lunes, 10 de agosto de 2026

No tengáis miedo

No tengáis miedo. Porque el miedo aparece cuando sentimos que no podemos más, cuando no sabemos qué va a pasar, cuando nos preocupa el futuro o cuando la vida nos pone delante una tormenta que no esperábamos.

Todos tenemos nuestros miedos: a estar solos, a perder a alguien, a enfermar, a equivocarnos, a no llegar a todo…

Pero Jesús no nos dice: «No habrá tormentas». Nos dice: «Estoy contigo».

Quizá hoy no necesitas que desaparezcan tus problemas. Necesitas simplemente saber que alguien camina contigo en medio de ellos.

Por eso, aunque tengas miedo, sigue adelante. Jesús está tendiéndote la mano.

Sursum corda! ¡Adelante!

Javier Leoz Ventura

Ciao.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Preciosa versión del Padrenuestro

Padre nuestro, que habitas en la belleza de las flores, en el canto de los pájaros, en cada momento y en cada corazón que aún sabe amar.

Santificado sea tu nombre en todo lo bueno, en todo lo justo y en cada acto de bondad que ilumina este mundo.

Llena nuestra vida de paz cuando haya incertidumbre, de fe cuando aparezcan las dudas y de esperanza cuando el camino parezca difícil.

Perdona nuestras faltas y enséñanos a perdonar, aun cuando las heridas intenten quedarse en nuestro corazón.

Líbranos del orgullo, del rencor y de todo aquello que nos aleje de tu luz. 

Danos fortaleza para afrontar las pruebas y sabiduría para aprender de cada una de ellas.

Y cuando la vida no salga como esperamos, ayúdanos a confiar en que cada experiencia tiene un propósito y cada día una enseñanza. 

Así sea. Amén. 

Que esta oración no solo salga de nuestros labios, sino también de nuestras acciones.

Ciao.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Descenso

Descenso... Sin embargo, es necesario regresar.

Sería maravilloso quedarse aquí, montar tres tiendas (aunque yo no me refugie en ninguna de ellas), recostarme en Tu regazo, escucharte hablar para siempre, enmudecer a Tu contacto y presencia, permanecer en Ti, ajeno a todo.

Pero me miras, sonríes, y acaricias mi ingenuidad.

- «Hay que bajar», dices.

- «Lo entiendes, ¿Verdad?»

A mi pesar, asiento.

Hay que bajar, me repito, a la piedra y al barro, al polvo del camino, y al humo de las ciudades.

Para experimentar el delicioso placer de encontrarte por sorpresa en el rincón más insospechado de la batalla cotidiana.

Así pues, está decidido; tomo un poco de aire y emprendo el descenso.

Ximo Cerdá

Ciao


 

viernes, 7 de agosto de 2026

Transfigúrame...


 Es necesario dejarnos transfigurar.

Transfigúrame, Señor...

Transforma, Señor, mis miedos en fe, mi orgullo en humildad.

Transfigura, Señor, mis divisiones en unidad, mis sombras en luz.

Cambia, Señor, mis malos modos en ternura, mis perezas en prontitud.

Convierte, Señor, mi egoísmo en generosidad, mis decepciones en esperanza.

Transfigura, Señor, mis guerras en paz, mi desánimo en fortaleza.

Transfigúrame, Señor...

Fermín Negre 

Ciao.


jueves, 6 de agosto de 2026

Esperanza

La noche de la humanidad se va cerrando impenetrable.

Pero ella está ahí firme, fuerte, fiel; iluminada y luminosa.

La esperanza…Que sostiene y que hace crecer.

La esperanza…Que tiene forma de cruz, pero también de piedra corrida.

Que tiene el sabor amargo de la hiel, pero también el aroma del mejor vino.

Que nos sumerge en lo rutinario, pero con la novedad de lo creativo.

Que sangra, pero desde la rugosidad de la herida cicatrizada.

Que es agua para el sediento, pan para el hambriento, descanso para el extenuado.

Que es justicia para los olvidados, prole para los estériles, y corazón abierto para los hermanos, porque late en el silencio, el germen de una nueva humanidad.

Hermana Viviana Romero

Ciao.

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Miradas

Miradas...

Por encima del hombro la mirada impasible, la distancia insalvable, el muro de silencio, el desprecio inclemente.

Por encima del hombro la soberbia crecida, la condena sin juicio, el gesto de reproche, la visión sin historia.

Hay que darse la vuelta, y mirar frente a frente, rostro a rostro, para descubrir en las lágrimas ajenas las propias tormentas.

Hay que desarmarse de razones y leyes, para cargarse de humanidad y evangelio.

Y entonces, entre errores y nuevos proyectos, levantarse unos a otros hasta volar de nuevo.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.


 

martes, 4 de agosto de 2026

Dudo, Señor


 Dudo, Señor. Dudo.

Y busco tu resurrección en gestos espectaculares, coincidencias imposibles o cambios radicales.

Pero ni siquiera a Tomás, tu amigo, le diste esas señales.

Sino que enseñaste tus heridas y tu carne dolorida, un costado abierto y unas manos atravesadas.

Hoy, ante mis dudas, vuelves a apuntar a tus heridas.

Hoy no ya por clavos y lanzas.

Sino en tu cuerpo, que es la Iglesia, que es el mundo.

En tus heridas abiertas hoy me llamas a descubrirte vivo y resucitado.

En las heridas sangrantes por la injusticia del mundo.

Y en las heridas de mi vida que no soy capaz de curar.

Pero, aunque yo me resista y te pida nuevas pruebas, es ahí donde señalas.

Y me dices otra vez que crea en ti porque estás vivo y resucitado.

Óscar Cala, SJ 

Ciao.