jueves, 19 de julio de 2007

Aprender algo nuevo cada día


Las ganas de saber cada día más, de adquirir nuevos conocimientos, (sea a la edad que sea), es algo digno de alabanza de la persona que lo intenta.
Cuando alguien está queriendo aprender más, investigando, preguntando, etc. está demostrando que está viva y llena de ilusiones y nos dice con su manera de actuar que no se conforma con los conocimientos ya aprendidos y que aún le quedan ganas de saber más.
Muchas personas piensan, que por haber vivido un número elevado de años, ya lo tienen todo aprendido ¡Total para qué saber más!
Me da pena escuchar a esas personas, pues veo en ellas el abandono, que han perdido ya la ilusión que da la juventud por saber y conocer cosas nuevas, de enterarse del porqué de las cosas, y sobre todo de acercarse a los demás para descubrir nuevos valores y a conocerlos mejor.
Cada año que cumplimos es un año más de experiencia, pero también, cada año, nos va marcando un nuevo ritmo de vida. Cuando más mayores nos hacemos, tenemos más tiempo libre para nosotros mismos. Los hijos ya van creciendo, y no necesitan tanta nuestra atención. Cada vez son más independientes. Nosotros acogiéndonos a esa inactividad, nos vamos abandonando, y pensamos que ya no podemos hacer nada más. Que es la hora de sentarnos a esperar la muerte. No amigos. Los años que Dios nos tenga guardados, debemos pasarlos activos, aprendiendo y disfrutando de esa sabiduría.
Leamos, apuntémonos a cursos, hagamos manualidades, gimnasia o dediquemos nuestro tiempo libre a visitar a otras personas que necesitan de nuestra compañía.
De todo y de todos se aprende, pero si nosotros no tenemos interés, ni el mejor de los maestros nos podrá enseñar nada nuevo.
¡Ánimo! y que nunca perdáis la ilusión de aprender cosas nuevas.

Ciao.

No hay comentarios: