viernes, 31 de enero de 2020
Curriculum de Jesucristo
Yo nunca leí algo al respecto de Jesús tan resumido, breve y correcto, tan inspirador, tan emocionante... Léelo pues te encantará:
* Nombre: ¡JESUCRISTO!
* Grado: ¡HIJO DE DIOS!
* Maestría: REY DE REYES!
* Doctorado: ¡DUEÑO DEL UNIVERSO!
* Médico auxiliar: ¡ESPÍRITU SANTO!
* Experiencia: ¡CAUSAS IMPOSIBLES!
* Atención : 24 HORAS.
* Especialidad: ¡REALIZAR MILAGROS!
* Instrumento: ¡FE!
* Su favor: ¡LA GRACIA!
* No publicó libros, pero Él es la parte más importante del más vendido en el mundo : LA BIBLIA
* Dolencias que cura: ¡TODAS!
* Precio del tratamiento: CONFIANZA EN ÉL
* Su garantía: TOTAL
* Consultorio: TU CORAZÓN
¡Que ese médico te visite hoy!
- En química, Él convirtió el agua en vino; (Juan 2-1,11)
- En biología, Él nació sin la concepción normal; (Mateo 1-18,25)
- En física, contradijo a ley de gravedad cuando caminó sobre las aguas y subió a los cielos; (Marcos 6-49,51)
- En economía, Él refutó la ley de la matemática al alimentar 5000 personas con solamente cinco panes y dos pescados, y además hace sobrar 12 cestas llenas. (Mateo 14-17,21)
- En medicina, curó los enfermos y los ciegos sin administrar ninguna dosis de medicamento.
(Mateo 9-19,22 y Juan 9-1,15)
- La historia es contada antes de Él y después de Él... Él es el PRINCIPIO y el FIN...
- Él fue llamado Maravilloso, Consejero, el Príncipe de la Paz, el Rey de Reyes, el Señor de los Señores; (Isaías 9-6)
- La Biblia dice que Él dijo que nadie va al Padre sino por Él. Él es el único camino.
El mayor hombre de la historia:
- JESÚS, Él no tenía siervos, y así mismo lo llamaban Señor.
- No tenía ningún grado de estudio, y así mismo le llamaban Maestro.
- No tenía medicamentos, pero era llamado médico de los médicos.
- Él no tenía ejército, pero los reyes le temían.
- Él no ganó batallas militares, y sin embargo, conquistó al mundo.
- Él no cometió ningún delito, sin embargo fue crucificado.
- Fue enterrado en una tumba, sin embargo, Él vive.
Me siento honrada de servirle a este líder que nos ama. La Fe viene de oír la palabra de Dios.
¡Atrévete a seguirlo!
Ciao.
jueves, 30 de enero de 2020
Humilde defensa de la Asignatura de Religión
Hay que contribuir a los diálogos/debates públicos con argumentos y con sosiego. Así lo hace Alberto Estévez sj
En las últimas semanas la asignatura de Religión que se imparte en los centros ha vuelto a ser noticia; o, más concretamente, ha vuelto a ser noticia el futuro de esta materia.
Pareciera que, en España, la formación de un nuevo gobierno aparejase siempre la apertura de una misteriosa caja de Pandora, de donde se desparramarían algunos de los fantasmas que la sociedad española lleva arrastrando desde hace ya no pocas décadas.
Uno de ellos, ¡Cómo no!, es la conveniencia de impartir la asignatura de Religión en las aulas. Se podría escribir mucho sobre el tema, y presentar igualmente muchos argumentos de peso a favor o en contra. Sin embargo, todo esto no estaría exento del pesado elemento ideológico que habitualmente condiciona cualquier tipo de debate en nuestro país.
En primer lugar, la Religión no busca hacer proselitismo. Es importante tomar como punto de partida este matiz: No hay que confundir nunca una clase de Religión con la catequesis. Si arrancásemos desde aquí nuestro debate, creo que muchos de esos viejos fantasmas a los que antes hacía referencia se disolverían como un simple azucarillo.
Por otro lado, no podemos negar la importancia que ha tenido el hecho religioso no ya en la historia occidental, de la que somos herederos directos, sino en la propia concepción existencial del hombre, siempre errante a través del tiempo, de la historia y de los siglos, eterno buscador del sentido de su vida.
La asignatura de Religión es un instrumento tan válido como eficaz para explicar al alumnado como a través del estudio, la literatura, la arquitectura, la música, es decir, cómo por medio de la cultura el hombre ha querido expresar esa búsqueda de lo trascendente, yendo más allá de lo material, y dando un salto hacia aquello que ni siquiera nuestra condición limitada puede pronunciar, aunque casi lo esté rozando con la yema de los dedos.
En efecto, el sentido religioso del hombre se halla presente, nos guste o no, en algunos de los momentos clave de la historia de la humanidad. Nadie puede negar que la cuestión de Dios ha ocupado un tiempo precioso en el esfuerzo pensante de tantos y tantos filósofos, que han intentado explicar lo que somos hoy; o que algunas de las más maravillosas obras de arte, como las catedrales que salpican nuestra cultura, se idearon y edificaron con la sed de las piedras vivas que somos todos y cada uno de nosotros, y que esconden un anhelo por llegar a lo imposible.
En este sentido, un breve paseo por algunas de las pinacotecas más deslumbrantes del mundo sirven para darse cuenta del temblor religioso que ha deslumbrado a algunos de los mayores artistas de todos los tiempos.
Ni qué decir de aquellas composiciones musicales, como la Pasión según san Mateo de Bach, o las obras de Tomás Luis de Victoria (por citar solo dos maestros entre una ingente marea de ellos), cuya escucha atenta nos continúan asombrando hasta recordar aquel versículo del Salmo 8, «qué es el hombre para que te acuerdes de él», admirados hasta el extremo de esta gran obra que es el caminar del hombre a través de la vida de todos los tiempos, pasados, presentes y futuros.
Solo por esto merece la pena romper una lanza a favor de la enseñanza de la Religión. Evidentemente, sería absolutamente imperdonable dejar escapar esta gran oportunidad educativa de transmitir quiénes somos y qué somos llamados a ser porque, entre otras cosas, condenándola al olvido, nos estaríamos traicionando a nosotros mismos y a nuestra historia.
Alberto Estévez, SJ
Ciao.
miércoles, 29 de enero de 2020
Lo que la muerte nos dice de la vida
Una muerte joven siempre impresiona mucho. Y si además es la de alguien como Kobe Bryant, de golpe provoca reacciones infinitas.
«La muerte parece llegar demasiado pronto». «Las cosas no tenían que ser así». «¿Por qué él?» «No puedo creerlo».
Estupor, negación, enfado, pena… Hoy las redes se llenan de homenajes, de mensajes, de lamentos, de perfiles sobre una figura que deja una huella imborrable en el baloncesto.
Pero este artículo no es sobre Kobe Bryant. Ni sobre el drama de su muerte (más atroz aún pensando que también falleció su hija, aún una adolescente) y varias personas más.
Grande el legado que deja. Y grande la pasión que puso en un deporte con el que hizo disfrutar a muchos.
Pero este artículo es sobre la vida. La vida que todos tenemos. Que terminará con la muerte. Que puede llegar en cualquier momento. La muerte no entiende de títulos, de éxito o fracaso. Y de duración entiende algo, pero no demasiado, porque ninguno tenemos una edad garantizada, salvo la que tenemos en este momento.
No es que debamos vivir asustados, temerosos de un accidente o amenazados por la parca que está esperando tras alguna esquina. No es que la perspectiva de morir, o de perder a quienes amamos, tenga que paralizarnos. Pero sí debería darnos perspectiva.
Para dedicar el tiempo a lo que creemos importante. Para amar de la mejor manera que sepamos. Para encontrar una pasión que llene nuestros días. Para no perder el tiempo en batallas vanas. Para no dejar para «algún día» lo que pensamos que debe ser «cuanto antes». Para llamar más a menudo a nuestros seres queridos. Para decirnos más las cosas buenas. Para preguntarnos, aún con mucho vértigo, si esto es todo o si hay algo más. Para vivir, cada día, sabiendo que puede ser el último.
José María Rodríguez Olaizola, SJ
Ciao.
martes, 28 de enero de 2020
Nuestro peregrinar en la vida
Nuestra vida es un constante peregrinar y creemos que una cuestión esencial de este "ir en camino", radica en poder detenernos, en algún momento para valorar lo que tenemos y lo que Dios nos regala cada día.
Esto no significa que permanezcamos quietos y pasivos. Al contrario, es el germen para tomar nuevas energías en nuestro caminar diario.
El Evangelio nos cuenta varias veces que Jesús en medio de sus muchas actividades, tenía el tiempo (¡Se lo creaba!), para vivir el silencio y para encontrar la intimidad con Dios Padre… Encontraba el tiempo necesario para sentir el camino andado.
Tratemos de contemplar a este Jesús que se detiene a sentir el camino.
Sintamos también nosotros el nuestro, y preguntémonos ahora...
¿Hacia qué lugar me dirijo? ¿Qué agradezco de lo caminado este último tiempo?
Que la gratitud por esta vida que Jesús nos regala, nos siga dando lucidez en cada una de las rutas que transitamos.
Ciao.
lunes, 27 de enero de 2020
Apurar la vida, hasta el fondo
Como un vaso de agua para el sediento, como un abrazo largamente anhelado, como una palabra que viene a romper el silencio....
Hay quien piensa que vivir es cuidarse, encerrarse, como en una urna, conservarse, como el vino en una barrica, sin moverse, sin derramarse… Y quien, en el extremo opuesto, piensa que vivir es hacerlo todo, tenerlo todo, probarlo todo, pero los dos se equivocan.
Tú nos enseñas que vivir es dar la vida. La que tenemos.
Pastoral SJ
Ciao.
domingo, 26 de enero de 2020
Para reflexionar
¿Eres cristiano? ¿Eres creyente? ¿Te consideras parte de la Iglesia? ¿Perteneces incluso a una cofradía que procesiona las imágenes de Cristo y la Virgen María, venerando así el carácter célibe y virginal de uno y otra? ¿Has conocido el amor de Dios que es puro e invita a la pureza de corazón?
Entonces, no lo entiendo. ¿Por qué apoyas las medidas educativas invasivas del nuevo gobierno social-comunista de España? ¿Por qué estás de acuerdo en que a los niños les enseñen en los colegios una moral sexual que va en contra de las virtudes que enseña la Iglesia a la luz de la Palabra de Dios, la virginidad entre otras? ¿Te parece bien que a nuestros hijos les enseñen a masturbarse a temprana edad, y que les animen a probar relaciones con chicos y chicas para reconocer qué es lo que más les gusta? ¿Estás satisfecho con que se invada la libertad de conciencia de cada familia, que se basa en el respeto y el cuidado mutuo de sus seres queridos, sin olvidar que es una medida en contra de la Constitución Española?
Si te reconoces cristiano, creyente y seguidor de Jesucristo, y estás aplaudiendo este modelo educativo, reflexiona. Tienes un cacao en la cabeza y en el corazón bastante grave. Estás cayendo en el postureo más vomitivo, que además peca contra el Amor de Dios.
Jesús Cabello
Ciao
sábado, 25 de enero de 2020
Jugando al ping-pong con la educación
Por más cierto que sea lo que dice Daniel Cuesta Gómez en este artículo, parece que es más entretenido seguir jugando... Y así nos irá en el futuro.
En los últimos días estamos viviendo en España un acalorado debate en torno a la educación. Todos hemos oído hablar de temas como la libertad de los padres para escoger el tipo de educación de sus hijos. Hemos podido escuchar argumentos que defienden acaloradamente de quien es verdaderamente la propiedad de los hijos (de un lado y de otro).
Hemos visto plantear la salida de la religión católica de la escuela, y también la posibilidad de que los padres autoricen o no todas aquellas actividades que crean convenientes y formativas para sus hijos.
Viendo todo esto, no puedo evitar imaginarme un rótulo como esos que salen en series y películas que dice «mientras tanto en las aulas…».
Y es que, mientras en el Congreso se habla acaloradamente, la realidad es que el sistema educativo español sigue estando lleno de debilidades y desigualdades (por mucho que los informes y premios traten de convencernos de lo contrario).
Profesores estresados y agobiados por tener que llevar a cabo un excesivo trabajo burocrático que hace que no puedan dedicar el tiempo que quisieran a la preparación de sus clase y a la corrección.
Alumnos desmotivados, blanditos o desbocados que, refugiándose en un discurso que escuchan en los medios, en realidad defienden la ley del mínimo esfuerzo (la de la adolescencia de toda la vida).
Padres cristianos que querrían proporcionar una educación católica a sus hijos pero no pueden porque el colegio religioso en el que ellos estudiaron no les corresponde por zona.
Padres ateos que eligen colegios cristianos para sus hijos, porque les gusta la preparación que se les da, pero que proponen una especie de 'pin religioso' por el que no autorizan a que sus hijos vayan a misas y actividades de pastoral dentro del horario escolar…
Y es que urge más que nunca una reforma educativa y pedagógica que verdaderamente garantice la libertad y la igualdad de oportunidades para todos. Pero, como sabemos que esto es muy complicado, y que, en estos momentos nadie tiene la mayoría para hacerlo, parece que lo mejor es seguir haciendo el paripé de discutir y discutir, jugando una especie de partido de ping-pong, que saca lo peor de todos y nos divide.
Dani Cuesta, SJ
Ciao.
viernes, 24 de enero de 2020
A ver si quedamos
Seguro que lo has dicho más de una vez en los últimos tiempos. Un "a ver si quedamos..." que enmascara la convicción de que esto no va a ocurrir pronto, porque los ritmos, la agenda, las prisas, las prioridades, la concreción... Así lo describe Alvaro Lobo Arranz
Puede que sea el tamaño de las grandes ciudades, la cultura que valora más el hacer que el estar o una agenda ultracomprimida, pero tengo la impresión de que cada vez es más complicado quedar con las personas.
Somos tan celosos de nuestro tiempo que nos cuesta mucho modificar la rutina cuando conlleva algo de renuncia.
Hay personas con las que conseguir tomar un café resulta más complicado que negociar el Brexit. Si coincide que puedo y no hay nada mejor, bien, si no, patadón arriba y ya se verá… O te adaptas a mí o no hay plan. Y esto empieza a ser generalizado, a mi al menos me pasa bastante.
Nuestra forma de actuar habla de lo que llevamos dentro, en lo profundo. Este modo de vivir que economiza las horas y calcula las relaciones en función del interés denota una paradójica pobreza: No soportamos la gratuidad. Darnos sin esperar nada a cambio. No es cuestión de dinero. Se trata del descentramiento que nos lleva al otro, que tiende puentes y genera vida.
Lo contrario hace que la realidad bascule siempre sobre nuestro ombligo y el virus del egoísmo nos contagia a la vez que estamos encantados de lo bonita que es nuestra vida. La falta de gratuidad nos lleva a ensismismarnos con nuestra propia solitud.
En nuestras latitudes el tiempo es de las cosas más valiosas que tenemos, a veces por encima de la salud y, por supuesto, del dinero. Un bien que se nos da y que muchas veces daríamos media vida por un instante. Es irreversible. No se puede recuperar. Pienso en la gente que marcó mi vida y fueron expertos en regalar su tiempo. Si nuestro uso del tiempo no nos abre a los demás tenemos un serio problema. Regalar tiempo es una forma de querer a las personas.
Ojalá seamos capaces de valorar este bien tan preciado, pero no para cuadrar nuestra agenda perfecta o para alimentar nuestro ego, sino para abrirnos a los demás y entregarlo en aquello que realmente merece la pena.
Álvaro Lobo, SJ
Ciao
jueves, 23 de enero de 2020
Ser generadores del bien
Para vivir esta propuesta debemos empezar con pequeños actos de amor en la vida diaria.
En casa, estar atentos a las cosas simples que podemos hacer unos por los otros, pequeñas gentilezas que, hechas con la intención de amar, pueden generar un clima de armonía en el seno de la familia.
En el trabajo, saludar a todos, empezando por el portero, el personal de limpieza, el compañero que trabaja a nuestro lado. Ofrecer ayuda, interesarnos por su vida y sus preocupaciones.
Ser atentos con los amigos, visitar a algún enfermo, estar presentes en momentos importantes, felicitarlos por sus conquistas.
Es decir, pensar en el otro.
Hasta llegar al punto en que sus preocupaciones son también las nuestras, porque compartimos el camino de la vida lado a lado.
Esta es la comunión verdadera, la comunión de la vida, que nos transforma en generadores de bien
Apolonio Carvalho Nascimento
Ciao.
miércoles, 22 de enero de 2020
Primeros y últimos
Nos descoloca tu lógica de pequeños y grandes, de sabios y necios, de enfermos y sanos.
A los que están al final los adelantas, y a quienes se pavonean, ufanos por su asiento preferente, los mandas a la última fila.
A quienes lucen los galones del cumplimiento y la perfección les ignoras las medallas, mientras aplaudes la dignidad de las cicatrices en historias bien vividas.
Siembras la duda en los soberbios, al tiempo que asientas la verdad de los humildes.
Pasas de largo ante las mansiones bien provistas y te alojas en hogares donde abundan las carencias.
Nos ilumina tu lógica de pequeños y grandes, de sabios y necios, de enfermos y sanos, de primeros y últimos.
José María Rodríguez Olaizola.
Ciao.
martes, 21 de enero de 2020
Mi grupo, mi baluarte donde me pongo a salvo
La tentación de encerrarnos en el grupo de iguales es muy humana, pero cuando se hace a base de enfrentarse con el otro se vuelve terrible. Así lo propone Javier Prieto
La agitación política de las últimas semanas llena las noticias y las conversaciones de «ismos», sufijo con el que solemos designar aquellas posiciones extremas o sesgadas que lejos de buscar lo común se resguardan escorándose en determinadas ideas o prácticas.
Esta corriente, cada vez más común, es una de las causas del ambiente de crispación social en el que nos movemos y responde en muchos casos a un creciente sentimiento de inseguridad. Las ideas, los símbolos, los consensos sociales, las instituciones se tambalean ante los aires de cambio y se necesitan rocas en las que sentirse seguro. Por eso muchos buscan peñascos en los que poder construir una atalaya desde donde defender sus convicciones, pero no siempre la roca más escarpada e inaccesible es la que más seguridad confiere.
En la Iglesia no somos ajenos a esta tendencia defensiva. Aunque algunos pueden caer en el extremismo ideológico, creo que la mayor tentación hoy se encuentra en encerrarse en los grupos identitarios: Mi grupo de jóvenes, mi campamento, mi parroquia, mi movimiento, mi espiritualidad, mi diócesis.
Seguramente que a muchos les suene esta realidad, parafraseando una expresión de típica de las redes sociales «si no conoces ninguno, es que estás dentro de uno».
La experiencia eclesial de ser una minoría empuja peligrosamente a buscar grupos en los que sentirse cómodo y seguro, absolutizando su identidad hasta ser casi lo único que define la pertenencia de sus miembros a la Iglesia.
Las comunidades hoy en día necesitan nuevas formas y modelos, por ello generar grupo no es malo, pero desde dos dimensiones fundamentales de la Iglesia: La comunión y la universalidad.
Absolutizar la identidad de un grupo, casi al modo de la imagen de marca de cualquier empresa comercial, no solo genera aislamiento, sino que va en contra del ser mismo de la Iglesia, ser una en la diversidad, ser comunión en la diferencia, ser universal desde la realidad local.
En estos tiempos que demandan creatividad y valentía no podemos buscar la opción fácil del refugio seguro, de la exaltación de lo identitario frente a lo común.
Cuando ponemos el foco en lo que compartimos descubrimos que solemos alegrarnos y llorar por las mismas cosas, que juntos solucionamos mejor los problemas y que lo «mío» se vuelve muy pequeño ante lo «nuestro».
Javier Prieto
Ciao.
lunes, 20 de enero de 2020
Dejar que los hermanos nos ayuden
La humildad, vivida por amor, es una virtud que elimina la arrogancia de parte de quien ofrece ayuda, y también la vergüenza de quien recibe la ayuda.
Donde existe la comunión, el hecho de dar o recibir ayuda es secundario, porque el amor mutuo hace que todo sea de todos, tanto los bienes como las necesidades.
Una ayuda muy importante y que, a veces, olvidamos de pedir y es difícil de aceptar, es la corrección fraterna. Dejar que los hermanos nos ayuden también en este sentido: Que nos muestren donde tenemos que cambiar para ser mejores personas.
Cuando practicamos con humildad y amor este tipo de ayuda entre nosotros, el progreso espiritual es colectivo, crecemos juntos. Caminamos juntos, por así decir, el camino de santidad.
Dios nos quiere justos y santos, y sólo conseguiremos alcanzar ese objetivo con Su ayuda y la ayuda recíproca.
Apolonio Carvalho Nascimento
Ciao.
domingo, 19 de enero de 2020
Los mal educados
Pues a ver si algún gobierno se empieza a preocupar alguna vez de estas cosas que señala Alvaro Lobo Arranz o si seguimos entreteniendo las décadas en laberintos ideológicos.
Según los últimos datos del informe PISA, España ha obtenido sus peores resultados en ciencias y se ha estancado en matemáticas.
Por otro lado, teniendo en cuenta la poca relevancia que le damos a las humanidades, en parte casi mejor que no salgan los datos de comprensión lectora. Un estancamiento que se extiende a la mayoría de países avanzados pero que no debería dejar de preocuparnos.
Resulta curioso, por no decir escalofriante, lo poco que nos importa la educación en España. Somos líderes en longevidad, trasplantes y calidad de vida, no obstante no somos capaces de mejorar un sistema educativo desde hace décadas.
Tenemos en nuestra historia varios premios nobel y grandes referentes en la literatura y el arte universal, sin embargo no reconocemos lo que ello significa. Si destacamos en ámbitos como el deporte, la gastronomía o el turismo, por qué no buscamos mejorar desde la raíz la sociedad y garantizarnos un futuro viable y sostenible social y culturalmente. Porque hay campos donde lo hacemos realmente bien, pero en este caso nos atascamos o directamente no queremos verlo.
Puede que el esperpento que vemos a diario en nuestra democracia tenga que ver también con la educación y la falta de autocrítica de unos y de otros. Con no saber preguntarnos si nuestro sistema educativo es eficaz o nos enredamos con la concertada y la asignatura de religión.
Si queremos formar personas íntegras y solidarias o mejor posibles votantes fácilmente manipulables. Si tenemos profesores de calidad o estamos más centrados en intereses partidistas. Si nos conformamos con añadir y memorizar contenidos o enseñamos a pensar y a despertar el interés de los jóvenes. Si invertimos con criterio o más bien escurrimos el bulto sin responsabilidad alguna...
No hay fórmulas sencillas, aunque algunos países sí lo consiguen. Quizás el punto de partida pasa por recordarnos lo importante que es la educación para construir un futuro mejor, porque es una herramienta de cambio y no un arma arrojadiza. Desgraciadamente parece que todavía estamos muy lejos.
Álvaro Lobo, SJ
Ciao.
sábado, 18 de enero de 2020
"Caminar es el mejor ejercicio"
CAMINA LEJOS de discusiones que no te llevan a ningún otro lado más que al enojo.
CAMINA LEJOS de gente que deliberadamente te minimiza.
CAMINA LEJOS de cualquier pensamiento que reduce tu valor.
CAMINA LEJOS de los fracasos y temores que paralizan tus sueños.
CAMINA LEJOS de la gente que no se interesan en ti y son oportunistas.
MIENTRAS MÁS CAMINES LEJOS de las cosas que envenenan tu alma, tu vida será más feliz.
ASÍ QUE CAMINA hacia el amor, la paz, la amabilidad, y la benevolencia.
DATE UNA CAMINATA...
Hacia el interior de tu corazón, que es la misma casa de Dios. El silencio nos ayuda a caminar diariamente en la dirección correcta.
Ciao.
viernes, 17 de enero de 2020
¿Humildad o falsa modestia?
Puede ser fácil confundir humildad con falsa modestia.
Hay gente que reconoce sus dones y los ofrece con humildad poniéndolos al servicio de los demás, y a veces por ellos recibe algún reconocimiento de parte de los otros.
Esto no es malo, sino que suele animar a las personas a seguir adelante.
Sin embargo, a veces viendo esta situación, podemos usar la humildad como excusa para ahorrarnos y decir que "no buscamos reconocimiento" como excusa para no estar en lugares donde somos necesarios.
Por esto, es tan importante conocer nuestros deseos y motivaciones.
Si nuestros deseos de darnos y de servir son auténticos, podremos ver nuestros dones como medios que debemos poner al servicio de los demás y el reconocimiento como algo que viene por añadidura pero que no es lo principal en nuestra empresa.
Y si descubrimos que quizás nuestros deseos y motivaciones no son tan auténticos... Cualquier momento es bueno para iniciar un camino para convertir nuestro corazón.
Ciao.
jueves, 16 de enero de 2020
Escuchar con el corazón abierto al prójimo
Las “razones” son motivos de las divisiones, de los conflictos y de las separaciones que hacen sufrir ambas partes.
Cuando aprendamos a callar para evitar enfrentamientos innecesarios, lograremos una estatura espiritual que está por sobre todas las divisiones y que solamente conoce la unidad.
Es una práctica difícil, pero necesaria, porque caso contrario, crearemos cada vez más barreras que nos dividen y no puentes que nos unen.
Saber escuchar con el corazón abierto y no poner límites a lo que el prójimo quiere decir. En la mayoría de los casos, no es nada personal contra nosotros: Es un desahogarse, una aclaración, un compartir.
La escucha por amor es reconstituyente para nuestro interlocutor, es la empatía que genera confianza mutua, fortalece los ánimos y nos hace fuertes.
La escucha con el corazón abierto fortalece la amistad, hace crecer el afecto y nos ayuda a avanzar juntos en el camino de la unidad hacia un mundo de paz.
Antes de querer hablar, tenemos que aprender a escuchar.
Apolonio Carvalho Nascimento
Ciao.
miércoles, 15 de enero de 2020
¿La vida nos pertenece?
¿Y si la vida no nos pertenece; es una oportunidad, algo que cuidar, un préstamo del mismo Dios? Así lo propone Íñigo Alcaraz.
Es frecuente encontrarme a muchas personas que consideran que su vida les pertenece en propiedad.
Tienen razones para ello. Por un lado, nos hemos visto lanzados a existir sin ser preguntados y como nos movemos en estos parámetros espacio temporales siendo seres humanos, únicos e irrepetibles, concluimos que la vida es una posesión más, la más preciada de todas las que tenemos. Además, en general, cada uno es responsable de sus actos, de cómo cuida de su salud, de su tiempo disponible, de cómo trata a los demás y no queda más opción diariamente que decidir en qué y cómo volcamos nuestras energías.
Desde este modo de ver las cosas decimos que hay que aprovechar el momento, que es importante realizarse como persona, cumplir los propios objetivos y cuando avanza el tiempo se experimenta aquello de «cualquiera tiempo pasado fue mejor».
Todo eso es cierto en parte, pero está incompleto. En realidad, la vida no es nuestra, no tenemos título que acredite la propiedad sobre la misma. De hecho, la manejamos sólo unos pocos años de todos los que realmente dura en la Tierra. Ni en la niñez, ni muchas veces en la vejez podemos hacer uso de nuestra presunta propiedad a voluntad. No decidimos las fechas de nacimiento y muerte. Somos un misterio para nosotros mismos y para los demás, que se nos va revelando a sorbitos mientras vivimos.
El verdadero y último autor de la vida es Dios, su legítimo propietario. De todas las vidas que recorren la Historia. Principio y fin de todo lo que existe.
La vida de cada uno es dada, es una tenencia, un préstamo, una prenda de lo que será la Vida. Y esta realidad presente, que es todo lo que tenemos, no se trasciende a sí misma, no se da a sí misma significado. Dios ha planteado la vida desde la confianza infinita en nuestra libertad. Por eso puedes ponerte un tatuaje, acercarte a la orilla del mar o ayudar a cargar las bolsas de la compra, pero nada es realmente nuestro. Ni nosotros mismos. Ni la vida que nace en nosotros. Mucho está en nuestras manos, pero todo es de Dios. Por eso también podemos afirmar que «lo mejor está siempre por llegar», porque, finalmente, la vida depende de Dios.
Iñigo Alcaraz, SJ
Ciao.
martes, 14 de enero de 2020
"La escuela del error y de la equivocación"
Uno de los más importantes aprendizajes al que estamos llamados los hijos de Dios, es al de ser hijo de un Padre que nos ama en todas circunstancias y en todos los momentos.
Para ello y entre otras, contamos con una escuela difícil y a veces hasta dolorosa de asumir: Me refiero a "la escuela del error y de la equivocación".
Cuando nos equivocamos y somos capaces de reconocerlo, vamos creciendo en la humildad y la pequeñez de los que se sienten hijos de un Padre que siempre estará dispuesto a perdonarnos y a acogernos de nuevo en su abrazo de acogida y perdón.
Los errores y tropiezos que vamos asumiendo a lo largo de nuestra vida, nos enseñan que no lo sabemos ni podemos hacer todo, y nos acercan a la misericordia de Dios, que con su amor va actuando para redimir nuestras historias.
Ciao.
lunes, 13 de enero de 2020
20 reglas que cambiarán tu vida para bien
El psiquiatra más prestigioso del mundo revela 20 reglas que cambiarán tu vida para bien.
Muchas personas pasan su vida tratando de lograr objetivos a largo plazo y mientras esperan que estos se cumplan, lo que pasa es la vida sin pena ni gloria.
Esperamos mucho tiempo para encontrar a la persona ideal con la cual compartir nuestra vida, el trabajo soñado, escalar socialmente, ser feliz y sentirnos satisfechos, pero si somos realistas estas cosas no pasan por si solas, para cumplirlas se requiere de trabajo y perseverancia.
Los sueños varían, de hecho todos soñamos cosas distintas, mientras algunos piensan en relaciones afectivas, otros piensan en lo económico o en lo profesional.
Pero ¿Por qué esperar a que la vida pase mientras ocurre lo que más deseamos?
Los psicólogos más influyentes del mundo nos dicen 22 reglas que nos ayudarán a conseguir todo lo que nos propongamos, ¿Estás listo?
El psicólogo y psicoterapeuta proveniente de Rusia, el Dr. Mikhail Litvak ha escrito más de 30 libros de psicología práctica, mismos en los que destaca la importancia de tener una mejor visión de uno mismo y del entorno en general, ya que la felicidad y el éxito dependen de la manera en que decidamos vivir.
El doctor ha compartido con todos 20 reglas de oro que son esenciales para tener éxito y mejorar las relaciones, toma nota y no olvides ponerlas en práctica:
1. La felicidad no se persigue porque esa se encuentra dentro de ti. Aprende el arte de desarrollar tus habilidades y reflexiona acerca de tus logros y mientras lo hagas, ese es el camino de la felicidad.
2. Deja de necesitar del juicio de los demás para aprobarte a ti mismo, repítete lo inteligente y bueno que eres y siéntete satisfecho con ello.
3. Toma el control de tu vida, sobretodo cuando deseas algo y olvídate de los permisos o las aprobaciones.
4.¡Madura! No sólo tengas conocimiento sino también aprende a usarlo. Los inmaduros suelen tener conocimiento pero no saben qué hacer con él y por eso pasan sus días criticando a los demás.
5. Deja de querer sacar a todo mundo de tu vida, solo avanza y deja que el tiempo haga lo suyo.
6. Deja de complacer a todos porque eso es imposible. Al final si lo logras sólo acabarás emocionalmente frustrado.
7. Siempre paga por los favores hechos pues no vale la pena que en algún momento te hagan sentir mal o culpable de algo que se supone hicieron por ti ¨de buena fe¨.
8. Sé alguien con grandes cualidades y logros propios para que no te conviertas en alguien que solo sabe hablar mal de los demás.
9. La depresión es mala pero peor es reprimir tus emociones, explora tu alma y trata de encontrar eso que te impulsa.
10.Hablar con los amigos o las personas que nos caen muy bien es agradable pero hablar con tus enemigos enseña más pues te haces consciente de tus defectos y de cosas que no tenías ni idea de ti mismo y que debes mejorar.
11. Sólo fantasea con los sueños que puedes lograr y manténlos reales para que nunca pierdas el objetivo.
12. Leer un libro siempre te beneficiará más que hablar con alguien superficial.
13. Deja de ver la vida de los demás y enfócate en aquello que te beneficie.
14. Entiende que tu mayor enemigo eres tú y cuando entiendas eso, cualquier enemigo podrá ser vencido fácilmente.
15. Olvídate de las críticas, éstas no valen nada cuando estás haciendo todo por lograr tus objetivos.
16. Sé más extrovertido y no temas relacionarte con los demás, si no te conocen podrán pensar de forma positiva hacia ti.
17. Grábate el hecho de que la soledad no es mala amiga.
18. No hay lógica femenina o masculina, solo sabiduría.
19. Para hacer más grande tu felicidad, compártela con los demás.
20. Vive por ti y para ti y deja de probarles cosas a los demás, no necesitas de ello para ser feliz.
¿Qué opinas acerca de éstas reglas? ¿Las aplicarías en tu vida?
Comparte estas reglas con las demás personas y ayudemos a todos a mejorar.
Ciao.
domingo, 12 de enero de 2020
Oración del Buen Humor de Santo Tomás Moro
¡Recémosla cada día para que nunca nos falte el buen humos y una sonrisa para con los que nos rodean!
Concédeme, Señor, una buena digestión,
y también algo que digerir.
Concédeme la salud del cuerpo,
con el buen humor necesario para mantenerla.
Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar
lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante
el pecado, sino que encuentre el modo de poner
las cosas de nuevo en orden.
Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.
Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia de comprender las bromas,
para que conozca en la vida un poco de alegría y
pueda comunicársela a los demás.
Así sea.
Autor: Santo Tomas Moro, mártir, patrón de los políticos.
Ciao
sábado, 11 de enero de 2020
Mientras sea gratis
Nos hemos convertido en auténticos expertos en ir encadenando promociones, periodos de prueba, suscripciones gratuitas… En ir probando todo, pero sin comprometernos, sin ni siquiera plantearnos comprar el producto final. Solo por disfrutar de algo gratis.
Y es que lo gratis es el paradigma actual de lo atrayente. Y a la hora de vendernos sus productos las empresas no desaprovechan la oportunidad de hacernos sentir más inteligentes que el resto al descubrir una oferta nueva.
O de que nos creamos que podemos engañar a la empresa de turno, a la plataforma que tiene esa serie que nos han recomendado y de la que haremos un maratón antes de que nos caduquen los 30 días gratis.
No es algo nuevo, el supuesto anonimato de las redes y la creencia de que en internet todo debe ser gratis nos lo ha acentuado. Probablemente si tuviéramos que ir a una oficina de HBO y darnos de baja ante un empleado nos costaría mucho más que con un par de clics y un formulario online.
Ya hasta están desarrollando una app que lo hará por nosotros. Ni siquiera tendremos que esforzarnos en una posterior baja del servicio.
Anhelamos una vida gratis. De recibir sin estar obligados a dar. Aunque, paradójicos como somos, al mismo tiempo que buscamos lo gratuito desconfiamos de la gratuidad. Desconfiamos de quien nos da sin esperar nada a cambio y buscamos la trampa. No vayamos a comprometernos de un modo estable con algo o con alguien. Quizás este sea el auténtico cebo que usan para engancharnos con lo gratis: «no será para siempre».
Asumimos que lo gratuito es lo que no compromete, lo que me pone a mí en el centro, recibiendo, sin exigir. Y por eso lo buscamos y peleamos por conseguir ese chollo. Los compromisos sin compromiso, los «ya iremos viendo, si eso». Aunque en el fondo –a veces muy en el fondo– sabemos que ese concepto de gratis que tenemos no existe.
La gratuidad es exigente. Requiere fortaleza, perseverancia, esfuerzo. No es tan fácil recibir sin dar nada a cambio, incluso cuando lo vivimos plenamente, es más difícil que dar sin esperar nada. Porque la desconfianza nos asalta. Porque seguimos teniendo en el ADN que solo es valioso lo que nos ganamos. Y recibir sin ningún mérito nos pone en alerta. Sin embargo, pocas experiencias vitales serán tan plenas como vivir en gratuidad, dando y recibiendo sin objetivos, agendas, comparaciones. Simplemente agradecidos y comprometidos.
Mientras sea gratis...
Álvaro Zapata, SJ
Ciao.
viernes, 10 de enero de 2020
Experimentar la libertad de quien vive la Palabra
Empecemos reflexionando sobre lo que nos aprisiona, para entender mejor qué tipo de libertad nos brinda la Palabra.
Los vicios, el apego a las cosas materiales, el apego exagerado a las personas y a las propias ideas.
Podemos convertirnos en rehenes del odio, de la envidia, de la soberbia y del orgullo, de la banalización del erotismo y de la violencia, etc.
Muchas de estas “prisiones” pueden ser sutiles y sólo nos damos cuenta cuando vemos que nos hacen infelices.
Vivir la Palabra de Dios nos hace volver a la verdadera vida, a la libertad de amar sin hacer distinción entre las personas, a ser los primeros en amar y a reconocer la presencia de Dios en cada persona.
Nuestra libertad empieza con el “amar al prójimo como a nosotros mismos”, con el “amarnos unos a los otros”. Nuestra libertad es la libertad de amor puro, libre de apegos y pretensiones.
Apolonio Carvalho Nascimento
Ciao.
jueves, 9 de enero de 2020
Orar ¡Siempre!
AL DESPERTAR JESÚS, ENSÉÑAME:
1. A agradecer...
2. A perdonar...
3. A soñar...
4. A soltar...
5. A abrazar más...
6. A consolar mejor...
7. A sonreír más tiempo...
EN ESTA NOCHE TE ENTREGO:
- Mis ojos para ver como tú ves...
- Mis oídos para escuchar solo el bien...
- Mis brazos para sostener al débil...
- Mis pies para seguir tus huellas...
EL QUE ORA:
Nunca llora sin esperanza...
Nunca canta sin una sonrisa...
Nunca espera sin recompensa...
Nunca ama sin ser amado...
Ciao.
miércoles, 8 de enero de 2020
¡Gracias Jesús!
¡GRACIAS JESÚS!
1. Por mi vida...
2. Por mi familia...
3. Por mis amigos...
4. Por mis sueños...
5. Por mis cruces...
6. Por mi corazón...
7. Por mis límites...
8. Por lo que me das...
9. Por lo que me quitas...
¡GRACIAS JESÚS!
Ciao.
martes, 7 de enero de 2020
Los dones de Dios
Un hombre entró en un local y vio a un señor en el mostrador. Maravillado con la belleza del lugar, preguntó:
-¿Señor, que se vende aquí...?
-Los dones de Dios. Le respondió el señor.
-¿Cuánto cuestan? Volvió a preguntar
-¡No cuestan nada...! ¡Aquí todo es gratis...!
El hombre contempló el local y vio que habían jarros de amor, frascos de fe, paquetes de esperanza, cajitas de salvación, mucha sabiduría, fardos de perdón, paquetes grandes de paz y muchos otros dones.
El hombre, maravillado con todo aquello, pidió:
-Por favor, quiero el mayor jarro de amor, todos los jarros de perdón y un frasco grande de fe, para mí, para mis amigos y para mi familia.
Entonces, el señor preparó todo y le entregó un pequeño paquetito que cabía en la palma de su mano.
Incrédulo, el hombre dijo:
-¿Pero, cómo puede estar aquí todo lo que pedí...?
Sonriendo, el señor le respondió:
-¡En el Local de Dios no vendemos frutos! ¡Sólo semillas...! ¡Plántelas...!
*Sembrar, es el mejor deseo mío para todos vosotros en este 2020 y siempre. Dependiendo de nuestra siembra será nuestra cosecha... Yo acabo de sembrar mis semillas. Ahora os toca a ti continuar la siembra, compartiendo este mensaje si queréis. Gracias.
Ciao.
lunes, 6 de enero de 2020
Epifanía de Jesús
Decálogo para la Epifanía y los Reyes Magos.
1.- Eran de Oriente y que miraban y observaban los cielos esperando y escrutando los signos de Dios.
2.- Vieron salir una estrella que brillaba con especial fulgor y resplandor. Y fueron siguiendo su rastro. Era la estrella que anunciaba el nacimiento del Rey de los Judíos.
3.- Se entrevistaron con Herodes como gesto de cortesía y éste quiso engañarlos.
4.- Continuaron su camino hasta que la estrella se posó encima de donde estaba el niño.
5.- «Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: Oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo para que no volvieran a Herodes se marcharon a su tierra por otro camino».
6.- El «personaje» navideño de los Magos está lleno de simbolismo y de interpelación sobre el sentido y el reto de la Navidad: La atenta observación y escucha de los signos de Dios y de los hombres, la búsqueda de la verdad y del saber ponerse en camino, la perseverancia hasta llegar a la meta, los sentimientos y actitudes de alegría, de adoración y de ofrenda ante Dios (oro como al Rey, incienso como al Dios y mirra como al Hombre) y el volver a su tierra por otro camino.
Volvieron por otro camino para evitar, sí, a Herodes, y también como gesto, como signo, del cambio transformador que supone siempre el encuentro con Jesucristo, que cambia nuestras caminos y rumbos. Quien encuentra a Jesús, siempre cambia.
7.- En y con ellos se complementa la gran Manifestación, que es luz para todos los hombres: Los pastores en la Natividad, los magos en la Epifanía, los de cerca y los de lejos, los pobres e ignorantes y los poderosos y sabios. Para todos y por todos nace Dios. Y unos y otros, como los pastores y magos, hemos de ser misioneros, hemos de anunciar al Dios del Amor que ha nacido por nosotros.
8.- La Epifanía es, de este modo, una fiesta más conceptual. Celebra el mismo misterio de la Navidad, pero va más directamente a su significación salvadora.
9.- Palabras claves de este tiempo y de esta fiesta de Epifanía son: Iluminación, manifestación, aparición, desvelamiento. El día 6 de enero la Iglesia celebra la Epifanía del Señor. Este misterio complementa al de Navidad.
En España se une a este día la popularmente llamada festividad de los Reyes Magos. El evangelio de esta solemnidad litúrgica es precisamente la adoración de los magos de oriente.
10.- La Iglesia Católica en España, en el contexto de esta solemnidad de marcado carácter misional, celebra el día 6 de enero el día de los catequistas nativos y del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME).
En Italia, es el día de la Infancia Misionera. Todo ello significa que la fiesta de los Magos es fiesta misionera y misional.
Los primeros misioneros de Jesús, sus primeros anunciadores, fueron los ángeles, los pastores y los magos de Belén.
Jesús de las Heras Muela
Ciao.
domingo, 5 de enero de 2020
Noche de Reyes, Noche Mágica
Origen de la tradición de los Reyes Magos:
Los Reyes Magos o simplemente los Reyes son, según el Nuevo Testamento, unos magos que guiados por una estrella que llevaron regalos a Jesús. Estos regalos fueron oro, incienso y mirra.
El Evangelio de Mateo (el único libro de la Biblia que habla) no especifica cuántos eran, sólo dice que eran magos (en algunas traducciones llama sabios) y que venían de oriente.
Con el tiempo, estos magos pasaron a ser tres astrólogos y después reyes, que incluso tienen nombre: Melchor, Gaspar y Baltasar, que se consideran originarios de Europa, Asia y África respectivamente.
El término mago procede del griego “Mago”, que significa: Matemático, astrónomo o astrólogo, en definitiva un hombre de ciencia, por eso algunos teólogos dicen que en esta tradición se encuentran la ciencia y Dios.
Según la tradición, los tres Reyes son:
Melchor, el rey blanco, tiene el pelo y la barba largos y completamente blancos, va vestido con una túnica de color azul y con una capa naranja, es de origen europeo, e hizo ofrenda del oro a Jesús.
A pesar de ser el más joven de los tres reyes tiene el aspecto más viejo, ya que según una leyenda el niño Jesús el castigó para hacer muestra innecesaria de su fuerza y juventud.
Gaspar, el rey rubio, es joven, hermoso, tiene la piel blanca y rosada, y el pelo castaño, como Melchor vestido según el estilo gótico, luce una túnica naranja y una capa roja, es de origen asiático, y hacer ofrenda del incienso a Jesús.
Baltasar, el rey negro, viste según el estilo de los árabes, lleva una túnica roja y una capa blanca jaspeada, es de origen africano, y su ofrenda a Jesús fue la mirra. En los iconos antiguas no aparece como negro, ya que era sinónimo de no cristiano y no se concebía un mago infiel.
Que estas fiestas la magia sea vuestro mejor traje, vuestra sonrisa el mejor regalo, vuestros ojos el mejor destino, y vuestra felicidad mi mejor deseo, para todos vosotros y sobre todos pata todos los niños del mundo.
¡Felices Reyes Magos!
Ciao.
sábado, 4 de enero de 2020
Creer sí, pero, ¿Para qué?
Demasiadas creencias sin fondo, sin sentido, sin profundidad. Así lo apunta Pablo M. Ibáñez.
«Todo pasa por algo», «Esto que me ha pasado es una señal», «Voy a ver el horóscopo» o «Es mi amuleto de la suerte». Frases con las que todos bromeamos, pero a las que también recurrimos sin ser muy conscientes.
Como letanías que, de algún modo, expresan el deseo de que nuestra vida no pase flotando sobre la superficie en una época en la que, cada vez más, parece que la práctica de las creencias se abandona. Por falta de sentido, de reflexión, de profundidad o de incapacidad para mantenerse en las intuiciones que algún día tuviste.
Para una sociedad tan habituada a los hashtags, las campañas, las indignaciones y las modas frenéticas, este tipo de oraciones encaja como un guante.
Llevar al cuello la medalla de la Virgen del pueblo no necesariamente te exige ser más amable en la oficina.
Leer tu horóscopo para saber qué tal tu semana no suele ser una llamada a mirar al hermano. Y así con un montón de cosas.
Y entonces la pregunta. Una que surge de lo más escondido de tu silencio. Una que nos hacemos muchos y que determina en gran medida el modo en que nos planteamos la cotidianidad del día a día y lo extraordinario de unas vacaciones en el mar: ¿Creo? ¿En qué? Y, sobre todo, ¿Para qué?
Acostumbrados a vivir de eslóganes o de gestos de poca hondura, el reto es enorme: Vivir lo que crees sobre el terreno de lo concreto. El tiempo regalado, la ternura en la tormenta o la paciencia con la fragilidad (la propia y la ajena), con las manos de cristal y los pies desnudos.
Porque creer es fácil, lo difícil es hacerlo tierra. Pero cuando se le encuentra el sentido, entonces empieza la aventura de creer.
Pablo Martín Ibáñez
Ciao.
viernes, 3 de enero de 2020
Palabra de Vida Enero 2020
“Nos demostraron una cordialidad nada común.” (Hechos de los Apóstoles 28, 2)
Doscientos setenta y seis náufragos alcanzaron las costas de una isla del Mediterráneo, después de dos semanas a la deriva. Están empapados, agotados, aterrorizados; han experimentado la impotencia frente a las fuerzas de la naturaleza y han visto la muerte cara a cara. Entre ellos hay un prisionero en viaje hacia Roma, para ser entregado al juicio del emperador.
Esta crónica no parte de un noticiero actual, sino que es la narración de una experiencia del apóstol Pablo, conducido a Roma para coronar su misión de evangelizador a través del testimonio del martirio.
Sostenido por su inquebrantable fe en la Providencia, no obstante la condición de prisionero, supo sostener a todos los demás compañeros de desgracia hasta llegar a una playa de Malta.
Allí los habitantes fueron a su encuentro y los recibieron en torno a un gran fuego para que se recuperaran, y luego se ocuparon de curarlos. Al concluir el invierno, después de casi tres meses, les dieron lo necesario para volver a partir más seguros.
“Nos demostraron una cordialidad nada común.”
Pablo y los demás náufragos experimentaron la humanidad cálida y concreta de una población a la que no había llegado aún la luz del Evangelio. Se trató de un recibimiento sin apuro y nada impersonal: supieron ponerse al servicio del huésped, sin prejuicios culturales, religiosos o sociales. Para actuar así es indispensable el compromiso personal y de la entera comunidad.
La capacidad de recibir al otro forma parte del ADN de toda persona, como criatura que lleva impresa en sí la imagen del Padre misericordioso, incluso cuando la fe cristiana no se ha encendido o se ha apagado. Es una ley escrita en el corazón humano, que la palabra de Dios ilumina y valoriza, ya a partir de Abraham y hasta la asombrosa revelación de Jesús: “Estaba de paso y me alojaron”.
El Señor mismo nos da la fuerza de su gracia para que nuestra frágil voluntad alcance la plenitud del amor cristiano.
Con esta experiencia, Pablo nos enseña también a confiar en la intervención providencial de Dios, a reconocer y apreciar el bien recibido a través del amor concreto de muchos que se cruzan en nuestro camino.
“Nos demostraron una cordialidad nada común.”
Este versículo del libro de los Hechos de los Apóstoles ha sido propuesto por los cristianos de diferentes iglesias de la isla de Malta como lema para la semana de oración por la unidad de los cristianos 2020.
Estas comunidades sostienen juntas numerosas iniciativas a favor de los pobres y los migrantes: distribución de comida, de ropa y juguetes para los chicos, clases de inglés para apoyar la inserción social. El deseo es reforzar esta capacidad de recibimiento pero también alimentar la comunión entre cristianos que pertenecen a Iglesias diferentes, a fin de dar testimonio de la única fe.
¿Cómo damos testimonio nosotros a los demás del amor de Dios? ¿Cómo contribuimos en la construcción de familias unidas, ciudades solidarias, comunidades realmente humanas?
Así sugería Chiara Lubich:
“Jesús nos demostró que amar significa recibir al otro tal como es, tal como él nos recibió a nosotros. Dar hospitalidad al otro, con sus gustos, sus ideas, sus defectos, su diversidad. Darle espacio dentro de nosotros, alejando del corazón toda desconfianza, juicio o rechazo. Nunca damos mayor gloria a Dios como cuando nos esforzamos por aceptar al prójimo, porque entonces ponemos las bases de la comunión fraterna y nada da tanta alegría a Dios como la verdadera unidad entre los hombres. La unidad atrae la presencia de Jesús entre nosotros y su presencia lo transforma todo. Acerquémonos a cada prójimo con el deseo de recibirlo con el corazón y establecer antes o después el amor recíproco”4.
Letizia Magri
Ciao.
jueves, 2 de enero de 2020
Motivos para la tristeza
Sí, a veces tenemos todos algún motivo para la tristeza, para andar un poco más cabizbajos, para sentirnos más grises. Sin embargo, tampoco ahí Dios nos abandona...
Pues vaya. Empezamos bien, ¿No? ¡Queremos motivos para la alegría, para el júbilo, para la sonrisa!
Pero es que a veces la vida nos da razones para la pena, el llanto, el desconsuelo. Y sería un error echar a correr demasiado pronto en pos de un bienestar reconquistado.
A veces, lo humano, es aceptar nuestra porción de desierto. Saldremos de las sombras, se disiparán las tormentas, volverá a brillar el sol, pero toca asumir que, a veces, la vida duele un poco. Por tantas razones y sin razones…
Pastoral SJ
Ciao.
miércoles, 1 de enero de 2020
¡Feliz 2020!
Ningún año puede ser un lecho de rosas. Os deseo Fe, valor y confianza para convertir cada obstáculo en una nueva oportunidad de crecimiento interior y de aprendizaje durante este año que hemos comenzado.
¡¡Feliz 2020!!
Ciao.
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