jueves, 15 de enero de 2015

7 errores paternales que impedirán a tus hijos ser los líderes del futuro



Es muy común que a veces los padres intenten ayudar a sus hijos en todo lo que ellos hacen, pero inconscientemente, por el mismo desconocimiento, utilizan métodos poco apropiados de educación, no siendo la mejor forma para potenciar el liderazgo en ellos.

El Dr. Tim Elmore.
Él es el fundador y presidente de la organización "Growing Leaders" que hacen un intento por ayudar a los jóvenes a convertirse en los nuevos líderes de este mundo.
Elmore ha escrito también varios libros, y en unos de ellos conocido como: "Artificial Maturity: Helping Kids Meet the Challenges of Becoming Authentic Adults" habla sobre los errores fundamentales que se deben evitar a la hora de ser padre, para que sus hijos puedan llegar a convertirse en buenos líderes.

A continuación las 7 conductas a evitar:

1. Predicar sin el ejemplo
Los niños aprenden de lo que les dices, pero sobre todo de lo que ven. Si les dices que dejen de estar todo el tiempo con el celular, pero te ven a ti, difícilmente harán caso, porque ellos quieren ser como su padre y su madre, y aprenden sobre todo por lo que observan.
Cualquier cosa que les pidas, necesitas darles ejemplo, como los hábitos del trabajo, el orden, la sinceridad, la alegría o la actitud positiva.

2. Evitar a toda costa que los niños vivan riesgos
Muchos padres protegen demasiado a los hijos, y según explica Elmore evitar a toda costa que experimenten el riesgo no les ayuda, ya que la vida tiene riesgos, y si bien los niños, sobre todo cuando son pequeños, necesitan seguridad y protección, de forma progresiva es importante que vayan aprendiendo a desarrollar sus propios recursos para enfrentarse al riesgo, la adversidad o el conficto.
Esto les ayudara a ser capaces de asumir riesgos cuando en el futuro quieran crear su propio negocio o liderar equipos de trabajo.

3. Confundir talento con madurez
Hay niños prodigio, algunos con notas excelentes o con mucha capacidad para hacer amigos. Por mucho talento que tenga tu hijo, es probable que haya áreas donde no esté educado y necesite seguir trabajando para mejorar.
Si es muy hábil con los números, recuerda que también necesitará madurar emocionalmente y si es un genio de las relaciones sociales, recuerda que también necesitará disciplina.

4. Rescatar demasiado pronto
Los niños que son rescatados rápidamente se acostumbran a que sus actos nunca tienen consecuencias negativas, porque lo que observan es que siempre que cometen un error se soluciona pronto y sin su esfuerzo.
Esto es lo más opuesto a la vida real y al día a día de cualquier líder, que constantemente se enfrenta a perdidas o conflictos a partir de sus errores o los de su equipo. Por eso, Elmore recomienda dar espacio a los hijos para que noten las consecuencias de sus fallos y encuentren sus propias soluciones.

5. Mostrar entusiasmo con facilidad
Si además de no recibir las consecuencias de sus errores se acentúan excesivamente los aplausos por sus aciertos, el niño acaba viviendo en una realidad distorsionada de la que es el centro de atención y donde no hay dificultad.
Se recomienda dar reconocimiento a los hijos, pero no en exceso.

6. No contar los errores y las debilidades propias
Muchos padres y madres tienen la falsa creencia que el hijo les querrá o admirará más si nunca les ve fallar, pero el líder que más inspira es aquel que también muestra su vulnerabilidad.
El padre que sólo cuenta sus éxitos hace creer al hijo que es perfecto, y se pasará la vida tratando de serlo también, sin aceptar ni gestionar bien sus fracasos.
Además, con el tiempo es probable que se decepcione al descubrir que su padre tenía errores, así que es mejor que su admiración y afecto desde pequeño se base en una imagen lo más realista y rica posible.

7. Dar una recompensa por cada logro
Igual que el reconocimiento, los regalos y premios deben tener un límite. Hay momentos en que los niños necesitan darse cuenta de que es su responsabilidad hacerlo bien, aunque nadie se alegre por ello ni le premie por hacerlo.
La tarea bien hecha debe ser un premio en sí mismo para que se acostumbre a ser responsable

PildorasdeFe.net

Ciao.

2 comentarios:

José Manuel dijo...

Tienes razón, en los pequeños o grandes errores.
Me gustaría simplemente resaltar que SIEMPRE, todo premios y lecciones o avisos, se hagan con CARIÑO.
La mayoría de los jóvenes, incluso desde niños, se sienten "solos", y no sienten que sean queridos, por encima de errores, fracasos y dificultades.
Todos necesitamos sentirnos queridos para actuar y para actuar bien. Eso es incluso más importante que el ejemplo, porque sin las gafas del amor, ni los ejemplos se ven ni son apreciados.
Un abrazo,
José Manuel

Lourdes Garcia Ruiz de Ojeda dijo...

Totalmente de acuerdo contigo José Manuel. El cariño y la dulzura en todo lo que hacemos es esencial para que lo que decimos y hacemos sea creíble.
Como decía san Francisco de Sales: “Se cazan más moscas con una gota de miel que con un barril de vinagre”.
Un abrazo