miércoles, 11 de junio de 2008

El poder de la oración de intercesión


Desde que tengo el blog y navego por otros blogs católicos, he podido comprobar la unidad que existe entre los blogueros, en cuanto a la petición de oraciones de unos por otros. Nos vamos uniendo en una cadena, en que cada uno reza por las intenciones de los demás, sin conocerlos personalmente, pero con una amistad, creada a través de la red, que asombra. Se me ocurre ahora mismo, los que ahora tengo más presentes: Estrella (Alter ego nos lo propuso, para su recuperación de una grave enfermedad) , Arcendo (por un familiar), Sergio (en dos corazones) que pide oraciones por la salvación de vidas de bebés que van a ser abortados)..., y así una gran cantidad de personas, que ponen en el corazón de otras personas sus necesidades, para que con la fuerza que da la oración en unidad, Dios nos escuche. Os pido ahora a vosotros que os unáis a esta cadena de oración. Esto me lleva a recordar a una anécdota que le pasó a una amiga mía hace ya tiempo y que os la voy a contar, porque eso demuestra que Dios nos escucha, y que la fuerza de la unidad da sus frutos. Mirad lo que le pasó: Mi amiga es una persona buena y de fe, y que como buena cristiana, siempre está solícita para hacer el bien a los demás. Un día estando ella en el supermercado, se encontró de pura casualidad con un matrimonio de ancianos, en que la señora, titubeante e insegura, no era capaz de hacer nada por ella misma, y necesitaba la ayuda del marido para todo. En este encuentro casual, el marido le comentó a mi amiga, el sufrimiento que estaban padeciendo por la incapacidad de su mujer, y por la fuerte depresión que le causaba a ella sentirse inútil. Ella les prometió que rezaría por ellos, y además encargaría a las comunidades religiosas amigas suyas, para que también lo hicieran. Cuál no fue su sorpresa, cuando al cabo de unos días, volvió a encontrarse al encantador matrimonio, pero esta vez con la señora feliz y sonriente. ¡Dios había escuchado sus oraciones! Yo soy de las personas que creen en los milagros, y en esta ocasión veo uno y muy grande. Dios no se cansa de repetirnos que "al que pide se le dará". Creo que valdrá este caso, como un botón de muestra, para confiar en el poder de la oración de intercesión. No sólo debemos pedir por nuestras cosas. Olvidémonos de nosotros y de nuestros problemas, y pidamos por los demás, porque desde ese desprendimiento, Dios, nos dará lo que le pedimos, y también lo que no le hemos pedido, pero Él sabe que necesitamos. 
 Ciao.

1 comentario:

Anaroski dijo...

Estimada Lourdes:
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es más cuántos más seamos más fuerza tendrá nuestra oración. Aprovecho este comentario para pedirte que me ayudes a difundir el problema que actualemnte tienen las HERMANAS DE LA CARIDAD DE CÁDIZ, necesitan urgentemente 30.000 €, a ver si podemos aportar nuestro granito de arena en tan buen fin, ya que con su comedor dan de comer a más de 70 indigentes a diario, y alimentan a una veintena de familias a la semana, Ayudemos a las HERMANAS DE LA CARIDAD, y que mejor forma de empezar que con la oración.