«Alégrate conmigo», dice el amigo.
No se reserva, cicatero, sus noticias.
No escatima.
No esconde, celoso, sus motivos de júbilo, para brindar a solas, inalcanzable, hierático, encerrado en un fortín interior.
Y tú te alegras.
Disfrutas sus fiestas, que se hacen tuyas.
Celebras su dicha, bailas por dentro con esa música que comparte.
Sonríes, abrazas, aplaudes, cantas.
Porque el amor comparte los días y las noches, las risas y el drama.
José María R. Olaizola, SJ
Ciao.

No hay comentarios:
Publicar un comentario