viernes, 11 de marzo de 2022

Apocalíptica

Sí, es verdad que el cielo calla.

Y cuando habla, atruena.

Es verdad que el frío se ha instalado entre nosotros.

Que el llanto no encuentra albergue.

Que la dureza tiñe relaciones y miradas.

Es verdad que andamos extraviados, entre espejismos y reflejos.

Que el prójimo se aleja.

Que la risa se ha vuelto un bien escaso.

Que se acaba el vino, y no hay milagros.

Es verdad que la furia campa a sus anchas por palabras y gestos.

Nos vamos doblando, encerrando en la prisión interior, y miramos la llave con desprecio.

Hace falta, más que nunca,  creerte.

Necesitamos  que desanudes las esperanzas.

Queremos confiar en que es posible abandonar la estridencia y sabernos hermanos.

José María Rodríguez Olaizola, SJ

Ciao.

 

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