
Ya hay demasiado fango en el sendero, no lo amontonemos más.
Es ingrata tarea el hacer resbalar a los demás.
Ya hay demasiado barro por la vida para que nosotros echemos más.
Seamos nosotros de los que aparten ese barro para no salpicar a los demás.
Ya hay demasiadas sombras por el mundo, ya no le pongamos más.
Hagamos que nuestra vida sea tan clara y luminosa que evitemos tropezar a los demás.
Hay tanta podredumbre dondequiera que no es justo que nosotros la aumentemos más. Saquemos nuestra pureza sin temores, y entonces viviremos …
Ciao.
1 comentario:
Basta haberse sentido alguna vez hundidos en el barro para conocer la sensación de hastío y basura. La dificultad de seguir adelante. Luchemos para ser el agua que quita el barro de los demás. Un abrazo.
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