hace sonreír, en lo que te hace crecer, en lo que de verdad vale la pena. No regales tus horas a quienes no saben valorarlas, ni tus días a quienes solo saben restarte paz.
El tiempo es prestado… Y cuando la vida pase la cuenta, lo único que importará es si fuiste feliz con lo que tuviste, si cuidaste lo que amabas, si viviste de verdad y no solo sobreviviste.
Porque al final todo se va, menos lo vivido.
Úsalo bien… mientras lo tengas.
Ricardo Lizárraga Rentería
Ciao.



 

viernes, 30 de enero de 2026

Motivos para la alegría

Motivos para la alegría...

La fiesta, la música, la chispa, el éxito, el acierto, el afecto, el prestigio, lo entretenido, las pequeñas comodidades, un rato en buena compañía, caer bien, conocer gente, tener amigos, algún gesto de ternura, un buen libro, unas risas… Todo esto, sí.

Pero hay más: La gratitud por tantas oportunidades, los fracasos, que son escuela, los errores, si nos hacen humildes, la soledad, porque nunca es completa, las etapas malas, que siempre terminan, las batallas internas, porque estamos vivos, los grandes ideales que dan sentido a las grandes entregas, la fe, a las duras y a las maduras, y tantas historias cotidianas en las que se gesta lo eterno.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.


 

jueves, 29 de enero de 2026

Soplar...

Soplar...

Cuando soplas todo se cumple.

Cuando soplas una flor...

Cuando soplas las velas...

Soplabas pasteles de cumpleaños.

Tu madre te soplaba cuando te hacías daño.

Cuando pides un deseo desde el corazón y soplas para que llegue al universo.

Soplar es desear. Desea... Empecemos a pedir más deseos que se hacen realidad.

Ciao.

 

miércoles, 28 de enero de 2026

Desencogerse

Encogidos, acogotados, mirando hacia abajo, hacia lo previsible, rumiando heridas,  musitando condenas,  asumiendo la derrota antes incluso de luchar la vida.

No es así como nos quieres, Señor de la eterna promesa. Tu grito es urgencia, llave, energía, alimento y bandera.

“Vamos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación”.

Así que alzaremos el rostro y miraremos, cara a cara, a la calma y la tormenta, sonreiremos a las sombras, sin renunciar al coraje y la esperanza. Porque Tú dices que es posible. Y queremos creerte.

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.


 

martes, 27 de enero de 2026

Matices


 

Sed astutos como serpientes, e inocentes como palomas.

¿Qué es lo que pides, Señor?

Paciente, pero ya en marcha.

Inocente, mas no ingenuo.

Coherente sin ser rígido.

Convencido, pero abierto.

Sosegado, no indolente.

Bondadoso, que no ciego.

Audaz sin ser insensato.

Calculador, pero honesto.

Prudente, mas no cobarde.

Dialogante sin complejos

Libre que se compromete.

Un profeta sin veneno.

Entregado sin cadenas.

Luchador, mas no violento.

Sólo así, y a tu manera, combinar pasión y calma, mezclar ímpetu y sosiego, trenzar el paso y la espera, conjugar instante y tiempo.

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.