Hoy quiero dedicar este post a todas las mujeres, aunque puede valer también para todos los hombres, porque todos llevamos un diamante en nuestro interior. Es un pequeño ejercicio de visualización, para descubrir todo lo que valemos, a pesar de que encontraremos muchas cosas que no nos gusten de nosotros.
Será como una pequeña imperfección en el diamante, pero que no por ello, deja de ser una piedra preciosa. A veces resulta difícil conocer y aceptar los diversos aspectos de nosotras mismas. A menudo hay partes de nosotras que queremos ignorar o rechazar.
Aceptar verdaderamente todas las partes de nosotras mismas tal como somos, nos permite crear un clima en el que puede tener lugar una transformación.
Una forma de pensar en nosotras mismas es, considerarnos como diamantes, dotadas de numerosas facetas destinadas a reflejar la luz hacia los demás.
Cada una de nosotras es un diamante único y especial. No hay nadie igual a nosotras. Al ser nuestras mejores amigas, necesitamos explorar todas nuestras facetas y valorarnos con realismo, al observar cada uno de los aspectos de nuestro ser.
Cada faceta, por oscura que pueda parecer, reflejará la luz con claridad cuando esté completamente limpia de viejas heridas, creencias y pautas.
Se necesita tener una gran paciencia y valor para celebrar aquellas facetas que reflejan libremente la luz de nuestro yo superior, y para empezar a curar suavemente aquellas otras que han sido negadas porque se han visto nubladas y obstruidas.
Para contribuir a interiorizar el símbolo de ti misma como un diamante, cierra suavemente los ojos e imagina que te encuentras al borde de un lago.
La superficie está absolutamente en calma, como un espejo y te reflejas en él. Un pequeño punto de luz empieza a reflejarse a partir del agua y pronto se transforma en una luminosidad hermosa y suave, como si miles de limpios diamantes bailarán sobre la superficie del lago. Mira la luz que se expande para incluirte a ti.
Siéntete a ti misma y todo el lago como un solo y enorme diamante que refleja la luz y el amor a tu alrededor, hasta que abarque a tu familia, tus amigos y finalmente, a todo el mundo, en su globalidad.
Ciao.
No hay comentarios:
Publicar un comentario