lunes, 14 de diciembre de 2009

El fango


Ya hay demasiado fango en el sendero, no lo amontonemos más.
Es ingrata tarea el hacer resbalar a los demás.


Ya hay demasiado barro por la vida para que nosotros echemos más.

Seamos nosotros de los que aparten ese barro para no salpicar a los demás.

Ya hay demasiadas sombras por el mundo, ya no le pongamos más.

Hagamos que nuestra vida sea tan clara y luminosa que evitemos tropezar a los demás.


Hay tanta podredumbre dondequiera que no es justo que nosotros la aumentemos más.
Saquemos nuestra pureza sin temores, y entonces viviremos …

Ciao.

1 comentario:

Angelo dijo...

Basta haberse sentido alguna vez hundidos en el barro para conocer la sensación de hastío y basura. La dificultad de seguir adelante. Luchemos para ser el agua que quita el barro de los demás. Un abrazo.