jueves, 19 de febrero de 2015

Historia de la tradición y significado del Miércoles de Ceniza



Cada año, tal día como ayer nos acercamos a nuestras Iglesias a recibir la Ceniza. Ayer comenzó oficialmente y para nosotros los católicos la Cuaresma y ayer muchos de nosotros seguimos la tradición que nos inculcaron nuestras familias acudiendo a misa y recordando a través de este acto de imposición, que comenzamos un nuevo tiempo de arrepentimiento, sacrificio y austeridad.
Seguramente muchos de vosotros sabréis de adónde viene la tradición de la imposición de la Ceniza en la Iglesia, pero siempre es bueno recordar, el porqué de nuestras costumbres, para así acudir a la Iglesia conscientes de lo que significa esta acción.

Un poco de Historia:

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial".
Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.
Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad.
Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
Feliz Miércoles de Ceniza.

Ciao.

2 comentarios:

gosspi dijo...

Que bien lo explicas Lordes
Feliz Cuaresma!! este año voy detras de Jesus con su madre y sin grandes planes...abandonada a lo que ellos quieran de mi! y sabes?la Paz que esta ectitud me dá es mi mayor fortaleza!! un beso

Lourdes Garcia Ruiz de Ojeda dijo...

Un beso guapa y que al llegar la Pascua todos hayamos nuestro propósito de resucitar con Jesús.