miércoles, 17 de junio de 2026

Ese intento de agradar

A veces inventamos excusas para no incomodar, para no quedar mal, para sostener una imagen amable aunque por dentro estemos agotados, sin ganas o simplemente necesitando elegirnos.

Y en ese intento de agradar, terminamos diciendo “no puedo” cuando en realidad lo más honesto sería decir “no quiero”.

No querer también es válido.

 No todo tiene que justificarse con cansancio, enfermedad o compromisos importantes para ser respetado.

Hay días en los que uno simplemente no tiene energía para ciertos lugares, ciertas personas o ciertas dinámicas… Y reconocerlo también es salud emocional.

La coherencia empieza cuando dejamos de traicionarnos para encajar. 

Cuando entendemos que decir “no” no nos vuelve egoístas, sino más sinceros con nosotros mismos y con los demás.

Ciao.

 

No hay comentarios: