Antes del fuego de artificio.
Antes de la proclama estruendosa.
Antes de multiplicar la historia en ecos y leyendas.
Antes del relato épico y la adhesión repentina.
Antes del entusiasmo súbito y el compromiso vehemente hace falta silencio.
Que sea oración búsqueda y espera.
Hasta comprender la luz que rompe las sombras.
Hasta encontrar el modo de compartir la buena noticia.
Hasta entender lo ocurrido más allá de lo aparente.
Y cuando llegue el momento de hablar las palabras serán puente, las promesas, alianza, y la vida entera hablará del amor con que un Dios nos envuelve.
José María Rodríguez Olaizola, SJ
Ciao.

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