martes, 14 de julio de 2009
Escuchar a Dios
En un diálogo entre Juana de Arco y el Rey de Francia; el monarca pregunta:
- ¿Por qué las voces del cielo te llegan a ti que eres una ignorante campesina y no a mí?
- A tus oídos también llegan las voces del cielo pero es que no haces silencio para escucharlas ni dedicas tiempo para meditarlas por eso no alcanzan a llegar a tu alma, respondió la Santa.
En un mundo tan convulsionado y lleno de tantos ruidos externos, es difícil hacer silencio.
Como difícil es encontrar un lugar y tiempo para la meditación, la reflexión y la contemplación.
Solamente cuando hay silencio y capacidad se escucha, sólo entonces estaremos listos para tener una experiencia íntima con el Señor.
Ciao.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario