lunes, 11 de mayo de 2026

Desde el seno materno

A veces no percibo la belleza del barro.

Lo veo quebradizo.

Cada cacharro resulta tosco, frágil o áspero.

Me parece impensable que pueda ser recipiente de ideas, historias, sabiduría, perdón, amores, verdad, profecía, paciencia o consuelo.

Pero Tú lo ves todo distinto.

Maginaste, creíste en nosotros y lo posible se puso en marcha.

Modelaste el barro, creaste algo hermoso.

Miraste el resultado, contento, adivinando tantas posibilidades en la obra de tus manos.

Enséñame a creer.

José María R. Olaizola, SJ

Ciao.

 

No hay comentarios: