martes, 11 de mayo de 2010

Oración por las madres


El mejor regalo de un hijo es estregarse a sí mismo tal y como una madre se entrega por uno. Solo el amor de Dios es comparado con el de una madre.

Pedir a Dios por nuestras madres es una acción que no solo debemos hacerla un día específico, ya que ellas le debemos la vida misma.
Rezar por la defensa de la maternidad, y extender su grandeza por todas partes, es un deber que todos tenemos, ahora más que nunca, cuando la Ley del aborto, la píldora del día después, y los demás medios abortivos, están cada día en nuestras casas, por la noticias que desde el gobierno nos mandan, para hacernos ver lo que "ellos quieren que veamos", sabiendo que lo que tratan de imponernos es, que nos hagamos cómplices de sus métodos asesinos.
Ya hemos visto en la crónica que os dejaba ayer el mi post, que nada de lo que intentan verdernos es verdad. No hay mayor crimen que el aborto, y las secuelas que deja en la mujer, desde todos los aspectos son tan importantes, que no se atreven ni a nombrarlas, porque se le caería toda su teoría sobre lo "NATURAL Y NORMAL" que es practicar un aborto en la mujer.
Hoy os dejo una preciosa oración que mi amiga Laura Nava y su marido César, me dejaron ayer en mi muro de Facebook.
Me viene "como anillo al dedo", como se suele decir, porque una vez que ya hemos defendido la VIDA, ahora es nuestra obligación rezar por ella, y por todas las madres que la regalan.

Utilizad esta oración para bendecir a vuestra madre, y a todas las madres del mundo. Que la Virgen María, proteja la vida de todas las mujeres valientes, que un día decidieron traer a sus hijos al mundo, y para que las que dudan de tenerlo, o se plantean matarlo, sientan la mano de la Madre, que las ayuda, para seguir con valentía con su proyecto de donación de la vida.

Oremos:

Amado Señor, en tu palabra, nos enseñaste a honrar a nuestras madres. En este día tan especial, te damos gracias y oramos por todas las madres.
Acompáñalas en todo momento. Pon en cada madre el amor y conocimiento de Dios para que se lo enseñen a sus hijos e hijas, ya que no hay mejor herencia para un hijo o hija que la de fe y esperanza en las promesas de Jesucristo.
Bendice a las madres cuyos hijos/as están lejos en este día.
Anímalas en la ausencia. Si la distancia causa tristeza, haz que los corazones se unan por el amor de Jesucristo. Amén.

Ciao.

2 comentarios:

Angelo dijo...

Toda petición al Señor por ellas es un acto de amor de hijos. Que todas las madres tengan quien recen por ellas.
Un beso

lojeda dijo...

Gracias amigo. Un besazo y gracias por tu visita.