
Querido Pepe: Perdona que te tutee, pero eres ya casi como de la casa. Verás que no digo como de la familia, porque como decimos por mi tierra "no nos tocamos na", pero si eres como de la casa, porque últimamente estás a todas horas en las televisiones y radios y portales de Internet.
Hoy me dirijo a ti, porque, como hice hace ya algún tiempo que les escribí a algunos miembros de ese gobierno de España al que tu adoras, y últimamente a tu presidente Zp, y hoy te ha tocado a ti, porque tengo que decirte algunas cosillas.
La primera es, que hay que ver lo guapo que estabas en esta foto, el día que tu hija Amelia se casó, por la Iglesia, por supuesto y como Dios manda, y lo orgulloso que estabas tu, con cumplir con los preceptos que manda la Santa Madre Iglesia, en cuanto a los católicos que quieren contraer matrimonio, llevando a tu hija ante al Altar de Dios, para que Él selle ese Sacramento.
¡Menuda boda y menudos compadres, eh!
Pero lo que hoy quiero decirte, no tiene nada que ver con la boda de tu hija, que no tiene la pobre culpa de tener el padre que tiene.
Lo que yo vengo a reprocharte hoy es tu cobardía respecto a tu postura ante las leyes o proyectos de ley, que tu gobierno, está dictando con relación a todo lo que afecta a la libertad religiosa, a la cultura de la vida, y a la nueva normativa de ley de enseñanza de la Religión, en contra de esa polémica asignatura que os inventasteis, la tan traída y llevada "Educación para la ciudadanía".
Querido Pepe: Se te llena la boca de catolicidad, cuando hablas de ti y de tu Dios. No seré yo la que te diga a ti, lo que ser católico lleva consigo, porque estoy segura de que tu lo sabes de sobra, pero permíteme recordártelo, por si se te ha ido de la cabeza por el exceso de trabajo.
Ser católico es seguir a Dios, seguir sus mandatos, cumplir con sus Mandamientos, y defenderle contra viento y marea, aunque algunas veces cueste trabajo, desde nuestra condición humana, y que la mayoría veces es débil y pecadora.
Ser católico es luchar por la vida del ser humano desde su comienzo hasta el final, defender los principios que nuestra Santa Madre Iglesia nos manda, y que nuestro querido Papa, como máxima autoridad eclesiástica y los Obispos y sacerdotes, nos recuerdan en cada momento.
Esos Obispos, que tu tanto detestas, y que tanto criticas, cuando te recuerdan que debes ser coherente con tus palabras y tus actos.
Ser católico es proclamar a Dios y Su Palabra, y no permitir que lo aniquilen de un plumazo una serie de laicistas transnochados y resentidos.
Querido Pepe: Tu cobardía ante diferentes actitudes morales es evidente, y no soy la única que te lo dice y lo ha notado, lo sé y tu también lo sabes.
Esa cobardía que se refleja en tu cara cuando los periodistas te hacen alguna pregunta referente a alguna ley anti religiosa, y que cambia su rictus, de amable, el que tu normalmente tienes, a una cara que se tensa y se pone "en guardia", mientras piensa qué respuesta va a dar que sea válida, para quedar bien con Dios y con ZP.
Esa cobardía que se refleja en tu cara cuando los periodistas te hacen alguna pregunta referente a alguna ley anti religiosa, y que cambia su rictus, de amable, el que tu normalmente tienes, a una cara que se tensa y se pone "en guardia", mientras piensa qué respuesta va a dar que sea válida, para quedar bien con Dios y con ZP.
Te diré que esas respuestas que das la mayoría de las veces, y que se suelen salir "por los cerros de Úbeda", ya no nos convencen a casi nadie. No sé si a tu jefe de filas lo pondrá contento, seguro que sí, porque ve en ti una fidelidad ciega, pero a la mayoría de los mortales, nos repatea ver tu fariseísmo, que con una mano sirves a Dios, y con la otra le haces una caricia a este socialismo dictatorial y fanático, que pretende sacar todos los fantasmas de tu querido presidente, y descargar en el resto de España, su resentimiento y sus frustraciones, con esa política radical y dictadora.
Querido Pepe: hasta ahora me caías simpático, tengo que decírtelo sin vergüenza, pero desde hace algún tiempo, cada vez que te veo o te escucho, se me revuelven las tripas, y me hace sentir impotencia y repulsa, ante tu comportamiento.
Sé que eres consciente que estás creando una gran animadversión a todos los que nos gusta escribir, (profesionales y aficionados), para que vertamos sobre ti ríos de tinta, y me imagino que todavía nos queda mucho por opinar, pero eso hace ser un personaje público, que pide respeto para sí, y que cada día se lo está faltando, a miles de personas que como yo, piensan que no se pueden poner una vela a Dios, y otra al diablo.
No se puede atacar a base de "pullitas" cada vez que hablas ante un micrófono. ¿Como es que La Iglesia, quiere imponer lo de los Crucifijos? ¿Te has dado cuenta cuántos llevamos la Cruz en nuestro cuello, y no nos avergonzamos? ¿Cuantos Crucifijos tienes en tu casa? ¿Te molesta ver a Jesús así? Pues te recuerdo que si Él murió, lo hizo por ti y por mí. Para que nuestros múltiples pecados sean perdonados por la muerte de una persona Justa.
Otra cosa, querido Pepe: ¿A que Iglesia te refieres? ¿Al Papa, a los Obispos, a los Sacerdotes y Religiosos? Deberías saber que la Iglesia, como institución la formamos todos los bautizados, osea, tu y yo. La Iglesia, esa que hablas con tanto desprecio cuando con la claridad que la caracteriza habla, es "nuestra familia", es la Madre que acoge a sus hijos, para darles consuelo y perdón, y pienso yo, que a ninguno de nosotros, se nos ocurriría hablar mal de nuestra madre ¿No? Pues tu con tus declaraciones está diciendo que tu Madre es mala, que no tiene razón, y que sepas que le estás haciendo mucho daño.
Decías ayer en una entrevista en tv, que escuchas a los que discrepan contigo. Sabia medida, pero creo que últimamente no lo haces mucho, porque a los que discrepamos contigo, nos tienes en pie de guerra, porque no comprendemos ni tu incoherencia ni tu cobardía.
También decías en esa entrevista que tienes una "actividad honrosa". Ciertamente lo es, pero sería mucho más, si cada uno que se dedica a la política, defendiera los intereses de los que los han votado, y no los suyos propios.
Hazme caso, Pepe. Haz caso lo que el pueblo llano te dice, y de paso se lo cuentas a tu jefe de filas, para que descargue en su casa, o sea en la Moncloa, la mala leche que tiene habitualmente, y deje de fastidiarnos a los pobres españolitos con sus inventos e improvisaciones.
No se puede atacar a base de "pullitas" cada vez que hablas ante un micrófono. ¿Como es que La Iglesia, quiere imponer lo de los Crucifijos? ¿Te has dado cuenta cuántos llevamos la Cruz en nuestro cuello, y no nos avergonzamos? ¿Cuantos Crucifijos tienes en tu casa? ¿Te molesta ver a Jesús así? Pues te recuerdo que si Él murió, lo hizo por ti y por mí. Para que nuestros múltiples pecados sean perdonados por la muerte de una persona Justa.
Otra cosa, querido Pepe: ¿A que Iglesia te refieres? ¿Al Papa, a los Obispos, a los Sacerdotes y Religiosos? Deberías saber que la Iglesia, como institución la formamos todos los bautizados, osea, tu y yo. La Iglesia, esa que hablas con tanto desprecio cuando con la claridad que la caracteriza habla, es "nuestra familia", es la Madre que acoge a sus hijos, para darles consuelo y perdón, y pienso yo, que a ninguno de nosotros, se nos ocurriría hablar mal de nuestra madre ¿No? Pues tu con tus declaraciones está diciendo que tu Madre es mala, que no tiene razón, y que sepas que le estás haciendo mucho daño.
Decías ayer en una entrevista en tv, que escuchas a los que discrepan contigo. Sabia medida, pero creo que últimamente no lo haces mucho, porque a los que discrepamos contigo, nos tienes en pie de guerra, porque no comprendemos ni tu incoherencia ni tu cobardía.
También decías en esa entrevista que tienes una "actividad honrosa". Ciertamente lo es, pero sería mucho más, si cada uno que se dedica a la política, defendiera los intereses de los que los han votado, y no los suyos propios.
Hazme caso, Pepe. Haz caso lo que el pueblo llano te dice, y de paso se lo cuentas a tu jefe de filas, para que descargue en su casa, o sea en la Moncloa, la mala leche que tiene habitualmente, y deje de fastidiarnos a los pobres españolitos con sus inventos e improvisaciones.
Si llegas a leer esta carta algún día, medita lo que te pongo, porque te lo digo desde el más respetuoso cariño.
Ciao.
1 comentario:
vitado y tengo un hueco leo la carta. Un 10. Espero que le llegue. Y se de cuenta que el cargo que ocupa es temporal y se juega toda una eternidad.Un beso y gracias por tus palabras de hoy.Aun no me he acostado desde que salí de trabajar esta mañana (trabajo de noche)
Publicar un comentario