viernes, 14 de agosto de 2026

Ante el cansancio


 Cada día estamos más cansados. Cansados de trabajar, de aguantar, de callar, de no hacer nada...

Cansados de las guerras, de la violencia, de ver hambre y desgracias por todo el mundo...

Nos cuesta ponernos en marcha para cualquier actividad que tengamos que hacer.

Estamos siempre como dormidos, apáticos y sin ganas de hacer nada.

Pero, ¿Por qué estamos tan cansados?

El sol se levanta como nosotros cada mañana, y no está cansado.

Los niños no paran en todo el día de moverse y cuando llega la noche, no están cansados.

Entonces...¿Por qué a nosotros nos falta esa energía que nos hace mover con lentitud y apatía?

Creo que lo que nos falta no son fuerzas ni energía. Nos falta ilusión para levantarnos cada día como si todo fuera maravilloso. Algo que nos haga afrontar iluminados, como ese sol que amanece con nosotros, sintiéndonos optimistas y seguros de nosotros mismos.

Ciertamente no todos los días son radiantes ni están llenos de luz. Hay días nublados y oscuros, en los cuales nos sentimos apagados como la luz que nos rodea, pero no debemos dejarnos llevar por ese cansancio que nos invade, y remontar el vuelo, cargando las pilas (como solemos decir) y animarnos, sabiendo que nada hay imposible en esta vida, si nos lo proponemos.

Aprovechemos los ratos de descanso verdadero, para situarnos en nuestra realidad, sin querer abarcar más de lo que podemos hacer, y así sabremos con las fuerzas que contamos, para hacer nuestras tareas con alegría y sin que se nos hagan costosas de realizar.

Ciao.

jueves, 13 de agosto de 2026

Eclipses de Dios

Alguna vez se te oculta, encubierto por la duda la tristeza o la indolencia.

Se va apagando la fe y el mundo se ve sombrío.

No hay colores que reflejen la belleza.

No hay paisajes que descubran al hermano.

No hay señales que aparezcan en la ruta para abrirnos el camino hacia lo eterno.

Los hay parciales, preguntas que muerden, laberintos interiores, tiempos de sequía  en plegarias y respuestas.

La negrura no es total.

Algo brilla en la distancia, manteniendo los rescoldos encendidos.

Se vislumbra, aun escondida, su presencia.

Cuando el eclipse es total el abismo parece infinito.

Ni destello, ni rescoldo, ni vislumbre.

Se niega la fe, se olvida el amor, se apaga la espera y la vida es solo un puente entre vacíos.

Aunque no lo vemos, sigue ahí. 

Y las lunas interpuestas son ficciones.

Algún día seguirán su trayectoria.

Nuevamente, lo veremos.

Entonces, se encenderá la alegría. 

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.


 

miércoles, 12 de agosto de 2026

Deseo


 Sencillo quiero ser como Tú eres.

El alma transparente como el día.

La voz sin falsear y la mirada profunda como el mar, pero serena.

No herir, pero inquietar a cada humano que acuda a preguntarme por tus señas.

Amar, amar, amar, darme a mí mismo de balde cada día y sin respuesta.

Ser puente y no llegada, ser camino que se anda y que se olvida, ser ventana al campo de tus ojos y quererte.

Descanso quiero ser, vaso de vino de Dios para los hombres cuando vengan con polvo sobre el alma de buscarte.

Valentín Arteaga

Ciao.

martes, 11 de agosto de 2026

Tormenta


 Sin Ti me hundo, Señor.

Por más que te cite, que te evoque.

Por más versos que bosquejen tu rostro y tu vida.

Sin ti se abren a mis pies las aguas del desconcierto.

Y me ahogo en un mar de nostalgias, de intrascendencia, de propósitos inútiles.

Sin Ti no hay prójimo, ni amor, solo egoísmo confundido.

Sin Ti vence el miedo, manda el desconcierto, el desaliento se impone.

Pero, Contigo, bailo sobre las aguas, tu mano me alza por encima de las dudas.

Tú fortaleces mi fe vacilante, la tormenta se desvanece y los versos se vuelven plegaria.

Al acoger Tu Palabra descubro, en los otros, misión y refugio.

Contigo se disipan las nubes y tu horizonte se me hace destino. 

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.

lunes, 10 de agosto de 2026

No tengáis miedo

No tengáis miedo. Porque el miedo aparece cuando sentimos que no podemos más, cuando no sabemos qué va a pasar, cuando nos preocupa el futuro o cuando la vida nos pone delante una tormenta que no esperábamos.

Todos tenemos nuestros miedos: a estar solos, a perder a alguien, a enfermar, a equivocarnos, a no llegar a todo…

Pero Jesús no nos dice: «No habrá tormentas». Nos dice: «Estoy contigo».

Quizá hoy no necesitas que desaparezcan tus problemas. Necesitas simplemente saber que alguien camina contigo en medio de ellos.

Por eso, aunque tengas miedo, sigue adelante. Jesús está tendiéndote la mano.

Sursum corda! ¡Adelante!

Javier Leoz Ventura

Ciao.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Preciosa versión del Padrenuestro

Padre nuestro, que habitas en la belleza de las flores, en el canto de los pájaros, en cada momento y en cada corazón que aún sabe amar.

Santificado sea tu nombre en todo lo bueno, en todo lo justo y en cada acto de bondad que ilumina este mundo.

Llena nuestra vida de paz cuando haya incertidumbre, de fe cuando aparezcan las dudas y de esperanza cuando el camino parezca difícil.

Perdona nuestras faltas y enséñanos a perdonar, aun cuando las heridas intenten quedarse en nuestro corazón.

Líbranos del orgullo, del rencor y de todo aquello que nos aleje de tu luz. 

Danos fortaleza para afrontar las pruebas y sabiduría para aprender de cada una de ellas.

Y cuando la vida no salga como esperamos, ayúdanos a confiar en que cada experiencia tiene un propósito y cada día una enseñanza. 

Así sea. Amén. 

Que esta oración no solo salga de nuestros labios, sino también de nuestras acciones.

Ciao.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Descenso

Descenso... Sin embargo, es necesario regresar.

Sería maravilloso quedarse aquí, montar tres tiendas (aunque yo no me refugie en ninguna de ellas), recostarme en Tu regazo, escucharte hablar para siempre, enmudecer a Tu contacto y presencia, permanecer en Ti, ajeno a todo.

Pero me miras, sonríes, y acaricias mi ingenuidad.

- «Hay que bajar», dices.

- «Lo entiendes, ¿Verdad?»

A mi pesar, asiento.

Hay que bajar, me repito, a la piedra y al barro, al polvo del camino, y al humo de las ciudades.

Para experimentar el delicioso placer de encontrarte por sorpresa en el rincón más insospechado de la batalla cotidiana.

Así pues, está decidido; tomo un poco de aire y emprendo el descenso.

Ximo Cerdá

Ciao