sábado, 12 de diciembre de 2009

El Juramento Hipocrático


El Juramento Hipocrático, es el antiguo juramento (alrededor del año 400 A.C.), realizado por los médicos en su ceremonia de graduación.
Este código se atribuye a Hipócrates, médico griego considerado por muchos el padre de la medicina.
Como código de comportamiento y práctica prohíbe a los médicos, en su forma original, la realización de abortos, eutanasia o cirugía; se exige también promesa de no mantener relaciones sexuales con los pacientes y guardar secreto profesional de las confidencias que éstos hagan.
Los preceptos del Juramento Hipocrático han constituido el fundamento de toda ética médica a través de los siglos.

Hay juramentos alternativos y actualizados, como es el que en la Declaración de Ginebra se adoptó en 1948 en la segunda asamblea general de la Asociación Médica Mundial, y que dice esto:
Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad;
Otorgar a mis maestros el respeto y la gratitud que merecen;
Ejercer mi profesión dignamente y a conciencia;
Velar solícitamente, y ante todo, por la salud de mi paciente;
Guardar y respetar el secreto profesional;
Mantener incólume, por todos los medios a mi alcance, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica;
Considerar como hermanos a mis colegas;
Hacer caso omiso de credos políticos y religiosos, nacionalidades, razas, rangos sociales y económicos, evitando que se interpongan entre mis servicios profesionales y mi paciente;
Mantener sumo respeto por la vida humana, desde el momento mismo de la concepción; y no utilizar -ni incluso por amenaza- mis conocimientos médicos para contravenir las leyes de la humanidad.
Solemne y espontáneamente, bajo mi palabra de honor, prometo cumplir lo antedicho.

No sé si alguno de vosotros habría leído antes este juramento o el antiguo, que difiere un poco de esta versión actualizada, aunque cambia poco la esencia y el propósito.
Pero el que yo traiga hoy este texto, es que, desde ayer estoy dándole vueltas a la cabeza, ante la obligatoriedad de enseñar a los sanitarios a practicar el aborto dentro de su carrera como nueva asignatura.
Gracias a Dios ya he visto noticias en la prensa de hoy de manifestaciones de estudiantes de medicina y enfermería, negándose a estudiar dicha asignatura.
Pero lo que me ha llevado a buscar el Juramento es que después de leer este texto y meditarlo, me parece tremendo que profesionales de la medicina, rompan su juramento, por darle gusto a las normas asesinas de un gobierno que por ir en contra de la vida y del mundo, quieren beneficiar a unos pocos médicos abortistas, y le plante cara a la mayoría de las personas del país donde gobierna.
Según leo también parece ser que ya hay más médicos que se saltan este juramento y no lo hacen, y eso explica el comportamiento que hay en el entorno de la medicina en algunos casos (cada vez más), y que son noticia con demasiada frecuencia últimamente.
Siempre he pensado que la vocación de la medicina y la sanidad, es una profesión totalmente vocacional y admirable, pues desde de servicio desinteresado y altruísta hacia la humanidad velan por nuestra salud para tratar de darnos calidad de vida. Lo que no me entra en la cabeza por mucho que intente ponerme en el pellejo de estos profesionales es, que se hagan médicos, para atentar contra la vida del ser humano, y esta vez contra la vida del ser indefenso e inocente.
El señor Llamazares, es el último en montarse al carro de esta ley, después de haberla apoyado a ultranza, con tal de que los españoles veamos que sigue vivo y que es importante dentro de su partido, y si esta campaña asesina le da notoriedad, le valdrá para tener unos pocos votos más en las próximas elecciones.
Triste postura ésta, la de una persona que es médico de profesión (titulado en Cuba, claro).
Ante estas noticias aterradoras por el ritmo meteórico que ha tomado este gobierno para colarnos la dichosa ley, tendremos que seguir con nuestras protestas, para si no podemos pararla, al menos nos quedaremos con la conciencia de haber hecho todo lo que hemos podido.

Ciao.







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