jueves, 8 de enero de 2015

Papa Francisco denuncia: Las siete nuevas formas de esclavitud



Denuncia el Papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial para la Paz que todavía hay millones de personas (niños, hombres y mujeres de todas las edades) privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones de esclavitud.

Estos son las siete nuevas formas de esclavitud que el Papa describe:

1.- Los trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos desde el trabajo doméstico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la minería.

2.- Los emigrantes que, en su dramático viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa física y sexualmente.

3.- Los que se ven obligados a la clandestinidad por diferentes motivos sociales, políticos y económicos, y en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, en el trabajo esclavo.

4.-Los obligados a ejercer la prostitución, entre las que hay muchos menores, y en los esclavos y esclavas sexuales.

5.- Las mujeres obligadas a casarse, en aquellas que son vendidas con vistas al matrimonio o en las entregadas en sucesión.

6.- Los niños y adultos que son víctimas del tráfico y comercialización para la extracción de órganos,

7.- Los reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producción o venta de drogas, o para formas encubiertas de adopción internacional.

Todos estos hombres, mujeres, y sobre todo niños, han tenido o tienen padres, y en todo caso, tienen derecho a una familia, donde ser libres, donde ser respetados, donde ser amados por lo que son, no por el provecho, siempre indigno, pero a veces incluso lacerante, con el que las nuevas formas de esclavitud los utiliza como mera mercancía que puede comprarse o venderse, mantenerse o destruirse.
¿Pero que lugar ocupan estos hermanos nuestros, estos hijos de Dios, en la conciencia de los cristianos que vivimos en países en los que no es que no haya esclavitud, sino que los esclavos son “los otros”, los que vienen de fuera?

He visto a católicos comprometidos salir a las calles a protestar por el derecho de los no nacidos, o por la defensa de la identidad del matrimonio o por el derecho a educar a sus hijos. Todas ellas causas muy nobles, y hasta urgentes en medio de esta cultura del relativismo, en estas sociedades occidentales hipócritas.
Pero no he visto, fuera del aula del Sínodo de las familias, en el debate eclesial sobre la familia, y en las manifestaciones de la sociedad civil a favor de la familia, ninguna referencia las familias empobrecidas, a las familias de los emigrantes maltratados, o al derecho a una familia de los esclavos. Me temo que no estamos en la honda del Papa.

MANUEL Mª BRU 

http://www.aleteia.org/es

Ciao.

2 comentarios:

gosspi dijo...

Tenemos un Papa sencillo que no tiene miedo a decir la Verdad...y esto es un tesoro para la Iglesia.

Solo desde la Gracia se ven nuestras esclavitudes..y se aceptan desde la humildad...Creo que desde nuestro lugar podemos luchar seriamente contra estas ataduras y Liberar a tantas personas por medio de la oracion y viviendo en el Voluntad de Dios!!
Un abrazo Lourdes!!

Lourdes Garcia Ruiz de Ojeda dijo...

Tenemos que aprender de nuestro Papa para no tener miedo al declarar nuestras creencias siendo valientes como él lo es.
Un beso guapa y feliz año nuevo.