
Óyeme,
Estoy aquí, tan pequeñito, tan indefenso, estoy en ti.
Junto a tu sangre, en nueve lunas, si es que me dejas voy a latir.
Pero he escuchado que no es posible, que a este mundo venga a vivir.
Que en un momento manos expertas harán la nada de mi existir.
Sé que no quieres pensarlo mucho, pues si lo piensas jamás podrás tronchar la llama en ti prendida y emocionada me llevarás.
Yo te comprendo sé que si llego no se harán cosas que están primero: Un dormitorio por construir, faltará el tiempo, no habrá dinero, ¡Muchos problemas! ¡Todo por mí!.
Pero te pido, casi te ruego: ¡Dame la gracia de Dios, VIVIR!
Yo te prometo dulces sonrisas y fortaleza para seguir.
(Elsa Edith Tébere 1974)
Ciao.
No hay comentarios:
Publicar un comentario