viernes, 7 de diciembre de 2018

La vida, una espera activa


Toda nuestra vida está llamada a ser una espera activa. Esto abarca la totalidad de nuestros tiempos: Los de consolación y los de desolación; los de paz y los de ansiedad; los de trabajar y rendir y los de vacaciones; los de felicidad y los de angustia.
Encontrarnos con Dios no es para cuando estamos bien o estamos mal, es para todo momento.
No para vivir siempre igual (cosa que parece imposible), sino para que todo lo que vivamos pueda ser bendecido por Dios.
Que el deseo y la confianza que caracterizan a la espera activa nos movilicen y sostengan en cada situación.

Ciao.

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